sábado, abril 30, 2016

Círculos rotos

En mindfulness (en metafísica también) se habla del "principio de impermanencia": todo cambia a nuestro alrededor de manera constante. No se puede detener ese cambio, porque el cambio es intrínseco a la propia vida. El movimiento es vida, y el cambio es movimiento. La oposición a ese cambio, algo que llamamos apego, sólo genera sufrimiento. Nuestro trabajo personal pues se centra en aceptar el cambio y fluir con la vida.

Los cambios también afectan particularmente a nuestros círculos sociales. Los círculos que creamos de niños, y que creemos de hierro, se van disolviendo como el azúcar en el agua, o se rompen bruscamente ante un suceso inesperado. Al ser seres sociales, estos círculos son sustituidos por unos nuevos, constituidos por gente nueva que casa más con la persona que somos en el presente. Suena lógico, en el sentido de que si cada uno de nosotros evoluciona con el tiempo, cambian también nuestras ideas, valores, preferencias...Y dado que evolucionamos individualmente, parece normal que nuestros caminos diverjan de aquellos que compartieron una vez nuestro círculo. A veces el círculo no desaparece por completo, y quedan remanentes del mismo, sostenidos por lo que un conocido etiquetó una vez como "fuerzas de van der waals".

Las filias se transforman y traen nueva gente. A veces esta nueva gente aparece de la forma más insospechada, cuando no lo esperas. Hay gente por la que no das un duro, con la que inicialmente no encuentras afinidad, y de repente se han convertido en personas importantes y han creado un círculo. O por lo menos un dipolo. Y aunque sabes que la unión va a ser temporal, sonríes porque te acompañan en un tramo de tu vida, un tramo de tu propio camino. Porque nacemos y morimos solos.

domingo, abril 24, 2016

EFT2

Tras el primer curso de EFT, el segundo nivel. Dos días igualmente, y el grupo más o menos intacto. Una diferencia: mientras EFT1 estaba más centrado en emociones y en crisis momentáneas, EFT2 parece más orientado a traumas y a tratar los reversos psicológicos. Digo parece, porque lo cierto es que ayer no estuve muy centrada en la clase, y seguramente me he perdido mucha información. Por no decir que he olvidado gran parte de lo que vimos en EFT1.

El resumen del curso, su esencia podría ser: lo muchísimo que nos auto-engañamos para no ver la realidad; lo muchísimo que racionalizamos las cosas para poder escaparnos de la emoción. Que la mente va a buscar cualquier idea para ayudarnos a justificar las cosas y hacernos creer que tenemos razón, cuando lo único que hace es ponernos una venda en los ojos. Que todo puede parecer muy lógico, pero puede ser muy falso también.

Ayer fui la primera en salir a enfrentar sus problemas. Nunca he sido una pionera, pero últimamente me da por prestarme voluntaria cuando nadie más se ofrece. A fin de cuentas, si estamos para aprovechar el tiempo y aprender, mejor usar mi turno lo antes posible. Quizás fuera un error, porque fue emocionalmente duro, como suele suceder cuando enfrentas algo que no deseas. Temas a tratar tengo muchos, aunque sospecho que la mayoría comparten una misma raíz, que se origina en mi infancia y en la relación con mis padres. Pareciera como si la mayoría de los problemas los tuviésemos arrastrando de los primeros años. Y otra cosa: como padre, hagas lo que hagas, siempre lo vas a hacer mal, y tus hijos portarán una mochila que tendrán que gestionar a lo largo de su vida. Pero, oye, hemos venido a este mundo a aprender, ¿no? Lástima que en los colegios no te enseñen a gestionar tus emociones.

De todos mis temas, escogí uno que pensé menos arriesgado de exponer en público. Tiene que ver con mi relación con la abundancia. Pensé que sería una práctica corta, pero aquello se extendió más de lo que me hubiese gustado. Puede que estuviese una hora expuesta. Para mí fue demasiado tiempo. Salieron muchas cosas durante la sesión, muchas ideas a priori inconexas, hasta alejadas de la idea original. Capas sobre capas de reversos, creencias, emociones. Obviamente terminé llorando, pero creo que fue positivo.

Ahora debo seguir avanzando en mi trabajo personal, aunque he descubierto algo: tengo un bloqueo interior enorme. Lo siento como un muro que se levanta cada vez que intento ahondar. Es algo que me impide mirar al futuro para hacer planes, y que me impide viajar al pasado para investigar las causas de mis traumas. Crisis dice que debería empezar por la técnica llamada "persiguiendo al dolor", que es mucho más física, para intentar ir deslavazando poco a poco el problema. Bueno, espero que ella quiera hacer de terapeuta para mí. A ver de dónde sacamos tiempo.

En el curso también hemos hecho EFT a distancia a personas y animales, que es algo novedoso respecto del curso anterior, y que me va a ser muy útil con mis mascotas. Aquí he tenido problemas para recibir información en forma de emociones, lo cual me sorprende (y me molesta en cierto modo), dado que siempre me he considerado empática. Será que en esta práctica mis canales son otros, mucho más visuales por lo que parece. Aunque creo que he acertado con el gato que me ha tocado. Para nuestras prácticas futuras, Crisis y yo vamos a intercambiar mascotas. He de confesar que Pipillo me da un poco de miedo. ¡Qué carácter tiene!

Además, resulta perturbador, violento, y también entrañable, escuchar a la gente hablar de sus problemas. Qué cuadros algunos. Es imposible no sentirse conectado con y reflejado en ellos, por diferentes que sean las circunstancias de la vida entre unos y otros. Así que al final se remueve mucha energía entre el grupo, pero sobre todo dentro de uno, que espero que termine por asentarse adecuadamente para no afectarme demasiado.

El siguiente nivel, EFT3 está a una distancia de 6 meses y 20 horas de prácticas presenciales con personas. Tengo que buscar voluntarios, gente que sea lo suficientemente abierta de mente para poder aceptar el EFT, y lo bastante valiente como para querer pasar por ello. Tengo algunos candidatos, a ver cómo se lo toman.

Mientras llega, tengo otros cursos en mente: el curso de reiki con cristales, que estaba previsto este mes pero se canceló; un curso de PNL al que tengo echado el ojo, aunque está en conflicto con la preparación del festival de canto; un curso de flores de Bach; y el curso de Eneagrama (quiero comprobar si realmente soy un 1 a la 2, porque no me siento totalmente reflejada). Poco a poco.

sábado, abril 09, 2016

Propuestas

Viernes noche. Son las 23:50 y sigo trabajando. Me he levantado a las 6:30 de puro estrés. A las 16:00 le he dicho a mi jefe que me iba a echar la siesta porque no podía más; estaba al borde del colapso. La siesta me ha sentado bien. He pedido cena al chino, y me la he tomado delante del ordenador. No recuerdo qué he ingerido ni cuanto. Tengo el pelo y la piel fatal, el estómago también. Me duele la espalda, me escuecen los ojos. La cabeza no me da de sí y sólo desea evadirse continuamente. Desde DRIVER no recuerdo nada similar, y ahora mismo me parece que aquello fue más "fácil", a pesar de que el consorcio doblaba el número de los que tengo ahora.

Llevo así un par de semanas, las mismas en que llevo metida en la propuesta que me dio mi jefe para coordinar. La propuesta va mal, avanza muy despacio, y entregamos el martes a las 17:00CEST, hora en que cierre la herramienta de admisiones de la Comisión Europea. Este fin de semana me toca trabajar si quiero entregar a tiempo. De calidad ni hablamos: el contenido me parece una basura. Pero mi objetivo no es la calidad, es entregar. Para ello hay que ir cerrando temas, pero parece que no se cierra ninguno. Preveo que el lunes va a ser la muerte (se admiten apuestas sobre la hora en que me vaya a dormir), y el martes de infarto.

He mirado la herramienta de comunicación interna. Los mismos de siempre trabajando. José me ha dicho hace un rato que no se encuentra muy bien. A Rodrigo le está pasando factura también. Siento envidia de Sharing Dreams, que lleva sus propuestas tan bien elaboradas, con todos los detalles cubiertos, con un inglés impecable, con su presupuesto balanceado. Joder, ¿cómo lo haces? Sí, lo sé, tú trabajas más fines de semana que yo. No estás mejor, aunque lo parece.

En mi caso, no sólo es la propuesta: es el proyecto que tengo asignado, que lleva parado estas semanas (aunque he conseguido entregar el dichoso deliverable de explotación - otra basura), y es el sector que tengo asignado. No me da la vida para nada. Y aquí estoy, un viernes noche, trabajando, sin más panorama que la clase de canto de la mañana.

Mi jefe me acaba de escribirme un correo para decirme que me vaya a dormir ya. Él sabe que somos muy insubordinados. Él da ejemplo trabajando en oculto. Pero hoy voy a hacerle caso.

miércoles, abril 06, 2016

Show me your darkness


Nadie te quiere de verdad hasta que no ha visto tu oscuridad y ha decidido quedarse contigo.

Amar en la luz es muy fácil. Cuando hay luz todo es sencillo, bonito, agradable. Todo es risa, todo es maravilloso, fantástico, genial. Para amar en la luz casi vale cualquiera. Esta afirmación no es del todo cierta, pero contiene una parte de verdad importante.

Amar en la oscuridad es otra cosa. Requiere de esfuerzo, paciencia, templanza, y compromiso. Sólo quien ama la oscuridad ama de verdad, porque es en la oscuridad donde el amor se pone a prueba. Es en la oscuridad donde se revela la fuerza del amor, o más que la fuerza, la veracidad del amor.

Cuando entras en la oscuridad es inevitable quedar impregnado por ella. La oscuridad da miedo porque te obliga a enfrentarte contigo mismo y descubrir qué llevas por dentro. Por eso, querer pasar por la oscuridad de alguien es valiente, es generoso. Pero sobre todo es una prueba de entrega al otro, de querer estar con él, no para salvarlo, porque nadie puede salvar a otro, sino para hacerle ver que no está solo en esa lucha consigo mismo, de saber que en la oscuridad puede encontrar un farol que le muestre el camino que tiene delante de sí y no consigue ver, de tener unos brazos en los que poder resguardarse cuando todo parece perdido, de mostrarle que hay esperanza a pesar de toda la incertidumbre, el caos, y la pena.

Saberte apoyado en la batalla contra tus demonios, saberte valioso, querido, hermoso para alguien en tus horas más bajas, saberte importante para alguien a pesar de las heridas, a veces representa el revulsivo que necesitas para escapar de la oscuridad y pasar a la luz. Cuando estas solo en la oscuridad, cuesta más salir de ella, o no salir en absoluto. Pero a veces es mejor estar solo en la oscuridad, que en la luz con un amor débil, egoísta, cobarde, o falso.

martes, abril 05, 2016

Melatonina

¿Qué es mejor para dormir: valeriana, triptófano o melatonina? Éste fue uno de los temas de discusión del desayuno en el trabajo hace unos meses. Los desayunos con Macu y Ales a veces son de lo más curioso.

Los tres son sustancias diferentes. La valeriana es una planta que actúa como un sedante, relajando el sistema nervioso y el cerebro. El triptófano es un aminoácido que hace que la glándula pineal segregue la melatonina. La melatonina es una hormona que se encarga entre otras cosas de regular nuestro “reloj biológico”, los ciclos de sueño. Y luego está la serotonina, que es un neurotransmisor producido por el triptófano, que induce la producción de melatonina, y que está relacionado con los estados de ánimo. Todos se pueden tomar como suplemento alimentario, de fácil acceso en los herbolarios.

Durante años he sido muy fan de la valeriana, pero también he probado el triptófano por recomendación de una dependienta del herbolario. El efecto es muy diferente. El triptófano siempre me ha causado sueños mucho más profundo, mientras que la valeriana simplemente me ha ha hecho sentir más calmada. Desde mi experiencia, el triptófano es mucho más adecuado que la valeriana para el sueño. El problema del triptófano (de cualquiera de estas sustancias) es que no conviene tomarlo regularmente, ya que inhibe que el cuerpo lo produzca naturalmente. El cuerpo es la cosa más vaga que existe en el mundo.

Pero estos días estoy de propuestas. Participar en una propuesta es algo agotador si estás coordinando, y más cuando tu jefe te la ha despachado sin más y descubres que la propuesta está hecha unos zorros. 20 socios, 15MEur, la casa por hacer. Una locura. Y hay que armar todo ello en 11 días (7 ya), sin poder descuidar del todo otras tareas que quedan aparcadas por prioridad. En época de propuestas, casi todo es prescindible, pero no todo. Así que estoy en plena maratón de trabajo con jornadas de 12 horas. Cuando llego a casa, si consigo tener la cabeza despejada (a veces hay demasiada basura), caigo dormida enseguida. Duermo casi de un tirón, pero no duermo profundamente, y se nota. Es por eso que este fin de semana decidí tomar un suplemento que me ayudara a dormir mejor. Por alguna extraña razón no escogí el triptófano, sino que recordé la discusión del desayuno, y me decanté por la melatonina, que nunca había probado.

La melatonina funciona, vaya si funciona. Con ella me pasa algo parecido como con la valeriana: su efecto es casi instantáneo, lo cual me lleva a pensar que hay un punto psicológico en todo esto.
Se supone que se toma media hora antes de acostarse, pero al cuarto de hora ya empiezo a encontrarme somnolienta. Y no hay nada que pueda hacer para frenar el proceso: voy cayendo suave, lenta, e irremediablemente en brazos de Morfeo. Y de ahí paso a un sueño profundo, con sueños extremadamente vívidos.

Esta noche, por ejemplo, he tenido un sueño genial. Estaba de excursión con Crisis y alguien más. Íbamos por un sendero que serpenteaba por un paisaje rocoso, lleno de verdor. A nuestra izquierda un precipicio, y al fondo un río. Un paisaje precioso. Un camino complicado, escarpado, pero igualmente bonito. A pesar de que el camino era estrecho, no sentía miedo de caer. Yo sólo quería seguir adelante, escalar, subir.
Al llegar a un risco, nos hemos detenido. En una roca a la izquierda había un murciélago gigante. Crisis y yo queríamos hacer una foto. He sacado el móvil con dificultad, intentando que el móvil no cayera, y que no siguiera yo con él. Cuando por fin tenía todo controlado, Crisis se interponía entre el murciélago y yo, y eso me fastidiaba porque no podía hacer la foto que quería. Pero entonces me he dado cuenta que detrás de mí había un búho real. Un búho que nos observaba con tranquilidad desde sus preciosos ojos dorados. El murciélago echaba a volar de repente, extendiendo sus enormes alas mientras se dejaba caer por el valle. El búho permanecía en su sitio, sin apartarnos la vista. Entonces he despertado.

Qué rabia. ¿Quién quiere despertar cuando se tienen sueños tan fantásticos?

He consultado en el libro de sueños. Ambos, búho y murciélago, representan malos augurios: son signos de tristeza. Me cuesta creerlo, me resisto a creerlo, porque mis emociones en el sueño no eran angustiosas, muy al contrario. Pero visto cómo me van las cosas últimamente, creo que estoy jodida. Pero cuando estás tan fastidiado también soportas más cualquier cosa que te viene. Estoy preparada.

domingo, abril 03, 2016

Cuando la casa respira

Desde hace meses oigo que mi casa respira. La siento especialmente en las habitaciones que dan al patio interior, el baño y la cocina principalmente. Quizás sea más notable en días nublados y lluviosos como el de hoy, como si sintiera cierta nostalgia. Alguno dirá que es el viento que se cuela por alguna rendija. Es bastante probable. Pero su sonido no es el aullido del viento, ni siquiera un silbido agudo, o el susurro de una brisa. Es claramente una inhalación profunda, seguida de una exhalación de igual intensidad, que se prolonga por minutos y luego desaparece. Me parece una respiración un poco rápida para mi gusto, aunque para nada ansiosa o agitada. Por eso no me asusta, no me siento amenazada. Y cuando la casa respira, me siento menos sola.