Mostrando entradas con la etiqueta varios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta varios. Mostrar todas las entradas

lunes, diciembre 31, 2018

Agua


Este es el último post de este año, pero también de este blog. Tal como decía, sacrifico este blog para Mari, como un acto más de mi muerte simbólica que signifique algo para ella y para mi Inconsciente. Es un paso de compromiso, de afirmar que apuesto por mi cambio, por matar la persona que era y convertirme en una expresión. Es un sacrificio consciente, un suicidio, un asesinato.

Elijo este día porque me parece muy simbólico. Y no lo hago tampoco de cualquier manera: elijo el agua para morir, porque este elemento tiene muchísimo significado para mí.

Es, para empezar, mi elemento favorito, con el que tengo una conexión especial desde que era pequeña (aunque creo que estoy virando a la tierra). Mi madre dice que la primera vez que vi el mar, me fui directa al agua. Yo siempre he sido feliz en sus orillas y en sus olas. Tengo alma de sirena. Esa conexión se ha mantenido a través de los años.

Además, soy Piscis, signo de agua, de finales, de disolución. Piscis se simboliza como el mar, y es, sin duda, el mar donde van a morir todas las aguas y se integran con toda su experiencia adquirida en el camino hasta la desembocadura. Piscis es donde muere el zodiaco para comenzar un ciclo más, una vuelta más. Es la matriz gestante de la primavera (Aries). Es el signo del inconsciente colectivo.

El agua son emociones y sueños. El agua limpia y purifica. El agua sana.

El agua es también un símbolo de vida, porque la vida procede del agua y es el agua la que mantiene la vida. Tiene una clara referencia a la bolsa uterina donde nos adecuamos para venir al mundo.  Así mi nueva yo se gesta en agua para salir al mundo (aunque lo haga en Capricornio). Morir para renacer.

Así muere este blog que representa lo que fui. Pero nos vemos (quizás) más allá de mi sombra.

jueves, diciembre 20, 2018

Estilismos

Parte de mi terapia consiste en cambiar mi imagen. Ya me he cambiado el pelo, más o menos, pero aún queda mucho por hacer. Así que ayer quedé con una estilista de moda para ver cómo cambiar mi forma de vestir. Vi en Groupon una actividad relacionada, bastante bien de precio, y me animé a hacerlo.

No es que haya sido fácil. Obviamente no es algo con lo que me sienta cómoda, porque lo de combinar colores y complementos no es algo que me haya llamado la atención. Incluso aun teniendo una madre modista bastante presumida (alazo 3). Creo que podría haber aprendido mucho en mi infancia, pero simplemente es algo que he rechazado. Y mira que me gustaba jugar a los recortables...

Mi mayor temor tenía que ver con resultar demasiado torpe, sin embargo encajé con la estilista a la perfección. Lo que me divertí y me reí en la sesión con ella. Me sentí tan cómoda que creo que salió esa parte de mí que resulta más divertida. Me lo pasé muy muy bien. Y encima ella era zurda. Tenía muchísimos rasgos masculinos (¡caza con rifle!), pero luego tenía muchos toques femeninos, así como un conocimiento total de las prendas y los accesorios.

Nos tiramos cuatro horas juntas cuando la actividad supuestamente dura una hora y media. Se me pasó el tiempo volando. Eran las diez de la noche cuando terminé y tuve que buscar un local para cenar porque me moría de hambre. El reto: encontrar algo en Moncloa que estuviese abierto y no lleno de adolescentes.

La actividad consistió en una parte de teoría sobre colores y complementos que me pareció muy interesante, seguida de una parte más práctica. Aprendí cosas como que:

  • el anillo se lleva en la mano dominante y el bolso en la contraria
  • los anillos en sendas manos no pueden indicar personalidades diferentes
  • el tamaño de los pendientes tiene que ir acorde con el largo del collar
  • no se puede llevar más de tres colores encima y que hay que sumar por puntos: los neutros puntúan 0.5, los colores 1, y los estampados 1.5
  • hay que duplicar colores
  • no me dio muchos consejos sobre los colores a usar, pero en las pruebas se ciñó al azul y al frambuesa (más los neutros, claro).
  • medias se llevan del mismo color que los zapatos, pero no es necesario combinar zapatos y bolso
  • los pendientes, collares, pañuelos, bolsos y anillos suman al color. El esmalte de uñas también.
  • el camel pega con todo, que dulcifica mucho, y que hay que considerarlo dentro del fondo de armario. La verdad que queda muy bien, me gusta mucho.
  • el negro endurece muchísimo
  • que si tengo una falda estampada, use la claridad para combinar en vez de el estampado. Si la falda es clara, combinar con blusa negra; si es oscura, combinar con blusa blanca.
  • el tacón alarga la figura, especialmente con el largo de falda. Cuanto más larga la falda, más tacón para que se vea pierna.tengo cuerpo de trapecio y tengo que dar más predominancia a mis caderas que a mis hombros; que debería llevar colores más oscuros arriba y claros abajo, porque lo oscuro reduce y lo claro aumenta
  • prohibido las rayas horizontales, sobre todo en la parte del pecho.
  • use largos de mangas 3/4 o que me arremange para que se vean las muñecas, que estiliza mucho.
  • use escotes en V o que se vean las clavículas. Nada de cuellos altos o cuello caja.
  • use pantalones rectos o de campana
  • use faldas evasé
  • use cazadoras vaqueras con vestidos, nunca con vaqueros (que es muy Dolly Parton).


No recuerdo mucho más, pero me va a enviar un dossier. 
También me regaló un anillo que hacía juego con los pendientes que llevaba ayer y un colgante de plata largo con un cordón color camel, para que empiece mi colección camel.

No sé, muy divertido y muy recomendable.
Ahora me toca darle una vuelta al armario y a los complementos que pueda tener. Ya sé que tengo mucho trabajo por delante y que la paga extra no da para tanto.

miércoles, diciembre 19, 2018

La manifestación del reptiliano

Recientemente en el curso de gestión vimos un vídeo que ejemplarizaba cómo se manifiesta el cerebro reptiliano en el comportamiento de las personas. Es un vídeo de una novia que está muy disgustada porque no está contenta con el peinado que le han hecho en la peluquería, y en un arrebato, agarra unas tijeras y se corta el pelo a una hora de la ceremonia. El vídeo produce muchísima perplejidad porque no es racional para nada. Y así es el reptiliano cuando ha asumido las funciones de dirección: se anula el neocortex y se deja de pensar desde la razón. Como el reptiliano es el cerebro más antiguo y más poderoso, no hay nada que pueda pararlo, llevando a situaciones muy extremas (no necesariamente peligrosas). Por supuesto, podría haber tenido algo de ayuda de sus damas de honor, pero las muy cabritas están un tanto borrachas, y se descojonan de la escena y de su amiga. Ni que decir tiene que ellas tampoco están funcionando desde el neocortex. Se supone que el vídeo tiene algo de gracia, pero yo no se la encuentro. Me parece una escena un tanto violenta, excesiva, y desmandada.

Ayer fui testigo de otro ejemplo en el chat del grupo de gestión. Una de las chicas había compartido una imagen reivindicativa relacionada con el triste y popular caso de Laura Luelmo. La imagen no tenía mucho más que dos niñas sosteniendo una pancarta que decía: "Por un 2019 en el que cada niña y mujer que sale de su casa, vuelva sana y salva". Entonces interviene Luis Carlos y dice: "Sí, y cada hombre también". La chica responde: "Va por Laura, en este caso". Y ahí interviene Crisis y le da un tirón de orejas a Luis Carlos con argumentos basados en el miedo a salir a correr solas, que es algo que a Crisis le toca mucho la moral (encima con su ala cuatro magnificando los peligros). Ahí pasa algo raro porque Luis Carlos menciona un "comentario por la igualdad", pero de repente empieza a hablar de spray pimienta y armas blancas, y soy incapaz de ver la relación entre las ideas.

A mí también me ha molestado el comentario de Luis Carlos, como otros tantos comentarios que parecen querer desviar el tema hacia la coyuntura masculina, como un intento de minimizar el problema, mezclando (o no) churras con merinas. Me pone malita en general. Quizás no estoy tan molesta como Cris, también porque tengo más simpatía que ella por el chaval, e intento no ser demasiado dura, pero aun así le digo que su comentario no es oportuno y que falta un poco de sensibilidad. El chico ya está disparado y está hablando de temas personales que no soy capaz de enlazar. Se ve claramente que ha entrado en una espiral un poco extraña en su cabeza que va en crescendo. Termina soltando una absurdez de llevar una pistola electrica, y a continuación se sale del chat.

Mi primera reacción es pensar: "¿Qué cojones ha pasado?".
No tiene ningún sentido y la reacción me parece desmesurada. Está claro que a él la foto le ha conectado con algo que le ha sucedido personalmente, lo cual desconozco, y que le ha disparado. Nuestros comentarios, obviamente, no han ayudado y seguramente se ha sentido atacado. Raquel me pregunta después cómo funciona un eneatipo 6 cuando se siente atacado. Le digo que o bien ataca o se evade del conflicto (yéndose al 9), dependiendo de quién esté enfrente y de cómo evalúe el gasto energético y las posibilidades de daño. Esto es lo que hago yo al menos. Luis Carlos es otro eneatipo 6 (aunque tiene un alazo 7 importante) y ha huido del enfrentamiento. Pero la decisión de huida no ha sido posiblemente muy consciente, sino que se ha visto impelido por su psique a salir de ahí. El reptiliano se ha expresado y ha dominado toda la situación.

Hay bastante desconcierto en el chat y empiezan a moverse los eneatipos. La siete se siente culpable por poner la foto, pero se le pasará enseguida. La uno empieza a hablar de ideologías; se ha ido al abstracto absoluto. La ocho está muy cañera y Raquel, que es otro ocho, tiene que frenarla un poco. Crisis, que se había ido al ocho inicialmente, empieza a bajar al cinco a racionalizar. La dos se siente compungida por el chico. ¿Y yo?

La verdad que me ha dado un poco de pena el chaval. He intentado hablar con él después. En respuesta me ha mandado información sobre un curso de rebirthing y sobre el taller de astrología de Julia Almagro. Bueno, es un paso. Seguro que no se siente muy bien. Para cuando regrese de Japón todo esto habrá pasado.

jueves, diciembre 13, 2018

El mensaje

Intento levantarme pronto para hacer una práctica espiritual. A veces lo consigo, otras no, y a veces tengo que reducirla a su mínima expresión, que es un anclaje. Por la mañana me resulta más fácil y también es más agradable, sobre todo cuando consigo conectar con sentimientos de amor y gratitud, que dejan buen sabor de boca y cuerpo. A veces consigo llegar a cosas interesantes, lo cual no suele proceder de la mente, sino que es como un conocimiento interior que pasa al consciente para ser formalizado en forma de pensamiento.

Esta mañana he conectado con Ataecina, la diosa oscura. Suelo imaginarla como en la Primera Espiral: enlutada de pies a cabeza, con un velo negro que le cubre la cara. A priori es una imagen que impone bastante, sobre todo cuando te refleja tu propia muerte, pero he terminado por acostumbrarme. Las diosas oscuras suelen tener el poder que les otorga su experiencia, su sabiduría, y el haber desechado los temas más frívolos y superficiales de la vida. Ellas contienen a todas las demás y todos sus aspectos. Es algo que suelo olvidar, quedándome nada más en los aspectos más serios y tenebrosos. Pero hoy Ataecina me ha abierto los brazos y de ella ha manado un amor semejante al de una madre. Ha sido un abrazo acogedor, reconfortante, lleno de calor.

Así he florecido, convertida en un rosal de rosas de color pastel y rodeada de mariposas mientras mis raíces se hundían en el fango.  Es la esencia de Ataecina: la vida a través de la muerte y la descomposición. Y me ha encantado la imagen recibida, porque contenía esperanza de algo bello y prometedor. No había ninguna palabra, solamente sentimiento. Hay muchas formas de comunicarse y los dioses no siempre eligen las más directas ni comprensibles. Pero no necesito que mi mente consciente lo comprenda, se lo dejo al Inconsciente, que haga con ello lo que mejor le parezca.

Luego he recordado mi anclaje, conectada al cielo y a la tierra, convertida en un canal de luz, un instrumento de los dioses en el mundo. Y he pensado que si todo lo que somos es información, en realidad somos un mensaje, un mensaje que se presenta en el mundo y para el mundo, y que va cambiando conforme a lo que se necesita en función de parámetros y criterios que desconozco y, probablemente, no abarco.  ¿Cuánto bloqueo el mensaje divino? ¿Cuánto me resisto al mismo? ¿Cuánto lo distorsiono? ¿Cuáles son los beneficios de negarme y cuáles los de entregarme? ¿Cómo se encauza entre los miles de mensajes que se vierten en el mundo, cómo se enrutan, cómo se entrelazan, cómo se afectan, hasta dónde llegan y para quiénes, con qué propósito? Supongo que no tiene mucha importancia.


martes, diciembre 04, 2018

La pareja de mosquiteros

Navegando por internet sin mayor intención que ir descubriendo historias y noticias, me he topado con una de las cosas más bonitas y tristes que he visto nunca. Es la muerte por amor de un mosquitero.

Es un vídeo muy corto donde aparecen dos pájaros, dos mosquiteros. Uno de ellos, supuestamente la hembra, ha muerto y el macho se resiste a apartarse de su lado. La persona que graba el vídeo arrastra el cuerpo de la hembra, y el macho lo sigue, reclamándolo para sí. Después coloca su cabeza sobre el pecho de ella, y se deja morir allí mismo. Qué fuerte puede ser la determinación para poder decidir morir en un instante.

La persona que graba hace entonces un hueco en la tierra y los entierra juntos. Para siempre. "The chemical wedding".

El vídeo me ha impactado tanto que he roto a llorar inmediatamente, y he permanecido inconsolable durante un largo rato. No he podido evitarlo: tan tierno, tan emotivo, tan precioso.






lunes, diciembre 03, 2018

La muerte y la orquídea

Me levanto y lo primero que siento es el sueño, y lo siguiente el peso en el corazón. Es como si fuese un agujero negro de tristeza y pesadumbre. Me cuesta levantarme y no tengo ninguna gana de ir a trabajar. Últimamente me estoy preguntado si mi trabajo es lo que realmente quiero hacer, pero aunque la respuesta sea "No", tampoco tengo una alternativa, así que me moriré de asco. Pero aún quiero creer que se trata de mucho cansancio mental y emocional acumulado.

Conforme se acerca el día del nacimiento de BH, me pongo más triste. Enero va a ser una juerga. También le echo de menos a él, como cada día. Este año no habrá celebración del día de la Cobra.

Esta mañana he visto pasear a la muerte por Barrio de la Concepción. Caminaba deprisa con un perro blanco al lado, sin llevar su típica guadaña. He pensado que a la muerte le pasa como a mí, que quiere atender muchas cosas antes de ir a trabajar. Será que estaba entretenida que he tenido dos percances de tráfico sin mayores consecuencias. Odio cruzar Chamartín.

Aparco, doy de comer a mis gorriones, y camino pesadamente a la oficina. Tengo varias reuniones y cero ganas de hacerlas. Lo único que me apetece es que pase el día rápido y poder ir a acupuntura para dormir. Pero según llego recibo un whatsapp de Luis Carlos con un enlace al Cosmic Briefing de Luna Dominante indicando los beneficios del novilunio del 7 de diciembre. Son unos aspectos increíbles para sembrar. Espero no olvidar escribir mis intenciones.

Luis Carlos me lo manda a mí porque soy la pesada de la astrología del grupo de Gestión. Pero sí, me gusta que me manden estas cosas. También me propone tomarnos un café, dado que trabajamos relativamente cerca. Me hace gracia el chaval porque me recuerda mucho a Diedrito. No pueden ser más iguales. Qué alazo siete tiene. Hasta se llaman igual.

Llego a la oficina y Belén me ha dejado una orquídea en mi mesa. Mi primera orquídea. Es preciosa. A ver si soy capaz de cuidarla. Veo que el jacinto también empieza a florecer. Parece primavera. Es increíble lo mucho que enriquecen las plantas. En la mudanza trajimos varios esquejes para que sacaran raíces: hay un cóleo, un poto, y una planta de hojas rosas cuyo nombre desconozco.

martes, noviembre 20, 2018

20 años


Yo lo quería mucho, por eso voy cada año a hacerle una visita. Le llevo flores y hablo con él, así como con los que allí yacen. Es la tumba familiar, cada vez más poblada. Este año nadie la había visitado, porque los pequeños se han hecho demasiado mayores para cumplir con la tradición. Creo que me he quedado sola en esto. Me apena.

Este año le llevé margaritas y una gerbera. La gerbera es por su padre. Es parte de mi tarea de reparación. Cada vez que pienso en ello me pongo a llorar. Debería sentirme halagada por tener esa misión, pero me da rabia. Aun así hago lo que puedo. La búsqueda del padre. No creo que vaya a conseguir llegar muy lejos, pero lo intento. Solo que hay demasiados obstáculos.

Es por este mandato que este año es más especial. 20 años y un mandato de reparación. Aquí estamos.

Hablo con mi abuelo y le cuento de mi vida. Me gustaría decirle que todo está bien, pero no es verdad. De hecho ni sé cómo está todo. Me estoy dejando llevar, y no sé quién me lleva ni a dónde. Supongo que da igual, que diría el gato de Cheshire. Da igual, pero estoy hipersensible con toda la energía Piscis que se está moviendo. Estoy cruzando la noche y me siento perdida.

Y quizás todo empezó hace 20 años.

He recordado aquél día. Me levanté llorando porque soñé que un señor mayor se despedía de mí. Yo supe que se trataba de él, y fui a visitarlo aquella mañana a casa, antes de ir a la universidad. Estaba tumbado en la cama porque se encontraba mal, aunque todos pensábamos que era un catarro. Bromeé con él. La broma de todos los años: ir al Valle a cantar el Cara al Sol. Le ponía de los nervios, pero ambos jugábamos. Estábamos muy unidos. Murió al salir yo por la puerta de casa.

Me lo comunicaron en la universidad. Mone vino a sacarme de clase de bioingeniería y me dio la noticia. Busqué a Crisis y paseamos juntas por el terraplén junto a la cafetería de Teleco recordándolo. Hubo risas y hubo lágrimas. Yo no quería llorar, aunque era lo único que quería hacer. Entonces pensaba que llorar era una debilidad. Que te vieran llorar era exponer tu vulnerabilidad. Y aguanté todo el día como pude.

Diego me llevó al tanatorio. Creo que lloré en el coche, pero delante de él sí me permitía estas licencias. Al llegar me encontré con mi padre que me llamó "brujilla". Después apenas recuerdo el día. Estuve en la sala de la funeraria recibiendo a las visitas, pero no me acuerdo de casi nada. Creo que pasé a despedirme y solamente pude tocarle la cara. Estaba fría y dura. Vi a mi padre secándose los ojos. No volví a verlo llorar. Siempre pensé que desarrolló el cáncer por no desahogarse. O por no cumplir con el mandato. ¿Quién sabe?

Lloré mucho aquella noche al amparo de la oscuridad de mi habitación.
Al día siguiente acudimos a la tumba familiar. Yo estaba como en una nube y lo único que intentaba era no llorar. Él quería enterrarse con su madre, pero terminó con la familia de mi abuela, donde reposa desde entonces. Sé llegar perfectamente a la tumba, a pesar de lo laberíntico del cementerio.

Hoy hace 20 años. Paz me dijo que lo celebrara con él, no por su muerte, sino por la vida. Iba a sacarlo a comer a algún sitio interesante, pero quizás compre un bocadillo y me vaya a visitarlo nuevamente. Es una idea. Tampoco es necesario, porque él habita en mi corazón, donde están los que alguna vez he querido.

lunes, noviembre 19, 2018

IIBFWorldBFChampionship

El viernes fui a entrenar porque prácticamente no había hecho nada en la semana y quería esmerarme un poco. Las 16:30 era la única hora posible. No es la que más me apetecía, pero era la única para encajar todo lo que quería hacer. Fui y me encontré con Ana, la pelirroja. Hacía tanto que no la veía que pensaba que se había borrado del club. Le pasa como a mí: estamos haciendo encaje de bolillos con los horarios. Normal que no coincidíeramos.

Ana me contó que forma parte de uno de los cuatro equipos femeninos que va a competir en la próxima edición del WBC Championship. Han salido cuatro equipos, uno se ha quedado fuera, y el equipo juvenil no se puede presentar porque habrá alcohol en el recinto donde se celebre el campeonato. Lo que me sorprende mucho es que para el poco recorrido que tiene el club (enero de este año) hayan salido tantos equipos y tan buenos. Finalmente serán 64 equipos compitiendo con 8 combinaciones posibles que salen por sorteo. Los equipos llevan más de un mes recordando y practicando las combinaciones, más haciendo las clases normales. Puntúa la potencia, la sincro, y la técnica, para lo cual hay un juez por equipo observando la ejecución de cada combinación. Solamente quedará uno como ganador. El equipo a batir son "Los Ángeles de Buli", el equipo entrenado por Jesús de Las Tablas. Dicen que funcionan como un reloj, normal considerando que llevan cuatro años juntas con dos mundiales a sus espaldas. Sin embargo, creo que lo importante no es ganar, sino disfrutar de la experiencia.

Sinceramente, me habría encantado poder competir también, pero cuando salió la inscripción yo estaba en una guerra muy diferente. Además, debido a mis horarios cambiantes, era difícil poder formar un equipo o encajar en alguno. Y lo peor: tampoco soy tan buena. Seguramente les habría fastidiado la competición. Es verdad que para el campeonato de clubes estaba más en forma (la única vez que he llegado a 100), pero llevo un mes un poco floja, en parte por esta vorágine que no me da continuidad, en parte también creo que es la dieta. La última combinación me trae negra por el tema de la potencia, y no soy capaz de subir de 93.

Solo me quedaba animar, que eso se me da mejor. Me habría encantado ver el ambiente y ver competir a la gente, pero justamente ese fin de semana tengo ya planes. Qué rabia.
Así que he hecho lo único que me quedaba: animar a las chicas que conozco que participan. Lo haré toda la semana. Espero que les vaya muy bien.

viernes, noviembre 16, 2018

Amateurs

El hijo pródigo ha retornado. Charles ha vuelto de su destierro en Consulting después de un mes. Me parece casi increíble que haya conseguido regresar en el plazo estimado inicialmente, cuando yo le hacía allí al menos hasta enero, o perdido para siempre. En esto él ha tenido mucho que ver, se ha procurado su regreso desde el interior dando el coñazo al director del proyecto, que lo tenía retenido porque le venía bien. Mi directora también ha ayudado, pero es más mérito de él en mi opinión. A mí me dice que yo le he dado mucho apoyo moral y consejos útiles, pero no veo que haya sido para tanto. Él dice que yo sería una buena coach.

Charles regresa eufórico y ahora tengo que gestionar esa emoción para que no se desborde y se precipite. Mi trabajo es más gestionar emociones que otra cosa. Me paso el día reunida escuchando quejas, problemas, y apaciguando emociones desatadas. A veces resulta agotador. Pero me alegro que regrese Charles por dos motivos:1) regresa mi Quality Supervisor y no tengo que preocuparme demasiado de impulsar esta actividad con el equipo que me queda. Hay una diferencia sustancial entre tener recursos y tener recursos que adoran el trabajo que hacen y hacen propuestas. 2) Me da alegría. Es una persona con mucha energía extrovertida, que me habla de psicología (que me encanta) y que me ayuda a analizar las situaciones que suceden en nuestro grupo y en el exterior. Creo que puedo confiar en él, y creo que me valora. Me hace crecer como jefa.

Pero ayer no me dio venia hasta la tarde. Y yo esperando todo el día para comentar la jugada de su regreso. Luego hablamos y estuvimos analizando los pormenores. Para él ha sido una pequeña prueba de fuego que cree haber superado. Ha sido mucho más: ha sido un experimento para ver que es posible que una persona del departamento acabe en Consulting. Esto da más miedo, porque todos somos susceptibles de acabar allí, y ARI no puede ser más diferente de Consulting. Tenemos a Consulting en una especie de pedestal porque se supone que son gente aguerrida curtida en la lucha que supone lidiar con las exigencias del cliente, y las luchas que tienen entre ellos por el poder. Sin embargo, la realidad dice que en ARI hay gente muy profesional, muy válida, y más honesta.

Hablando y hablando llegamos al tema de la formación. Me quejaba yo sobre los mecanismos de formación que nos plantean. Y eso que acabo de conseguir, no sé bien cómo, que nos concedan el curso de PM2 a todos los jefes de proyecto de mi grupo. No termino de creérmelo. Pero del catálogo principal echo en falta cursos en softskills, que me parecen fundamentales para todo aquél que se vaya a relacionar con mucha gente, por ejemplo un jefe de proyecto. Creo que he llegado a indicarlo cuando lancé el listado de formación, pero no creo que sirva para nada.

Y entonces Charles me propone una idea: montar nosotros dos un curso de softskills. Un curso con role plays y todo. De repente se activa algo en mi interior, algo parecido a la ilusión (dado mi estado "neutro" tampoco resulta demasiado intenso). Es algo diferente, algo útil, algo que me motiva. Seguramente mi concepto sobre la idea sea muy diferente al que tenga Charles, pero me da igual. ¡Si no tenemos ni puta idea! Da igual, quiero hacer algo así. El curso de plagio no nos quedó tan mal después de todo. No sé cómo lo vamos a hacer, no tenemos ningún detalle, no tenemos nada más que una semilla muy pequeña y casi etérea, pero es suficiente para que piense en dedicarle tiempo, esfuerzo y cariño. Me encanta.

Luego pienso en que es un reto nuevo. Tendrá sus complicaciones, pero lo abordamos como amateurs, con esa cancha que nos da el no tener nada que perder, el querer disfrutar, el querer ser útiles, el de no tener ninguna limitación, el de poder crear sin ninguna expectativa. Es libertad pura de creación sin condicionamientos. Es como volver a ser niños y jugar. Me da igual el resultado. Me apetece mucho.

jueves, noviembre 15, 2018

Jupiterian Vibe

"Yes is the word to everything
To liberty, to sweetness, to peace and construction
Move with the stars, with the wave and with us
Dance to the thunder beats, feel it all around
Jupiterian vibe"
("Jupiterian Vibe". Samael)

Ayer traté con Paz mi numerología. Ella usa la numerología calabística base 22, y con ello aparecen una serie de conceptos asociados con la vibración de la persona: la personalidad básica, la personalidad profunda ,el pilar profesional, el nudo emocional, la resistencia, el freno, el disparador emocional, la búsqueda de la armonía, etc. Es complejillo y desconozco por completo la metodología. Me dijo muchas cosas, de las cuales ya he olvidado bastante, y ni siquiera grabé la sesión para recordarlas. Sé, sin embargo, en mi forma de hemisferio derecho predominante, que la mayoría de las cosas me cuadraba bastante bien. De hecho, me quedé pensando que en el fondo tengo una vibración bastante jupiteriana (como la canción de "Samael"), cuando yo siempre me he considerado neptuniana. Me hace sospechar que mi sombra dorada es mayor de lo que me he permito creer. Aunque ahí precisamente radican mis lecciones de esta vida.

Júpiter, el gran dispositor. El rey de los dioses. Ahora en su domicilio. Me lo estoy imaginando expresándose en Sagitario diciendo: "Soy el puto amo". A mí me va a caer en la casa VIII. Con suerte me toca la lotería y me dedico a lo que mi alma me pide: viajar. Ahora mismo cualquier posibilidad me dispara, y sin embargo me siento atrapada físicamente. Hay otras formas de viajar. Explorar el propio Inconsciente es otra forma de aventura, aunque no sea agradable.

La casa VIII también es el área de la transformación, algo que ya está sucediendo. Paz me dijo que estoy en un año 7, lo que implica un cierre. Me quedan unos cuatro meses. Me siento en un proceso de renacimiento total. Es como estar enterrada en la tierra esperando a germinar. Es doloroso. Es lo que tocaba. También fueron años 7: 1982, 1991, 2000, y 2009, pero no tengo recuerdos concretos de algo tan intenso como 2018. Tendré que revisar fotos de aquellos años para tratar de recordar. También serán años 7: 2027, 2036, 2045, 2054, 2063, 2072 (siendo muy optimista), es decir, me quedan 6 etapas. Me consuela que Paz dijera que el año 8 es un año de poder y materialización. Ojalá. Me merezco un poco de buena fortuna y alegría para variar. Me merezco que las cosas salgan bien a mi favor. Me merezco que la vida me sonría. Me merezco sentirme como Júpiter en Sagitario.

De momento tengo que hacer el trabajo de cierre y de renacimiento. Hay que limpiar mucha mierda. Estamos de limpieza en el desván.

lunes, noviembre 05, 2018

Echar de menos


Echar de menos es la pequeña agonía que siempre está activa, como un proceso en background. Nunca desaparece del todo y cuando todo se para, emerge como un gran vacío exigiendo ser atendido. Es un vacío que no se puede llenar. Un vacío que quema y que no deja respirar. Así de fuerte es la añoranza.

Quizás es más dificil cuando extrañas algo que amas, porque ¿cómo renunciar a eso? No puedes. No se renuncia jamás. Es una herida que queda abierta y no cicatriza. No se renuncia, te lo arrebatan. O se quitan de enmedio. Sea como sea, te quedas con ese amor y ese anhelo, tan inmensos, y ¿qué haces con ellos? Los lloras. He alimentado ríos con mis lágrimas. Pero la pena sigue ahí. También el amor y el anhelo.

Durante el día me he encontrado escapando hasta en los rayos del sol, y en el color otoñal de las hojas. También me vale un supermercado. Cualquier cosa que me ayude a sobrellevarlo. Por la noche es casi peor, porque no tengo donde refugiarme. Son esos momentos antes del sueño, donde la mente galopa alocadamente y me trae su recuerdo. Lamentablemente extrañar no solamente es recordar. Pero luego llega el sueño y me trae paz. Hasta que despunta la mañana. Vuelta a empezar.

Dejar pasar el tiempo, confiando en que las cosas mejores. El tiempo lo cura todo, dicen. Pero no creo que sea verdad. El otro día leí una frase que me parece más adecuada: "El tiempo es un anestésico para una herida que no va a cerrar nunca". La mía no cierra. Lo echo de menos. Mucho. Incesantemente.

A veces me tienta buscarlo, pero me controlo, porque no soy bienvenida, porque no soy celebrada, porque no soy amada, porque no soy buscada, porque no soy correspondida, porque no soy buena, porque sobro, porque soy absurda y no pinto nada.

¿Podría forzar la amnesia? No sé si eso es posible. Tampoco lo querría. Las cosas hay que integrarlas para que puedan transformarte, por mucho que duelan. Si no mueres antes de pena.

martes, octubre 30, 2018

Compañeras de camilla

Siempre que llego a acupuntura me pasan a una sala oscura que está llena de camillas ocultas tras unos biombos de tela. Es como estar en un hospital de campaña. No se ve nunca a las personas que ocupan estas camillas, salvo que hayas coincidido con ellas en la recepción. No conozco a demasiadas. A las que conozco lo hago por su voz y las historias que cuentan. No hay demasiada intimidad y de los diálogos con la acupuntora se puede sacar alguna información. Cada persona tiene su historia y su dolencia, su razón para estar allí. No es que quiera cotillear, es que resulta inevitable escuchar.

Yo me tumbo, me asaetean, y me dejan descansando bajo las mantas. A veces duermo, pero no siempre es posible. No puedes moverte demasiado con las agujas so pena de hacerte daño. La postura termina siendo un poco rígida. El día que no consigo dormir me paso dos horas en silencio, mirando el móvil, o bien escuchando estas conversaciones ajenas.

Hay muchas mujeres, como suele pasar en las terapias alternativas. Muchas de ellas vienen por temas de fertilidad. Muchas de ellas son mujeres solteras que quieren ser madres a una edad tardía. Una de ellas se llama Úrsula, la osita. Una osa y una leona heridas como compañeras de camilla. Nunca he interaccionado con ella, pero siento curiosidad. De pequeña tuve una muñeca rubia de pelo rizado llamada como ella. Me pregunto si se parecerá, aunque siempre me la imagino castaña con el pelo largo y recogido.

Ayer Úrsula estaba triste. Creo que lleva mucho tiempo intentándolo sin éxito. Es un proceso agotador a nivel mental y emocional. Tu cuerpo sufre la carga de una hormonación excesiva, que lo que hace es hincharte cada vez más, y al mismo tiempo te revuelve las emociones. A veces te caes porque no tienes garantías y la inversión económica, física, mental y emocional es muy alta. Muy alta quizás para nada. Y te puedes llegar a sentir muy sola e incomprendida. Son momentos de bajón en los que te preguntas si merece la pena todo lo que estás pasando, en los que se pone a prueba no solamente el proceso, sino también tus relaciones y tu propia identidad. El proceso te moldea y te transforma, no siempre para bien.

Úrsula trasluce su dolor y su tristeza a través de su voz cuando habla, y con sus quejas cuando Ya Lin le pincha las agujas. Luego queda en silencio en esa sala oscura. No hace frío, pero lo parece, porque llevas el frío dentro. Y yo siento su silenciosa pena y no puedo evitar simpatizar con ella. Me gustaría hablar con ella y decirle que estoy ahí, que la comprendo, que la acompaño, que me parece una mujer increíble solamente por la entereza con la que está llevando el tema. Creo que podría cogerle la mano solamente para que sintiera que hay alguien a su lado que la apoya. Eso seguramente haría más que las palabras. Se trata de calor humano, de acompañamiento humano.

Pero para ella solamente soy una sombra que dormita en la camilla de la esquina. Ya Lin la apoya con sus palabras, dentro de lo que su español le permite (que es bastante). Ya Lin es estupenda. Salvo cuando me clava alguna aguja al quiebro.

Espero que Úrsula tenga suerte. Espero que todas la tengan.

No sé si fue Alejandro o Diego quienes me dijeron recientemente que la acupuntura estaba al nivel de la homeopatía. Yo solamente puedo decir que acabo de pasar una de las mejores reglas de mi vida, y la acupuntura podría tener que ver. No solamente gano en mejora hormonal y circulatoria, ir allí me da también un tiempo para mí misma, un tiempo para vivir otras historias, un tiempo para evolucionar espiritualmente.

domingo, octubre 28, 2018

Kickboxing

Nunca pensé que yo asistiría a una velada de combate de kickboxing, pero estoy en una fase de probar cosas nuevas. Parece que va en mi numerología base. A ver si Paz me lo explica bien y me entero. Pero sí, diría que necesito estímulos nuevos. Y ¿por qué no ver algo que puede gustarme?

La experiencia más próxima a un combate que tenía hasta ahora, eran los kumites de kárate. Hace mucho de esto. A mí no me gustaban particularmente, pero creo que tiene que ver con el miedo a perder. De todas formas, no teníamos muchos, no sé si porque nuestro estilo era shito ryu, que no me parece el más combativo, o porque mi profesor era más espiritual y prefería las katas. Pero entiendo la necesidad de hacer combates de vez en cuando para poner a prueba los conocimientos adquiridos, aunque aquí el cuerpo tiene mucho que decir. Si encima vas a competir, es fundamental, dado que se necesitan experiencias para poder aprender. Cuantos más combates, más aprendes, y también acostumbras al cuerpo a recibir golpes, que es otra parte importante. Porque golpes hay.

La velada se celebraba en el club Metropolitano. No lo conocía, y eso que hace poco que he pasado por esa zona. Es un gimnasio bastante grande y completo. Tienen hasta una especie de rockódromo, me parece alucinante. En la planta de arriba había un ring, que no sé si siempre está montado, y alrededor sillas de maderas no demasiado cómodas. Había bastante gente, la mayoría hombres, aunque el número de mujeres no era desdeñable. Me he sentado hacia el final de la sala. No se veía mal, pero obviamente nada como ponerse cerca de las cuerdas.

Diez combates, nada más y nada menos. Ocho de hombres, tres de mujeres. Yo venía fundamentalmente a ver competir a Yaiza, una de las profesoras de fitboxing. Hace poco se proclamó campeona de España de su categoría. En los europeos parece que no ha tenido tanta suerte. Es una chica muy maja, muy animosa, aunque nos da mucha caña en los entrenamientos. Se nota que compite porque su cuerpo está totalmente tonificado. No la había visto antes en acción, y no me ha decepcionado. Su combate ha sido uno de los más interesantes, desde mi punto de vista, aunque quizás en ello tiene que ver que era el que más me importaba. Usa mucho el back-kick, que es bastante efectista visualmente. Ha ganado por unanimidad de los jueces.

En el resto de combates había de todo un poco. Alguno ha sido un poco aburrido. Tampoco es que sepa mucho del tema, aunque en general es bastante fácil saber quién ha ganado antes de que lo proclame el árbitro. Los púgiles ("peleadores", como han dicho por megafonía, madre mía) también lo saben, supongo que uno sabe perfectamente qué rendimiento ha tenido, dónde ha golpeado y dónde ha sido golpeado. Salvo en un caso, en que uno celebraba la victoria con anticipación y los jueces han fallado a favor del contrincante. Pobrecillo, pena me ha dado.

El tercer combate ha estado bastante bien. Ha salido un chaval de un club de Pozuelo con un físico impresionante. Qué definición muscular. Los mejores pectorales de la jornada. Casi me enamoro. Y esto no tiene tanto que ver con el físico (que ayuda), o su forma de ocupar el espacio, sino con el poder personal que emanaba de él. Sé que es difícil de entender, porque quizás no es muy evidente, pero es así: la energía es una cosa que me resulta tremendamente atractiva. Me ha recordado a Javi ligeramente, un amor platónico. ¿Qué habrá sido de él? Por cierto, el chaval ha ganado su combate gracias a una patada en pleno estómago que ha llevado a KO. Un round ha necesitado. Impresionante.

Otra de las curiosidades del día ha sido uno de los combates femeninos, donde una de las chicas ha recibido el impacto en la cara de su oponente y ha empezado a sangrar, no sé si por la nariz o por la boca. Se ha parado el combate para recibir asistencia, pero la hemorragia no cesaba. Finalmente ha tenido que abandonar. Pobrecilla, pero es justo.

Me he marchado en los combates por el cinturón de campeones. Aquí competían solamente hombres, todos ellos sin protector craneal. Me estaban pareciendo buenos combates, pero era un poco tarde, no había comido nada desde la merienda (que tampoco ha sido gran cosa), y mañana tengo que madrugar. Una pena, pero así son las cosas. Habrá más campeonatos, imagino.
.

viernes, octubre 26, 2018

Un día levantaste la mirada.


Un día levantaste la mirada y ella no estaba. Se fue silenciosamente, sin ruidos, sin avisos, sin barullos. Se llevó con ella sus ojos, sus caricias, el sonido de su risa, su apoyo y su amor, todo lo que te ofreció y no valoraste.
Un día levantaste la mirada y la echaste de menos. De repetente el mundo era gris y carente de color. De repente el mundo era más frío y hostil contigo, y no tenías el refugio de sus brazos para que te abrazase, ni el reconfortante calor de su piel para que te calentase. Nadie te prestaba oídos a tus temas y habías dejado de ser importante. Nadie te admiraba más, nadie apostaba por ti, nadie luchaba por ti, nadie moría por ti. Porque ella simplemente no estaba.
Un día levantaste la mirada y sentiste el vacío en el interior de tu pecho.
Un día levantaste la mirada y sentiste el dolor de perder al ser que más te amaba.

Y ahora me pregunto: ¿puedo hacer algo por recuperarme?

miércoles, octubre 24, 2018

Ideas sobre el aborto espontáneo

Sacado del libro "El Don de tu Alma" de Robert Schwartz.

"Su energía (la del hombre) es muy diferente. No sienten el vacío en su propio cuerpo. No sienten la cámara de eco. Para los hombres es algo parecido a: «¿Mi semilla no era perfecta?». Para ellos es válida la misma respuesta: no hay pérdida."

"Se siente como una pérdida, nadie lo niega, pero los padres deben darse cuenta de que el niño todavía es el suyo. Las personas sufren cuando muere un ser querido, pensando que lo han perdido. Cuando alguien se muda a otro país, es posible que nunca vuelvas a verlo, pero no lo has perdido. Es como si el niño se hubiera mudado a otra parte del mundo. Debes saber que has realizado una aportación al amor que contiene el mundo. Nada es en vano cuando se trata de crear una vida y expresar el amor de Dios en otro ser humano."

"Durante el tiempo en que tuviste a ese niño dentro de ti, has acunado a tu propia alma y al alma del niño. Su amor por ti se queda contigo. No lo mires en un marco de referencia estrecho. Toma tu energía, tu amor, todo lo que le habrías dado a ese niño y entrégalo en otro lugar."

"Honra tu deseo de ser madre, ya sea a través del cuerpo o como servicio, pues la energía siempre está completa. La energía nunca es un aborto espontáneo o provocado; la energía es tu oportunidad de extender la mano y ser como el dedo de Dios que toca amorosamente a otra persona. El amor que das a los demás es lo que sana las heridas del mundo."

"¿Cómo puede la muerte de un nonato estar en el Orden Divino? En su sabiduría infinita, el universo les ha dado a las almas encarnadas un período de prueba al que llamamos embarazo, un tiempo en el que las almas de los padres y del niño nonato pueden experimentarse íntima y mutuamente para determinar si una vida juntos sería una bendición para todos."

"¿Por qué otro motivo las almas piden la experiencia del aborto espontáneo? Más allá del deseo de cultivar el perdón a sí mismas, muchas almas lo planean para desarrollar la compasión. Cuando los corazones se rompen debido al dolor, puede surgir una profunda compasión".

"A veces, un alma que ha tenido problemas en vidas anteriores para experimentar sus sentimientos puede planear un aborto espontáneo con el objetivo de sentir profundamente en el centro mismo de su ser".

"Algunas almas pueden equilibrarse y liberarse totalmente de su karma simplemente al tocar la Tierra en forma de feto; no necesitan nacer. Esas almas se liberan entonces, para pasar a dimensiones más elevadas[…] Si lloras la pérdida de un niño nonato, considera que quizás le has dado a otra alma uno de los más grandes regalos que puedan imaginarse"

"Queremos que las madres se den cuenta de que no le han causado ningún daño a su hijo; no han matado a su alma. El alma sigue existiendo y cuando esté lista, volverá a adoptar una forma física. Elegirá a los mejores padres según la clase de oportunidad de aprendizaje que desee."

viernes, octubre 19, 2018

Un arcoiris en medio de la tormenta

Hoy hemos hecho la clase de yoga con las luces apagadas. La profesora se ha empeñado en este tema, pero se habría necesitado un poco más de luz para poder ver mejor. Es verdad que nos hemos trasladado hacia los ventanales para tener más claridad, pero lo cierto es que fuera el día estaba gris, lluvioso y plomizo. También se nota que los días se han acortado, aunque nos queda bastante hasta llegar al solsticio para tener una noche más larga.

El día está como mi vida, revuelto. Aunque se agradece el cobijo de la clase y el poder estar conmigo misma en una actividad que implica un cierto grado de presente, como es el yoga. Clase de torsiones y de caderas. Entre el stretching y el yoga tengo las caderas totalmente flexibilizadas, y eso eso es muy bueno, porque es la cadera desde donde parte todo movimiento. También ese concepto se traslada a la vida: la columna te sustenta y la cadera te dirige, luego si las tienes bien, tu vida está bien.

He mejorado mucho el resfriado en un día. La acupuntura ha sido mano de santo. Aún me queda poner a tono el cuerpo. Eso lo haré durmiendo, pero creo que hasta el domingo no voy a poder darme un homenaje. Estoy pensando en cancelar las clases del domingo solamente para quedarme durmiendo hasta la hora de comer. Ya sé que después me obligaré a levantarme, pero la tentación está ahí.

No digo que todo esté mal, pero está raro. Está demasiado denso, demasiado tumultuoso. Por dentro hay una especie de calma chica, pero me da miedo porque podría convertirse en tormenta en cualquier instante. Me da miedo también que esté tapando y tapando en vez de afrontar.

Pero hoy en clase de yoga, mientras hacía una de las torsiones, he visto un arcoiris entre las nubes, y he sonreído. ¿Cuánta gente lo habrá visto en clase? Posiblemente no mucha, o ninguna. He pensado en BH. No quiero decir que sea una señal del cielo, pero cuando haces estas conexiones tan rápidas es como una especie de mensaje.

Estoy triste, pero hay arcoiris aunque sean efímeros. El arcoiris ha desaparecido como ha llegado, difuminándose entre las nubes. Son estos arcoiris los que me dan una pizca de fuerza para continuar, porque la verdad, no tengo ni idea a qué aferrarme en la vida para seguir. No tengo nada. Bueno, tengo una misión: limpiar el árbol, pero es complicadillo.

Y esta tarde, seguimos.

miércoles, octubre 17, 2018

Venus retrógrado

Estamos en plena época de Venus retrógrado (rx), que se extenderá hasta el próximo día 16. Si Mercurio retrógrado es bastante conocido, no lo son tanto otros planetas, aunque sean planetas de tipo personal, como lo es Venus. Y además Venus retrograda en un signo de la intensidad y la profundidad de Escorpio, así que no puede ser un trabajo fácil. De hecho, no lo está siendo.

Venus Rx tiene que ver con una reevaluación de los deseos, las relaciones, de los sentimientos.  También es una momento para enfrentar temas del pasado. En particular es una oportunidad para sanar un corazón roto y cuidar de uno mismo.

Y en esas estamos.

No pensé que Venus Rx sería así ni que produciría estos efectos.

Es una sincronía total el haber empezado la terapia transpersonal justo cuando Venus estaba en sombra y se disponía a retrogradar. Este viaje tiene mucho que ver con indagar (Escorpio) dentro de uno mismo, de ver la basura que uno porta para poder sanar. Ahora mismo estoy un poco perdida con este tema, aunque si tengo que buscar algo positivo, he adelgazado y he descubierto un vacío.

El tema del aborto ha vuelto a surgir. Llevo hablando del mismo en estos días más que lo que he hecho en dos meses. Ha sido como volver a abrir la herida para sacar pus. Me encantaría no ser tan mental para evitar tapar la herida con cualquier cosa que evite mirar el dolor: trabajo, gimnasio, televisión, libros, cursos...Porque tengo que mirar y tengo que hacerlo muy directamente para poder sanarla.

Y luego están las relaciones. Desde hace un tiempo estoy mucho más volcada en mi interior que nunca. Va con el clima astrológico también. Me estoy adentrando en mis profundidades, estoy hurgando, estoy excavando. Quizás despierte al Balrog. No me apetece mucho interaccionar socialmente, aunque después agradezco gestos como el de Alicia sacándome a comer el domingo, o la conversación tan a corazón abierto de ayer con Blanca. En el fondo, yo necesito hablar de mis temas para poder manejar mis emociones y quedarme tranquila. Si no lo hago más a menudo es porque no me fío de la gente, y porque con la gente que me fío a veces solamente encuentro incomprensión o desinterés, lo que hace que vuelva a replegarme. Me queda este blog y un diario personal que es bastante intermitente.

Hace unos pocos días nada más, tuve una experiencia parecida. Percibí una situación como una amenaza, quizás agrandada por el hecho de anticipar (muy 6) y por el cansancio general. Llevo muchos días donde o bien parece que no hay más que problemas, o soy yo que no estoy gestionando bien los temas. El caso es que busqué a una persona para desahogarme y encontré frialdad y desinterés. No era cualquier persona, lo que me dolió más aún. Desde entonces no he vuelto a hablar con él. Él tampoco conmigo.

Es curioso cuando decides hacer un experimento a ver qué pasa. Dices: ¿qué pasaría si yo dejase de hablar con una persona? Haces la prueba y descubres que efectivamente esa persona no te busca. Intentas disculparla, buscarle excusas, pero si la excusa es falta de tiempo, es mala excusa. Porque todos tenemos falta de tiempo, yo la primera. Se tardan 30 segundos en escribir "hola" en un mensaje, algo menos si es un emoticono. Entonces esa no es la razón principal. La razón principal es la falta de interés. Y entonces te das cuenta de que eras la que sostenía la relación. Da igual lo mucho que quieras a una persona, lo mucho que te preocupes por ella, lo mucho que quieras estar con ella, lo mucho que te esfuerces...cuando no hay interés ni afecto, poco más puedes hacer (cuando has hecho casi todo ya). Y mira que yo podría volver a iniciar el contacto, no es un tema de orgullo para nada, es que simplemente estoy cansada de intentarlo, y no me sale la acción.

Así que se abre nuevamente una herida de abandono y de rechazo (dos de las cinco heridas del alma), y es doloroso mirar ahí. Pero debo intentar no taparlas, por mucho que duelan.
A veces me pregunto cuánto puede soportar un corazón. Quizás no mucho más. Mi bisabuela paterna murió a los 49 años de corazón.

martes, octubre 16, 2018

Invidentes

Lydia, apoyada por mi directora, me pidió hace unos días que diera trabajo a una persona del otro departamento para protegerla de una eventual despedida. Es un perfil muy particular, dado que la persona es ciega. Se espera que este chico trabaje en proyectos de accesibilidad con Lydia, pero mientras salen los proyectos, aparece como disponible en los sistemas, con el riesgo de quedar en la calle.

Por hacer un favor a mi jefa (más que a Lydia), y porque el chaval me cae bien (supongo que la ceguera me causa ternurita), accedí a buscarle alguna tarea dentro de mi grupo. Lo ideal habría sido meterlo en tareas de análisis web, para comprobar la accesibilidad de nuestras páginas web de proyecto, pero el jefe de diseño se negó en red alegando que esto le daba más trabajo. Ahora que el grupo no está bajo mi responsabilidad, me da igual. Pero seguía quedando el tema de encontrar una tarea, teniendo en cuenta que es invidente, no sabe casi inglés, no conoce el mundo de los proyectos europeos, y entra nuevo en la tarea.

El primer factor me parece fundamental. No consigo hacerme a la idea de cómo funciona el tema, de cómo recibe la información y de cómo la organiza. Me intento poner en su lugar y no lo consigo. Además, yo soy bastante visual. Por supuesto, mi lenguaje utiliza términos como "ver" o "mirar", que pueden resultar políticamente incorrectos, pero es lo que hay. Hoy se lo he dicho claramente: no me hago a la idea. Él está acostumbrado, pero yo no.

Viendo lo cargadísimo que está Elies, pensé que podría ser un apoyo para éste en los temas legales. Hoy hemos tenido una telco los tres para que Elies le explicase lo que tenía pensado. Un ejemplo del problema de la invidencia: en negociación de contratos usamos mucho la opción de control de cambios de Word, pero no sabemos si el intérprete tiene esa opción. De hecho, el chico no parecía saber a qué nos referíamos.

La culturización de esta persona va a ser algo complicadillo y costoso, más de lo normal.

lunes, octubre 15, 2018

15 de octubre

Siempre en la memoria. BH (19/06/2018).

Lady Liuwa


Hace unos días que supe de Lady Liuwa, la última leona de la planicie de Liuwa en Zambia. Durante años fue una reina solitaria, el último especimen en una región asolada por los furtivos. Los leones son de los felinos más sociales que existen. En particular las hembras, que viven en grupos familiares que se extienden a madres, tías y hermanas. Tuvo que ser muy difícil para ella adaptarse a una situación de soledad y de supervivencia, al carecer de un soporte estratégico y táctico para la caza y la defensa, rodeada de situaciones de peligro y enfrentamientos (hienas, fundamentalmente). Pero ella aprendió, y sobrevivió. Todo un símbolo de perseverancia y resistencia. Un icono. Una leyenda.

Parece que en algún momento se quiso salvar la especie, introduciendo algún macho que contribuyese a la reproducción, pero los esfuerzos fueron insatisfactorios. Quizás era demasiado mayor para ser madre. Finalmente metieron a Sepo, una compañera, y juntas llegaron a formar un pequeño clan. Los hijos de Sepo fueron adoptados por Lady Liuwa. Una nueva familia, una nueva esperanza.

Lady Liuwa murió con 17 años. No está mal considerando que la media de vida va entre 15 y 20 años. Al menos no murió sola. Esto fue en agosto del pasado año. Sepo la seguiría poco después, víctima de dos leones macho que quisieron matar a los cachorros para poder procrear. Parece que los cachorros están bien, aunque me pregunto quién cuida de ellos.

Me siento muy identificada.