martes, diciembre 31, 2013

47 Ronin


Acabo de regresar de una escapada de fin de año. Es algo nuevo en mi rutina navideña. Así que, ¿qué mejor que cerrar el año con una antigua tradición? Y eso, a falta de cerveza en un irlandés, es ir a la última sesión de cine del año.

La película ha sido "La leyenda del Samurai (47 Ronin)". Un Ronin básicamente es un samurai sin amo. La película se basa en una historia real en la que 47 samurais se convierten en ronin a la muerte de su señor y deciden vengar su muerte siguiendo su código bushido. 

No conocía la historia, así que el mayor atractivo de la película ha sido claramente el trailer.  Acción, leyenda, Japón y un poco de fantasía. Algo perfecto para mí. Y para pasar la sobremesas. No me ha decepcionado.

Se supone que el protagonista es Keanu Reeves, como un mestizo criados por unos demonios que se une a estos ronins. Pero la verdad es que, al igual que le pasara a Tom Cruise en "El Último Samurai", el co-protagonista japones se lo papea en pantalla, cosa que no es difícil porque precisamente Keanu no es el mejor actor del mundo.

Parece que los 47 están enterrados en Tokio, así que ya tengo otro motivo para volver.

Despidiendo el 2013

Quedan unas horas para que entre el 2014, el año del caballo. No va a ser una noche muy festiva para mí, pero intentaré que sea especial. Problema: hoy hay luna nueva y no deberían hacerse conjuros. Pero eso no quita para que encienda las velas, tome mis uvas y piense en que me gustaría que el nuevo año sea mejor que éste que nos deja.

Este año ha sido un poco extraño y como he comentado representa la muerte de mi viejo mundo. Una muerte lenta, inexorable, dolorosa y quizá necesaria para que llegue algo nuevo.

El 2013 no empezó demasiado bien, ya que me rompí el brazo patinando y estuve dos meses de baja, con una rehabilitación un poco lenta. Sin embargo, necesitaba ese parón para darme cuenta de lo acelerada que iba y cambiar mis hábitos. Dejé de tratar de llenar las horas para exprimir la vida y traté de buscar tiempos muertos, que son tan necesarios como los silencios en la música.

Durante esos meses de baja me di cuenta también de que toda mi vida giraba en torno al trabajo y que eso me estaba secando por dentro. Desde entonces he intentado de cambiar el foco y equilibrar las diferentes áreas de mi vida. Quizá ya no sea tan profesional y dedicada, pero a cambio he recuperado un poquito la ilusión.

A principios de año me surgió también la posibilidad de cambiar de vida y de marcharme a trabajar a otro país. Rechacé esa oferta, en parte por miedo, en parte por una serie de razones que creí importantes. No es que me arrepienta de mi decisión, pero las razones resultaron ser decepcionantes y he terminado llevando la clase de vida que podría haber hecho allí, pero sin la experiencia vital que me habría aportado. 

Por otro lado, mi hermana tuvo un bebé y eso es parte de las cosas que han contribuido a la muerte de mi mundo.

Dos de mis mejores amigos se marchan a México por dos años y eso también contribuye a dicha muerte.

Como en toda muerte, estamos solos. Creo que estoy en una etapa en la que debo aprender a estar sola y disfrutar de la soledad. No debería ser difícil para un lobo solitario como soy yo.  Pero a veces lo es y creo que también se debe a ese intento de control, junto con una valoración negativa y errónea de la situación. Afortunadamente, si en algún momento creo rozar la locura, siempre me queda el gimnasio, que se ha convertido en una especie de templo donde me purifico y me encuentro. Y de paso me hago físicamente más resistente, salvo algunos achaques colaterales. La clase de yoga, por ejemplo, me ayuda muchísimo a estar en un espacio suspendido en el tiempo en el que soy libre, sin ataduras, sin etiquetas, donde mi energía se manifiesta de una manera suave, fluida, pura. Así que ésta es una de las cosas que mantendré en el nuevo año, si mis achaques lo permiten.

Por lo demás, todo sigue igual. Casi mejor así. No necesito tormentas enormes, porque bastantes se libran en mi interior.

Y sin embargo, aún me aferro a los restos del naufragio. Es parte de esa necesidad que tengo de tratar de controlarlo todo, porque el control me da una falsa sensación de seguridad. Espero que en 2014 pueda liberarme de ella completamente. Pensar menos, sentir más, dejarme llevar más, como dice Lola. Precisamente es ese el mensaje que parece repetirse a mi alrededor últimamente, así que debería prestar atención.

No tengo proyectos para el 2014, pero sí la esperanza de algo mejor.

sábado, diciembre 21, 2013

Yule 2013


Hoy es un día muy especial: el soslticio de invierno. La noche más larga del año. Pero a partir de hoy la luz empieza a crecer y a hacerse fuerte. Y con la luz llegará la vida, una vida nueva y renovada. Así que Yule representa la promesa de la vida, la esperanza de que algo bueno ha de llegar. Dados los tiempos que corren, este mensaje de esperanza es de lo más oportuno.

martes, diciembre 17, 2013

La fábula de la mariposa

Aún quedan un par de semanas para el final del año, pero casi puedo hacer balance del mismo. Si tuviera que definir este año, lo llamaría el año de la mariposa. O más kafkianamente, el de la cucaracha. En todo caso, un año de metamorfosis, de cambio total. Cambio en el que soy un mero testigo: los agentes son externos, pero los efectos son internos. El mundo que conozco cambia y yo sólo puedo adaptarme a él. Pero la fractura de las viejas formas nunca es sencilla ni serena, pero así parecen ser los génesis.

Esto me recuerda una fábula que puede interpretarse de muchas maneras:

“Un hombre encontró un capullo de una mariposa y lo llevó a su casa para observar a la mariposa cuando saliera del capullo.

Un día notó un pequeño orificio en el capullo, y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir. El hombre la vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Parecía como que se había atascado.

Entonces el hombre, sintiendo lástima, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera corto al lado del agujero para hacerlo más grande, y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo, al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante, las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.
Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Jamás logró volar.

Lo que el hombre, en su bondad y apuro, no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y el esfuerzo de la mariposa por salir por el diminuto agujero, eran parte natural del proceso que forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que alcanzasen el tamaño y fortaleza requeridos para volar.

Al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privado su desarrollo normal.”

domingo, diciembre 15, 2013

La belleza de la simplicidad


"Gospel es Navidad". Ese es el lema del festival de gospel que se organiza estos días en Madrid. Debido a una apretada agenda sólo tuve opción de ir al espectáculo de ayer noche. En principio esperaba un gran coro como esos que salen en las películas americanas, así que fue una sorpresa descubrir que "The Friendly Travellers" eran un cuarteto. Sin embargo, desde la primera canción me di cuenta de que aquella iba a ser una actuación muy especial. 
Especial por la sencillez de la puesta de escena, limitada a un fondo estático de colores y a los focos que iluminaban al grupo, y por el hecho de cantar a capella sin ningún acompañamiento (un par de canciones con guitarra nada más). Especial por unas voces magníficas (señor, qué graves tan redondos y enormes), armónicas, bien empastadas, sin artificios, todas puestas al servicio de Dios, y de la audiencia. Fue toda una lección de canto: voces sueltas y libres pero bien ancladas, ágiles, bien cubiertas, bien impostadas, con gran control de toda la musculatura que lleva al canto, y llenas de emociones. Eso es tan difícil de lograr, y no obstante para ellos parecía sencillo y natural. Qué envidia más grande.
Como cabe esperar en una actuación gospel, el grupo hizo que la audiencia participara. Así que dimos palmas, cantamos y bailamos acompañando las canciones. Al principio costó que la gente se involucrara. Se ve que todo nos da vergüenza, que hemos perdido parte de nuestra espontaneidad y alegría. Pero finalmente la mayor parte de la sala terminó uniéndose a esa comunión musical. Fue sencillamente genial y me lo pasé como una enana. En algunos momentos hasta llegué a emocionarme un poco por culpa de las letras. Creo que todos podemos sentirnos identificados con algunas de ellas, porque en algún momento podemos sentirnos necesitados de esa ayuda divina y pedir a Dios que busque nuestro corazón. De cara a Navidad me parece un mensaje hermoso.

domingo, diciembre 01, 2013

Liberando mochuelos

Hace unos meses aparecía en la web de crowfunding Verkami una campaña para la asociación Brinzal. El objetivo: recaudar 3000EUR para financiar una "ambúholancia", un vehículo de segunda mano destinado a recoger y asistir aves rapaces nocturnas heridas o huérfanas. El objetivo se alcanzó en junio de este año y aquí se puede ver el popular vehículo:

Como recompensa al mecenazgo, estaba la posibilidad de participación en una de las sueltas de aves recuperadas en el centro. Esto ha ocurrido esta misma tarde y yo he tenido el privilegio de poder liberar a uno de los ocho mochuelos que poblarán desde hoy el valle del Tajuña. La suelta forma parte de un proyecto llamado "Un mochuelo en cada olivo" de la misma Brinzal, que intenta recuperar esta amenazada especie.

El mochuelo no es una rapaz especialmente grande. Son aves simpáticas, de plumaje suave color pardo, y con la misma expresión y viveza que todas sus hermanas. Tener una en las manos ha sido realmente emocionante, así como poder dejarla ir, y verla marchar en el horizonte en busca de un futuro que espero sea realmente bueno.

Me gustaría poder participar en más sueltas como ésta. Sería posible apadrinando a alguna de las aves del centro. Anteriormente he sido madrina de alguna rapaz en Amus, pero al estar en Extremadura, es más difícil poder participar con ellos. Pero ahora estoy muy volcada con varias asociaciones protectoras de gatos, que también necesitan mucha ayuda. La verdad que hay muchísimos grupos de protección animal y todos necesitadísimos de ayuda económica. Me gustaría poder hacer más.

viernes, noviembre 29, 2013

La Gran Recogida de Alimentos

Hasta el próximo domingo tendrá lugar la campaña del banco de alimentos llamada “La Gran Recogida de Alimentos”. Se trata de recoger la mayor cantidad de alimentos no perecederos (harina, azúcar, aceite, pasta, legumbre, arroz) para el banco de alimentos, que los distribuirá después entre diferentes organizaciones de ayuda social. Supe de ella por un anuncio en un partido del Estudiantes, así como que necesitaban 20000 voluntarios para colaborar en la misma. Y me apunté.
Esta semana recibí una notificación confirmándome el turno y el punto de trabajo: un pequeño supermercado de un barrio próximo al mío. Esta tarde me he reunido con mi grupo: el coordinador del punto y mis compañeras de turno, una madre y su hija adolescente. Durante tres horas nuestra labor ha sido abordar a los clientes del supermercado para informarles de la campaña, recoger las compras con las que han querido contribuir, clasificar los alimentos por grupos en bolsas de cinco unidades, y depositarlas en una caja de almacenaje.
El resultado final han sido 35 bolsas, siendo pastas y legumbres los productos más donados. No está nada mal para un barrio humilde. No diría que el total de los compradores ha contribuido a la campaña, pero sí una gran mayoría de los mismos. Creo que es un buen indicador de la solidaridad de la gente. Una señora mayor se disculpaba por no poder aportar más, cuando ella misma sostiene con su pensión a toda la familia. Si todo el mundo contribuyera la mitad, la campaña ya sería todo un éxito.
Personalmente la experiencia me parece muy positiva. Es muy bonito ser testigo de dicha solidaridad; es gratificante contribuir a una buena causa; está bien poder conocer gente nueva y conversar con ella, aunque jamás volvamos a encontrarnos; y por último, resulta revelador poder conocerte un poco más a través de la situación. Me siento afortunada.

sábado, noviembre 23, 2013

Learn to F.L.Y


Learn to First Love Yourself

sábado, noviembre 16, 2013

El Juego de Ender


Si hay un libro que me gusta especialmente, ése es "El juego de Ender" de Orson Scott Card. Lo he leído un montón de veces y no sé a cuántas más llegaré porque me encanta. Por eso, cuando anunciaron la película, me alegré enormemente. Pero nuevamente es un caso en el que el libro supera con mucho a la pantalla.

Ciertamente, mi amor por este libro hace que no sea del todo imparcial ni justa, pero hay muchos elementos para que sea crítica. Podría decir que la película contiene matices del libro, pero ni se le aproxima. En la película no se explica el contexto en el que nace Ender, ni las implicaciones que tiene su nacimiento para su familia, ni cómo eso condiciona su vida. No se refleja para nada la relación que tiene con sus hermanos, especialmente con Valentine, que es la mujer de su vida y no Petra Arkanian, como parece sugerir la película. No se ve la historia paralela de Valentine y Peter que condiciona los poderes políticos de aquellos que en la Tierra se preparan para el final de la guerra. No se ve bien la evolución de Ender durante su estancia en la escuela de batalla, ni por qué es superior a los demás, ni la lucha que tiene consigo mismo para no convertirse en algo que no desea. Tampoco se ve bien la importancia que tiene el juego de fantasía como elemento de conexión con los insectores. Y todo esto amén de unas cuantas licencias poéticas que se han marcado.

El resultado redunda en una trama floja y por ello, no puedo recomendar esta película. La semana que viene me gustaría ver la segunda parte de "Los Juegos del Hambre" y en esta ocasión prefiero no revisar el libro para no llevarme ideas a la película que me la puedan chafar.

domingo, noviembre 10, 2013

Cosecha de Samhain

Regreso de Bruselas con lo que considero mi última cosecha de Samhain de este año. No me refiero tanto al buen resultado de la review final del proyecto. Esto es un resultado del consorcio, al que he contribuido y por el que puedo estar contenta, pero que no puedo atribuirme totalmente. Más bien considero que mi éxito está en el resultado de todo el trabajo personal realizado para afrontar el final de este proyecto y su review.

Este año ha sido muy duro emocionalmente. He tenido que invertir mucho de mí para poder sacar el trabajo adelante y he recibido muchas críticas (externas a la compañía e internas) y pocos apoyos (tanto dentro como fuera del trabajo). Creo que el haber dirimido mi ansiedad prácticamente sola, hace que tenga mucha más validez para mí, me reafirma de alguna manera. No ha sido fácil, pero he conseguido distanciarme emocionalmente de las situaciones, desdramatizarlas, no dejarme llevar por la empatía, reafirmar algo más mi autoridad, soltar lastre, respetar en gran medida mis horarios y mis fines de semana, disfrutar más de los viajes y socializar más con mis socios. He llegado a tal punto que cuando falló la demo en el ensayo previo a la review, no me entró el pánico y dejé que Rodrigo se hiciera cargo del problema. Esa noche hasta nos fuimos a tomar cervezas con los socios italianos. Y durante la propia review fui capaz de controlar mis nervios y hacer tres presentaciones bastante decentes.

Mentiría si dijera que he conseguido un 100% de efectividad, porque he tenido momentos donde me he hundido. Pero me he repuesto y he seguido adelante. Porque una cosa estaba clara: quizá el fracaso estaba asegurado, pero tenía que pasar por esa situación de todas maneras. Y es mejor afrontar que huir. Y es mejor prepararse para lo peor, pero esperar lo mejor. Y en el fondo, doy gracias por todas las dificultades, porque gracias a ellas nos hemos preparado mejor y el resultado ha sido bueno y sin fisuras. Así que todo ello me ha hecho crecer como persona y me ha hecho más fuerte, más dura, más independiente. Y esa es mi cosecha de este año.

jueves, octubre 31, 2013

domingo, octubre 20, 2013

Soledad


Todos estamos solos. Siempre. Ser consciente es doloroso, a veces insoportable. Soledad y ser un solitario no son lo mismo. A veces la soledad te ayuda a conocerte y a conocer a los demás. A veces descubres que estar solo es más auténtico que muchas de tus amistades.

domingo, septiembre 22, 2013

Mabon 2013


El día se convierte en noche.
Se aproxima el invierno.
La vida se transforma en muerte lentamente.
La cosecha finaliza y nos recogemos en nuestros hogares.
La abundancia de la Tierra está frente a nosotros
y por ello damos gracias a los dioses.

viernes, septiembre 20, 2013

Pagan Pride

Cada otoño...

domingo, septiembre 15, 2013

Ingravidez

Me sumerjo en la clase de yoga. Es una clase de baja intensidad donde la mente y la respiración lo son todo. Concentrarse en la respiración para conocerse y romper los límites materiales. Durante toda la clase los pensamientos obsesivos se esfuman y dejan paso a la consciencia del momento, del movimiento y la postura. Y todo desemboca en los momentos finales de la relajación. Allí todo es oscuro y silencioso. Es un espacio donde sólo estoy yo, donde sólo soy yo. Nada a lo que apegarse. Nada por lo que luchar. Sin exigencias, sin dolores físicos. Es como si el cuerpo flotara en la ingravidez. Y todo es soledad y oscuridad a mi alrededor, pero me siento bien.

domingo, septiembre 08, 2013

Chorrera de Mojonavalle



El bosque olía hoy a otoño. Será por las horas de luz, cuyo acortamiento es cada vez más notable conforme avanzamos al equinoccio (el próximo día 22). Será por las tormentas de ayer en la sierra, que daban un aspecto húmedo al paisaje. Sea como sea, es un placer poder abandonar el calor de la ciudad y llegar a tener que usar la chaqueta al pasear bajo la sombra de los árboles.
Cosas de la vida: tanto tiempo viniendo a Canencia y es la primera vez que veo esta chorrera. Hace poco supe de su existencia y me produjo curiosidad. Así que esta misma mañana me he decidido a visitarla. Para mi sorpresa, la ruta ofrece muchas posibilidades a explorar en poco terreno, lo que implica que tendré que venir varias veces si quiero recorrerlas todas.
El objetivo de hoy era llegar a la chorrera simplemente. Al iniciar la caminata me planteaba regresar por el mismo camino de ida, pero al ver que el terreno descendía bastante, he decidido continuar hasta cortar con la carretera, descendiendo toda la ladera de Mojonavalle, que transcurre paralela al arroyo del Sestil. La senda se va haciendo más agreste conforme se avanza por ella, siempre en la cara norte de la montaña, al cubierto de una gran variedad de especies como pinos, robles, abedules, acebos y tejos. Es una senda muy bonita, aunque no exenta de algún riesgo. Unos 6km en total. Y lo mejor: ni un alma a la redonda, salvo un par de vacas pastando bastante tranquilas.
La chorrera me ha parecido muy cuca. Supongo que en primavera está exuberante por la lluvia y el deshielo. Aún así, me apetece hacerla en otoño, para ver si la sensación es la misma.

domingo, agosto 25, 2013

Boca del Asno - Puente de la Cantina?


Me habían prometido un domingo dominguero, pero me mintieron. Son los problemas de ir con dos adictas del deporte. Las dos embarazadas, a pocas semanas de dar a luz, pero siguen con ganas de marcha.

La idea era ir de la Boca del Asno a Los Asientos. 4km de marcha efectiva. Pero nos hemos equivocado de dirección y hemos terminado yendo en dirección Navacerrada, que era donde creíamos que estaban Los Asientos. El camino precioso: paralelo al río (con pozas ^_^), sombrío, sin apenas desnivel. Pero mal señalizado. Si bien en los primeros tramos sí aparecían postes indicadores de una GR (la cual por cierto soy incapaz de ver ahora en el mapa etiquetada como tal), han desaparecido pronto. El ir paralelo al río y a la carretera eran una garantía de orientación, hasta que han aparecido las bifurcaciones. En un momento dado creo que hemos tomado un camino equivocado y eso nos ha llevado donde menos esperábamos. Según el mapa, juraría que hemos salido al Puente de la Cantina, es decir, unos 2,6km en línea recta, pero unos más sobre el mapa (si estoy interpretando bien).

Podríamos haber dado la vuelta, pero no sé por qué hemos considerado que era mejor opción bajar por la carretera. Sin arcén. Parando cada vez que venía un coche en nuestro lado (en sentido contrario al tráfico) e intentando protegernos en los quitamiedos. Por un rato he llegado a comprender a los ciclistas. Pasado un rato, hemos visto que podíamos bajar el talud de la carretera y volver al bosque. Entonces ha sido cuando me he dejado la pierna en el guardarraíl. Qué dolor y qué bollo me he hecho. Menos mal que tengo la antitetánica de hace unos años. Me va a quedar señal seguro. Y ¿para qué? ¡Para volver al camino de antes! Bueno, mejor así, camino conocido, más seguro.

La recompensa en este caso: una buena comida dominguera en una de las mesas y un chapuzón en una poza.

La chorrera de San Mamés


Ciertamente, rompo una de las reglas del senderismo: no salir nunca solo a la montaña. Pero si no tengo más opción por qué no hacerlo. No me tengo por imprudente o temeraria y, por otro lado, siempre dejo dicho dónde voy y qué ruta voy a hacer. Además últimamente vengo haciendo "amigos" en la montaña con los que termino haciendo las rutas que me propongo. No soy una persona excesivamente social, es decir, me gusta estar sola, no tengo la necesidad de interaccionar socialmente, ni busco dicha interacción, pero si sucede, tampoco voy a rechazarla de plano.

En esta ocasión han sido un padre y su hijo, que querían llegar a esta chorrera del valle de Lozoya. El padre era bastante agradable y la conversación estuvo muy bien. Ahora, con todos mis respetos, vaya par de domingueros. No es que yo me considere una montañera experimentada, pero a mí estos ejemplos me parecen sintomáticos:

  • No llevar agua y beber del río. No sabemos en qué condiciones está el agua y puede sentarnos mal. Hay pastillas potabilizadoras para ello, pero es mejor traer un bidón de casa.
  • Meter palos en agujeros en el suelo. Puede haber algún animal dentro. Si sale una serpiente, malo, pero mucho peor es cabrear a un avispero entero.
  • Llevar algo de comida está bien, pero no sé a qué vienen tres paquetes de galletas de diferentes tipos.
  • ¡No remojarse en la cascada! ¡Con el calor tan espantoso que hacía! Qué menos que meter los pies en el río.
Lo peor fue el regreso. ¿Cómo es posible tardar tanto en bajar? Y al solano.
Mi madre me ha sugerido que me apunte a algún club de senderismo, no sé si para conocer gente o para que no vaya sola. Esta experiencia me ha demostrado que me gusta tan poco ser un lastre como que lo sean para mí. Por eso prefiero ir sola.

En cuanto a la senda, mejora a la mitad del camino, una vez que aparece el pinar. Pero no la recordaba tan dura. ¿Sería por el calor? Por supuesto, llegar a la chorrera es toda una recompensa. En primavera debe estar impresionante. Quizá pruebe de nuevo.

domingo, agosto 18, 2013

Cascadas del Purgatorio


Purgatorio. Un nombre interesante para un lugar tan bonito. Según he leído, dicho nombre se debe a que servía de lugar de penitencia a los hermanos cartujos del monasterio del Paular que debían purgar sus culpas por contravenir las normas de la disciplina monástica sobreviviendo en estos parajes a base de plantas y agua hasta purificar su alma. Hoy en día, en cambio, es un lugar para recrearse la vista y alimentar el alma. Hasta sería un remanso de paz de no ser por la cantidad de gente que sube hasta aquí. Una auténtica romería.

La senda es bastante sencilla. La primera parte del camino es una pista forestal que parte de Rascafría y que cruza un robredal hasta cruzarse con el arroyo del Aguilón. La pista está en muy buen estado y el camino está bien indicado. El problema es que hay poca sombra, por lo que debe hacerse pronto por la mañana y es indispensable llevar crema solar y gorro a la vuelta. En el camino encontré muchas vacas con terneros. Me molesta ver a la gente que se mete entre el ganado sin miramientos. Es una falta de respeto total. La gente ha perdido el miedo a la naturaleza. Pero el peligro está ahí: cerca de un ternero siempre hay una madre abnegada dispuesta a defenderlo. Por eso, hay que intentar evitar al ternero y procurar no resultar una amenaza. Demasiadas pocas cosas suceden, la verdad.

Una vez cruzado el río, se pierde la pista y las indicaciones. El camino se convierte en el típico sendero de montaña que me encanta: ondulante en tendencia ascendente, lleno de rocas y raíces. La senda está tan baqueteada que no es problema seguirla. Transcurre paralelo al río y tiene sombra prácticamente todo el rato, gracias a los árboles que lo rodean. El río forma innumerables pozas donde poder darse un chapuzón y esto es maravilloso, sobre todo para afrontar la calurosa vuelta. Me encanta meterme en las pozas y refrescar al menos los pies: es como si te dieran pies nuevos. Meterse entero es mucho mejor :-)

Tras 6,5km aparecen las cascadas. Son tres. Las dos primeras son de acceso fácil. La tercera (que es la auténtica Cascada del Purgatorio) no. Aquí tuve suerte: escuché a un grupo decir que iban a subir y cuando les pregunté de qué manera, me invitaron a ir con ellos. Fueron muy majos, la verdad. Subimos 4 adultos y 2 niños. Yo sin mochila, sin bastones, sin nada a cuestas, porque me daba respeto el ascenso y no quería tener nada que me molestara. El camino, para el que lo conozca (no me habría atrevido a subir yo sola): hay que subir por unas piedras que parecen de derrumbe y llegar a una grieta. Ahí se escala literalmente la pared para poder encontrar otro camino que lleva al chorro. La chorrera es preciosa, pero tiene mayor encanto por la dificultad previa. Allí sube poca gente y realmente sí es el remanso de paz buscado.

La bajada es incluso más complicada que la subida, pero una vez logrado, ¡qué subidón! Estaba eufórica, no sólo por haberlo conseguido, sino porque además me sentí fuerte. El brazo ni me dolió. Eso sí, las agujetas de hoy son apoteósicas.

Elysium


La humanidad está dividida entre ricos y pobres. Estos malviven hacinados en la Tierra, mientras aquellos disfrutan de privilegios y bienestar en un satélite paradisíaco llamado Elysium. Cuando Max recibe una radiación letal en una cadena de producción, intentará llegar a Elysium para poder curarse. Para ello, pedirá ayuda a un contrabandista llamado Spider, que le pide a cambio robar información de la mente de un rico que pueda aprovechar. Max se hace con dichos datos, pero la maquinaria de Elysium se pondrá en marcha para evitar que Max llegue a la estación y cambie el status quo de la humanidad.

La película no está mal, pero la trama resulta un poco rara. A ratos las historias de los distintos personajes se entretejen pero se embrollan demasiado y se pierde un poco la perspectiva. De hecho, si el film tiene algún intento de crítica, queda difuminado, por no decir que la moralina es demasiado manida y simplicista. Muy bien ambientada, con toques cyberpunk, pero se excede con la violencia; no es del todo gore, pero hay excesos de trozos de carne volando.