miércoles, diciembre 13, 2017

Concierto de In Flames

Posiblemente el último concierto del año, a menos que Crisis venga con alguna sorpresa de última hora, como hace años pasó con el concierto de Pearl Jam (creo).

Cuando Crisis sacó las entradas y me dijo que el concierto sería en el WiZink center, me sorprendió mucho. In Flames es un grupo conocidillo en el mundillo metalero, pero de ahí a llenar un recinto como el Palacio de los Deportes hay un trecho. Sobre todo porque en mi mente tengo los grandes conciertos que llegan a las gradas, no los conciertos de pista. Bueno, aun así tenía la sensación de que el lugar les quedaba un poco grande.

El mismo día del concierto me entero de que In Flames sólo son los segundos teloneros de un grupo americano llamado "Five Finger Death Punch", que en mi vida había oído. Será porque están etiquetados bajo el genéro llamado "groove metal", que tampoco había escuchado hasta la fecha. El crecimiento de la variedad de estilos metaleros no deja de sorprenderme. Crisis buscó la definición de "groove" y topamos con nuevas etiquetas como "neo-thrash, half-thrash, o post-thrash". Después de escuchar un vídeo del grupo en Youtube, no he consegido ver dónde está el thrash ahí.

In Flames teloneros, lo que hay que ver...

En fin...que vamos al concierto. Yo salía del trabajo, así que me fui directamente con la ropa que llevaba. Monísima, por cierto. Qué pija. Destacándome un montón del grupo. Qué agobio.

Llegamos justo para el final de los primeros teloneros, llamados "Of Mice and Men", como el libro de Steinbeck. A mí me sonaban muy metalcore, aunque a saber la etiqueta oficial que tienen. Desde la pista sonaba muchísimo la batería. Eso me gusta, porque el ritmo de la percusión entra en el cuerpo y lo sintoniza. Me encanta esa sensación.

Un poco alto el sonido quizás. Había varias chicas vendiendo tapones para los oídos, unos tapones especiales. A mí se me olvidan siempre. No compré.

Por fin empezaron In Flames. Lo más llamativo fue la parte audiovisual. Me recordó mucho a la estética de sus colegas Dark Tranquility, sólo que más grande y más llamativa. Muchísimo más llamativa. A veces en exceso. Había vídeos hipnotizantes, llegando al mareo. No quiero saber cuánto ha debido costar todo ese montaje. Desde luego, ese tamaño de pantallas no cabe en La Riviera. Aunque espectacular, me pregunto si es realmente necesario para la puesta en escena.


También me gustó el muñeco-búho-drogadicto que usaron en la parte final de la actuación. Si hubiesen tenido peluches me habría comprado uno. Me pregunto si el búho es una evolución del jester head, pero es difícil saberlo, porque no soy capaz de encontrar muchas similitudes.


El sonido bien, como ya he dicho. Lo que más eché en falta fue la pérdida de la sensación del público. Una de las cosas que más me gustan de estar en grada, es ver la dinámica del público, sus cánticos acompañando a las bandas, su comunión con ellos. Esta vez toda esa sensación se perdió en la pantalla de gente, y me parece una pena. Quizás si hubiese estado más cerca del escenario, lo hubiese vivido de otra manera, pero no me apetece nada meterme en el mogollón, y menos cuando se quieren hacer mosh pits o walls of death. Vamos, ni de coña, y menos con tacones y falda ajustada.

El setlist no estuvo mal. Hubo muchas canciones del último disco, el cual no he escuchado aún. Se nota mucho la diferencia entre las canciones antiguas y las últimas, que son más melódicas, algo que no gusta a todos los fans. A mí me gusta la evolución, aunque cada vez sean menos Death.

Lo que más me preocupaba, la voz de Anders, estuvo bien. Especialmente en las nuevas canciones. Alguien del público dijo que estaba haciendo playback. Yo lo dudo, porque maltrató enormemente el "Take this life", una canción que me encanta, y que la cantó fatal. Pensé que iba a destrozar "Only for the Weak", pero no: ha tenido peores momentos. El resto, la verdad, diría que bien, aunque es cierto que ya no tiene la voz de antes.

Terminado In Flames, le pregunté a Crisis si quería escuchar a los 5FDP, pero no tenía ganas de darles una oportunidad XD. Tampoco insistí mucho.

Próximamente, Machine Head y su "Catharsis". A ver si esta vez me ha dado tiempo a escuchar algo.

domingo, diciembre 10, 2017

El ego de CR7

La prepotencia es una característica que aborrezco especialmente. No la soporto. No soporto a la gente que demuestra explícitamente una arrogancia y soberbia desmesuradas, sea en la forma que sean. Pero hay una excepción y es Cristiano Ronaldo.

Hace unos días el jugador de fútbol hacía las siguientes declaraciones después de recibir su quinto balón de oro: "Soy el mejor jugador de la historia, en los buenos y en los malos momentos (...) Respeto las preferencias de todo el mundo, pero no veo a nadie mejor que yo". Tanto los medios como las redes sociales se han despachado a gusto con él, recibiendo diferentes calificativos, opiniones contrarias, y mucho desprecio.

Posiblemente muchas de las críticas sean acertadas (aunque sobra el odio de muchas de ellas), partiendo de la base que es muy opinable el hecho de que Cristiano sea realmente el mejor jugador de la historia. Sin embargo, también es cierto que estamos educados para ser mediocres y nos chirría que alguien sea capaz de reconocer su valía abiertamente. Sobresalir está penado, pero si eres humilde, como Rafael Nadal, se te permite. Sin embargo, afirmaciones tan contundentes como las de Cristiano, sólo activan la envidia y al odio que supone hacer de espejo a la mediocridad que todos llevamos dentro. Supongo que a Cristiano todo esto se la suda, y hace bien. A mí me encantaría poder hablar de mí misma con tanta confianza. Quizás un poco más moderado.

jueves, diciembre 07, 2017

Pequeñas Traiciones

Hace unas semanas rechazaba una oferta de trabajo bastante suculenta. Era una gran oportunidad profesional y una mejora económica considerable. Aun así pensé que quería también una vida, una vida donde el trabajo no lo fuera todo, y la rechacé. Ocasionalmente me pregunto si no me equivoqué.

El lunes, antes de coger el avión, me llama un compañero de trabajo para decirme que se va de la empresa. En su caso las motivaciones son fundamentalmente económicas, aunque también hay cierta necesidad de reconocimiento no remunerada. Se nos olvida que todo contrato tiene una parte de remuneración psicológica que es importante, pero que suele ser ignorada sistemáticamente. Parece mentira que esto lleve descrito años, y que las empresas sigan pasándolo por alto.

Al momento de enterarme me pongo triste. No se va solamente un compañero, se va uno de mis mejores amigos del trabajo. Entonces me pongo en mi eneatipo 6 y empiezo a sentirme profundamente traicionada. Quizás lo veo como un ataque al sistema, a mi sistema, al estatus quo existente. Su marcha hará que todas las energías cambien alrededor y haya que adaptarse. O quizás lo veo como un nuevo abandono en mi cuenta. Lo veo como alguien que se acercó mucho, para ahora marcharse. Acabo de perder a mi compañero de comida, a uno de mis confidentes, a alguien que me animaba, a alguien que pensaba bien de mí. No es una pérdida cualquiera.

Sea como sea, llegados a ese punto, la empatía no existe: he desconectado de la tristeza de mi amigo, y sólo siento el dolor de la traición. Acabo de levantar un muro entre él y yo. Un muro de protección para mí. Él querrá acercarse, pero no le voy a dejar, no mientras yo me sienta herida. Y pondré todas las excusas que sean necesarias para mantenerlo a distancia, intentando que se note poco. Aunque si se nota, no importa. Quizás eso termine por alejarlo del todo. Así la transición será más rápida, y podré desapegarme del todo. El desapego, junto con la indiferencia, es una forma de muerte.

Últimamente soy testigo de pequeñas traiciones por parte de gente cercana. Supongo que ellos no saben de su traición, y yo no se lo voy a manifestar verbalmente. Mi comportamiento podría ser suficiente mensajero. Algunas traiciones son más perdonables que otras, y de ello depende la velocidad de la vuelta a la "normalidad". Algunas son simplemente insalvables, porque la afrenta es enorme a mis ojos (el resto del mundo pensará que exagero).

Pero incluso en el caso de restauración, creo que jamás se retorna a un estado completo: la cicatriz es un recordatorio de lo que un día se rompió. Jamás volverá a ser igual, por mucho que la fisura sea imperceptible. Es un punto de falla latente.

Me gustaría pensar que eso no va a pasar con mi amigo. Pero sé lo que suele suceder: es difícil mantener el contacto a posterioridad. Se crean vidas nuevas, agendas nuevas círculos nuevos, y dejamos atrás lo viejo, lo que ya no sirve. En cierta forma, es mejor así. Es ese dinamismo lo que mueve la vida. Aunque yo pierda un amigo.

Porque creo que a la gente no le duele perderme.


miércoles, noviembre 29, 2017

Donostia en diferido


Facebook me recuerda hoy mi viaje a Donostia de 2015. Creo que fue por una maratón de alguien del Paris. No sé por qué accedí a ir. La foto me trae recuerdos concretos del momento en que paseé sola por la ciudad mientras el resto del grupo asistía a la maratón.No me importa pasear sola, porque así descubro cosas diferentes a cuando voy a acompañada. Es un concepto diferente.

Parafraseando a Roy Batty: "Yo he hecho cosas que no creeríais", y que por supuesto no voy a describir en un post. Auténticos actos de amor, unos más conocidos que otros. Esta foto me recuerda uno de ellos y me produce una mezcla de emociones agridulce.

Pienso que la mente humana puede olvidar, pero el lugar no. El lugar es testigo de mis actos, mi cómplice. El lugar recuerda un acto romántico: visitar el lugar que otra persona había visitado previamente. La idea era pasar por los mismos lugares para estar con esa persona, sentir esos lugares, intentar verlos con los mismos ojos, en definitiva, compartir el lugar. Cospedal lo definiría como "estar en diferido". Y mucho más: realizar un acto de amor para esa persona en aquel lugar.

Si el lugar hablara, describiría a una mujer que parecía una chiquilla embargada por la emoción del acto, generosa, valiente, ilusionada por la idea de intentar hacer feliz a alguien muy preciado para ella, incluso a costa de ella misma. Ahora contemplo a esa mujer en la distancia y me parece estúpida. Pero al mismo tiempo, me resulta tan entrañable, que sólo me dan ganas de abrazarla y decirle que me parece maravillosa; que su forma de amar es preciosa, y que el mundo necesita más gestos así, aunque caigan en saco roto, aunque nadie los valore, aunque el significado del acto haya muerto en los destinatarios.

El lugar recuerda, y yo recuerdo. El lugar se quedará con una imagen pura para la eternidad. Yo, en cambio, lo paso por el filtro de la melancolía, y en estos días, por el de la frustración y la desvalorización. La mujer sigue en mí, pero ahora mismo no está para muchas demostraciones de afecto, por no decir, que ha perdido la fe en el amor.

jueves, noviembre 23, 2017

El espejo de OT

Me declaro fan de OT. Sigo el programa como buenamente puedo, sobre todo por twitter, pero también intento ver algún vídeo para seguir lo acontecido en el día. Me gustan especialmente las clases, los profesores parecen enfocar todo por el lado más pedagógico. 
Que el formato haya descansado unos años, le ha sentado bien, como el terreno en barbecho. Ahora sigue siendo un reality sano y fresco, con gente que podrían ser tus hermanos pequeños queriendo cumplir el sueño de su vida. Poder identificarte hace que te sientas más ligado al programa.

Esta mañana me he levantado más lúcida. Se nota que la melatonina ha hecho efecto. No sólo he sido capaz de interpretar medianamente uno de los sueños de esta noche, también he visto con claridad cómo una escena de OT me reflejaba una parte de mi vida.

Anoche veía en la clase de los Javis (los profesores de interpretación) a Miriam y Cepeda enzarzados en un intercambio de sentimientos. Es maravilloso ver cómo dos personas tan acorazadas se van abriendo el uno al otro para poder comprenderse y poder trabajar juntos.

Ayer me sentía muy identificada con Miriam (que no es para nada mi concursante favorita), pero es que esta mañana he visto que ella era yo. Era yo en el sentido de una persona que tiene que ser fuerte por las circunstancias de la vida, pero esa fuerza es también la coraza que la distancia del mundo exterior. Por eso resulta tan fría en general, por no decir que a ratos es borde. Es más fácil sentirse próximo a Cepeda, dado que él parece el débil de la ecuación, el vulnerable, la víctima. Pero una frase de los profesores fue clave: "Si ella te habla así, ¿te imaginas cómo se habla a sí misma?"
Tal cual. La crítica interna puede ser demoledora.

Más aún, los profesores insistían en que cada uno era el espejo del otro. Miriam le hablaba mal a Cepeda porque él le recordaba la debilidad que ella no se podía permitir.
Al mismo tiempo, ella le recordaba a él que no hay excusas para no responsabilizarse de las tareas y comprometerse con ellas. Que él también tenía que tirar del carro si querían que la actuación saliera bien, y no dejar que ella cargue con todo el peso, por muy fuerte y capaz que parezca.
He visto el espejo que ella me hace, y ahora comprendo.

miércoles, noviembre 22, 2017

Frustración

La mayor frustración de la vida es desear algo con toda tu alma y no poder conseguirlo. Elaboras una estrategia tras otra, pero ninguna funciona. "No sé puede tener todo en la vida", dicen. Y yo me pregunto:  por qué no? Por qué no voy a poder tener todo lo que deseo? Pero la realidad se impone a mi creencia, dejándome lidiar sola (como siempre) con esa emoción que parece querer desgarrarme por dentro, esa mezcla aguda de ira, de tristeza, de impotencia. Puro veneno para el alma. A nivel físico se manifiesta en un malestar que amenaza con dejarme inerte en la cama, vacía de energía, con el único deseo de dormir y apagar el mundo hostil que me rodea. Y pensar que las putas catecolaminas van a estar viajando por mi torrente sanguíneo durante cuatro horas haciendo de las suyas.
Y pensar en que es injusto que te pase esto; que es injusto que las cosas no salgan como tú deseas; que es injusto esforzarse para nada. Y pensar que estás muy cansada de luchar para nada. Y pensar en que si te rindes ahora la lucha no habrá servido para nada, pero al tiempo pensar que encontrarás alivio. Y pensar en que quieres eso muchísimo, pero para qué seguir luchando por un imposible. Y pensar que estás maldita. Y pensar que dios te odia. Y pensar que no vales nada.
Mañana será otro día, me habré atemperado, y seguiré adelante, hasta puede que siga en la lucha. Pero una parte de mí habrá muerto en el proceso. Un pedacito de mi corazón se habrá vuelto de piedra. Ahora es un amasijo de víscera y piedra. Temo que algún día todo sea de obsidiana, y con ello desaparezca todo deseo, toda capacidad de ilusión, toda alegría, todo amor. Piedra, al fin y al cabo.

domingo, noviembre 12, 2017

Una avispa en las margaritas



Cada año en noviembre voy al cementerio a visitar a mi abuelo paterno. Ya es una tradición. Intento ir cerca de la fecha de su fallecimiento, le compro unas flores, y voy a su tumba a hablar con él. Luego rezo una oración, me despido, tomo una foto y voy a visitar a mi abuela para que vea la tumba, ya que ella no puede trasladarse allí.

Normalmente hablo con mi abuelo de mis inquietudes, de mis problemas, de la familia. También suelo hablar con mis bisabuelos maternos, que también están enterrados en la misma tumba. Este año el gesto me parece hasta más importante, teniendo en cuenta mi interés por el transgeneracional. Es una forma de tomar el árbol, rendirle tributo, y

Este año ha pasado una cosa bonita. Estaba hablando con mi abuelo, cuando una avispa ha venido a oler las margaritas amarillas (qué bonitas, qué colorido más inteso). Se ha posado en ellas, ha estado recorriéndolas un poco, y luego se ha marchado. Para mí ha sido un símbolo de que mi mensaje había sido recibido. En este caso, aunque la avispa suele tener un significado poco positivo, yo no lo he percibido así, ni he sentido aversión por el insecto.

Mi mente lógica me ha dicho con retintín: "Los que creen en la magia están destinados a encontrarla". Daba a entender que estaba forzando la interpretación. La he mandado al cuerno.

Cuando he regresado al coche, el panel marcaba las 11:11 y 11ºC. Pedazo señal. Sólo habría faltado haber ido el 11/11. No sé lo que significa. Tiendo a interpretarlo como que estoy alineada con mi propósito, cualquiera que sea. No necesito más.

jueves, noviembre 09, 2017

Moonspell: 1755


Nueva visita del grupo luso a Madrid, presentando su último trabajo: "1755". Como me pasa últimamente, otro concierto al que voy sin haber escuchado ni una sola canción. Me recuerda los tiempos del Wacken, cuando íbamos a los conciertos a descubrir grupos. Poco grupo que descubrir: Moonspell son un gran grupo y su actuación siempre es impecable. Pero el disco sí, es un descubrimiento. Es un gran albúm. Me encanta que sea en portugués, para variar de tanta letra sajona, y aunque el portugués me parece un idioma meloso, no le resta fuerza a las canciones. Además, es el idioma que le pega al concepto del disco: el terremoto de Lisboa de 1755 (una novedad frente a la temática de la peste que parece acompañar a los títulos con fecha).

Parece que en esta ocasión el grupo ha optado por una gira corta entre Portugal y España. Vendrán más adelante con Cradle of Filth, cosa que me motiva menos porque no tengo nada escuchado a los Cradle. Fue una suerte que el concierto fuera en la sala Caracol, que me parece mejor que Changó. Como dijo Fernando en el concierto, Caracol permite como más cercanía. No había demasiada gente, me pregunto por qué. Quizás es que el disco está recién estrenado y la gente apenas ha tenido tiempo de escucharlo.

La composición del concierto fue equilibrada, pero diferenciando bien un primer bloque dedicado al nuevo disco de un segundo bloque más centrado en algunos clásicos. Por supuesto no faltaron "Opium" y "Alma Mater". La segunda canción es que simplemente me encanta, pero empiezo a cansarme un poco de la primera (y mira que me gusta también). Es posiblemente su canción más conocida, y parece que se sintieran obligados a tocarla siempre. Podría decir lo mismo de "Full Moon Madness", pero no estoy tan cansada de ella. No así de "Vampyria", que me aburre un poco. Una lástima no haber podido escuchar "Scorpion Flower".

Y en esta ocasión me gustaría resaltar el trabajo del técnico de luces, una actividad a la que no se da demasiada visibilidad. La sincronía de luces y canción fue perfecta. Eso sí, en algunos momentos casi me quedo ciega al recibir la luz directa en los ojos. Es lo malo de ser un poco sensible a la luz.

Como Crisis y yo llegamos pronto, nos dio tiempo a ver a las dos bandas de teloneros que acompañaban a Moonspell. Dos bandas portuguesas también: Norunda, que parecían más trash, y Bizarra Locomotiva, más industrial pero bastante oscuro. Me gustaron más los primeros porque son más "convencionales". De los segundos cabe destacar que su cantante estaba un tanto pasado de rosca. Se pasó más de medio concierto bajado del escenario entre la gente. Habría sido un detalle de no ser por su energía excesiva. Me parecía un uruk hai. Gracias a Dios el cable no llegaba a donde estábamos nosotras. Fernando cantó una canción con ellos, y el cantante cantó con Moonspell "Em Nome do Medo", que quedó muy bien.

Ir a ver a los teloneros está bien, pero es muy pesado estar tantas horas de pie. A lo que sonaron Moonspell ya estaba muy cansada. Creo que eso me restó un poco a la hora de disfrutar el concierto plenamente. Una pena porque, como digo, fue un gran concierto.

sábado, noviembre 04, 2017

El muñeco de nieve



Una película estupenda para una tarde lluviosa de sábado en soledad. No es mucho más que una película policíaca entretenida, pero hace su papel. En ella un par de detectives investigan varios casos de mujeres desaparecidas los días en que se produce una nevada. En todas las escenas aparece un muñeco de nieve que indica la amenaza del asesino.

La película está protagonizada por Michael Fassbender, actor que me gusta tanto en lo físico como en lo artístico. Lo único que me chirría de su actuación es que el personaje fuma demasiado y creo que no pega mucho. De hecho, al personaje lo etiquetan de borracho, cuando sería más apropiado decir que es fumador compulsivo.

Aparece también un Val Kilmer con aspecto sorprendentemente desmejorado. Qué penica.

Y como personaje especial, hay que mencionar los paisajes invernales de Noruega, que dan una atmósfera especial a la película. En la película salen algunas imágenes de Bergen, y la verdad qué diferencia a la imagen que tengo de la ciudad en mi mente.Me he acordado mucho de mi primer viaje a Suecia, también en invierno (un marzo especialmente frío), donde sorprendía ver las calles de Estocolmo sin limpiar de nieve. Me daba la sensación de que podríamos caernos en cualquier momento y rompernos una pierna. Hacía bastante frío entonces, aunque en Madrid habíamos tenido una ola de frío polar que hizo que apenas notáramos la diferencia. Estocolmo me encantó entonces, a pesar de que no presentaba su mejor aspecto (¡mucho mejor en verano!). De hecho, es una de mis ciudades favoritas hasta la fecha. No como Hamburgo, está claro, pero sí de las favoritas. Me encantaría regresar.

Mensajes

Me escribe mi amigo Rydwlf para comentarme un sueño donde aparezco yo. Es un sueño donde él me pedía una opinión sincera sobre mis sentimientos en un momento en el que yo voy a acabar la carrera. Me dice que buscaba en mí una conexión o mi sabiduría, algo profundo alejado de la superficialidad que nos rodea. Y me confiesa que él sentiría miedo.

Y esto me lo comunica justo antes de empezar una constelación familiar, donde parte del ejercicio es arrojar luz sobre el árbol familiar, y sumergirse en las profundidades de la familia. No es casual. No hay nada de superficial en hacer un ejercicio así.

En ese momento reconozco que hay un mensaje para mí en su sueño, y así se lo digo: si él ha sentido la necesidad de compartir su sueño conmigo, es porque el sueño también es para mí. Quizás no recibamos el mismo mensaje, quizás sí. Y ahora, al repasar la conversación, veo cosas que antes no he visto. Por eso es bueno registrar los sueños, para poder volver a ellos y descubrir nueva información. Es como releer un libro: en la primera pasada te centras en algunos detalles, en la segunda descubres otros que estaban ocultos en la lectura anterior. Esto es así porque todos hacemos un filtraje de la información que recibimos. Por ello no todos percibimos una situación de igual manera. En realidad hay muchos sesgos cognitivos de los que no somos conscientes.

Ahora puedo confesar que cuando estaba acabando la carrera sentí miedo como una forma de resistencia a salir de mi forma de confort. Procrastiné bastante la finalización del proyecto fin de carrera, que me llevó más tiempo de lo que realmente era necesario, ayudada por la enfermedad de mi padre, que alimentó la excusa. Todo por miedo. El mismo miedo que siento cada vez que tengo que afrontar el cierre de cualquier situación a la que me he habituado: viajes, relaciones, cursos, trabajos, etc...Tengo un apego enorme a todo lo que entra en mi vida. Me cuesta mucho soltar, forzando lo inevitable. Tiene que ver con la necesidad de seguridad que busco en la vida. No soy un 6 del eneagrama por nada.

Curiosamente el mensaje llega en un momento en el que debo tomar una decisión. O varias. Pero una de ellas es inminente, laboral. Estoy un poco confundida al respecto y no tengo una decisión clara. 

Ojalá los mensajes fueran más claros. Y más evidentes. Nos llegan mensajes por múltiples vías: carteles, anuncios, sueños, personas...La mayoría de las veces nos cuesta reconocerlos. Pienso que estamos normalmente en el mental y eso nos anula el sentimiento. La lógica, lo mundano nos hace ciegos a las señales. Así que las señales pasan por delante de nuestros sentidos, pero no los captamos.

Esa es una parte. La otra es que las señales tampoco son evidentes en sí mismas. En este caso, el mensaje ha llegado por una persona, pero la mayoría de las veces son demasiado sutiles: el famoso 11:11, una pluma, una conversación casual, una imagen...¿Cómo interpretar todo eso? Espero que mi subconsciente lo sepa. A nivel consciente me conformo con saber que son augurios favorables y que estoy alineada con el Universo. No parece mucho, pero es lo que tengo.

miércoles, noviembre 01, 2017

Cartas de amor



Un poco de teatro para pasar el día de Todos los Santos. Un poco de teatro para pasar un rato con mi madre. Un regalo de cumpleaños para ella y un poco de distracción en medio de nuestras rutinas. Elegí esta obra pensando en qué podría gustarle. Dudaba entre un musical y esta obra, y finalmente me decanté por ésta, porque pensé que podría ser una historia bonita.

Ciertamente "Cartas de Amor" es una historia sobre el amor, un amor especial que se establece entre dos personas desde la infancia, y que se desarrolla epistolarmente durante la vida de ambos. Lo cierto es que resulta un reto hacer una obra basada en la correspondencia entre dos personas y que el argumento resulte coherente, a la par que interesante. Además cuando no hay ningún artificio más en todo el escenario aparte de un sofá, unos legajos de papel, y unas bombillas que van atenuándose conforme pasa la vida de los dos protagonistas. Los papeles principales están representados por Julia Gutiérrez Caba y Miguel Rellán, que hacen muy buen trabajo desarrollando sus personajes en las diferentes etapas de la vida. Al final resulta una historia muy llevadera y amena. Se agradece que no haya intermedio que corte el hilo de la historia.

Él es Andrew, un chaval formal sometido a los criterios familiares que se basan en el triunfo y en la apariencia. Ella es Melissa, la típica niña rica de familia desestructurada que vive la vida según le llega, sin demasiados miramientos o preocupaciones. Andrew sabe desde el primer momento que Melissa es el amor de su vida. Ella tarda más en saberlo, y eso hace que se produzcan varios desencuentros que articulan toda la historia. Él se alista en la marina y termina en Japón en una relación con una japonesa que se ve obligado a romper por cumplir con los criterios familiares. Después empezará una carrera de derecho que le llevará a la política, y a tener la familia ideal, aunque no sea lo que desea. Al no poder coincidir con Andrew, Melissa se casará con un hombre que la hará infeliz y arruinará su carrera de artista.

Justo cuando Andrew decide meterse en política, ambos tendrán por fin la oportunidad de vivir su amor, aunque sea en la clandestinidad. Su amor se ve amenazado por la carrera política de Andrew, quien antepone la misma y a la familia a lo que realmente quiere, que es Melissa. La traición de Andrew hace que Melissa entre en una espiral de depresión que terminará con la muerte de ella. Sólo entonces Andrew comprenderá la soledad que se siente al perder a la persona que más te quiere y te comprende, su amante y su amiga. Su vida continuará pero ya no tendrá brillo.

Una historia un poco triste que me deja un poco tocada emocionalmente. Ahora tengo que buscar algo que lo contrarreste antes de irme a dormir.

Maestros espirituales

Nunca me cansaré de repetir lo importante que es dar con un buen maestro para todas las facetas de la vida. En la espiritual también. Maestros hay muchos, pero no todos son adecuados para el alumno, por eso el alumno debe tener la sabiduría de reconocer cuándo debe prescindir de un maestro. Parece obvio, pero no lo es tanto. A veces cuesta reconocer que un maestro no es apto para uno, por mucho renombre o experiencia que tenga.  Sí, es verdad que a veces el alumno puede caer en el pecado de la arrogancia, pero no me estoy refiriendo a eso. Es una cuestión de vibración.

El año pasado me apunté a un curso de primer nivel de registros akáshikos. Era el segundo curso que hacía porque el primero fue en remoto y no me entusiasmó. Esperaba que en presencial fuese diferente. Lo fue, pero tampoco colmó mis expectativas. A futuro haré otro, y esta vez creo que tengo elegida a la maestra, a la cual conocí en dicho curso, un alma muy bella y amorosa, que podría ayudarme a conectar con esta herramienta. A ver si saca el curso de una vez, porque me apetece.

El profesor del curso era un maestro de reiki que además había canalizado a Mikao Usui y había escrito un libro sobre él. Tras el curso nos invitó a los alumnos a participar en un foro de reiki que había creado en Facebook. Me uní al foro por interés y por querer aprender más, pero pronto vi cosas raras procedentes de este señor.

Lo primero es que ser maestro no te da un puesto de superioridad moral sobre nadie. Ser maestro significa que tienes mucha experiencia en algo, y como tal puedes dar una opinión sobre los temas que dominas, pero ya. Cuando ejerces juicios arrogantemente y emanas inflexibilidad en tus opiniones, para mí tu credibilidad es nula. El maestro arrogante puede ser maestro, pero también es un cretino.

Tengo varios ejemplos para ilustrar por qué terminé de abandonar aquel grupo de Facebook. Recuerdo un día que este señor criticaba a otro que decía que también había canalizado a Mikao Usui. Era como si le molestase, quizás porque era un competidor de su propio libro. Rechazaba la idea de que otro hubiese canalizado a Usui porque la personalidad de Usui no estaba bien reflejada. Y digo yo: 1) que tú hayas canalizado a Usui no significa que nadie más pueda hacerlo. No es exclusivo tuyo. Usui se prestará a quien le parezca. 2) Que Usui se muestre de una manera a ti, no significa que se muestre a todos igual. Más que nada porque todos tenemos sesgos cognitivos y percibimos las cosas de diferente forma. 

Otro día se me ocurrió preguntar al grupo en qué pensaban ellos mientras daban Reiki, por ejemplo, si meditaban, si rezaban, si hacían ho'oponopono, etc. El tipo me echó una bronca porque según él yo debía estar presente en el acto de dar Reiki. No digo que no tuviera razón (que no lo creo), pero la forma de expresarlo no fue la adecuada. Me molestó, sí, bastante. Pero la verdad, una sesión de reiki puede ser larga, no me creo que todo el mundo tenga la capacidad de estar en el aquí y en el ahora continuamente. Afortunadamente tengo otra maestra que me dice que hasta puedo hacer la lista de la compra si quiero mientras doy Reiki. No voy a hacerlo, pero seguramente sí haga ho'oponopono, que va más conmigo.

En otra ocasión apercibió a una chavala que publicaba en el grupo fragmentos del libro "La Voz Interior" de Eileen Caddy. Según él estaba mal publicar sin el permiso de la autora. La chica no volvió a hacerlo, obviamente, y eso fue el detonante para mi marcha. Porque sí, es verdad que no es correcto hacerlo, pero a mí me encantaban esos fragmentos. De hecho. gracias a los mismos me compré el libro. Pero para mí que él lo veía como una amenaza a sus propios derechos de autor. Y las formas, nuevamente, desde esa superioridad moral, no me parecieron las adecuadas. Por cierto, creo que es un 1 del eneagrama.

Me salí del grupo, pero seguí manteniéndolo en mis contactos. Hoy he visto un comentario suyo al respecto de la fiesta de Halloween. Según él Halloween es una fiesta que sabotea la espiritualidad y que se relaciona con el bajo astral, una fiesta que fomenta el miedo y la frivolidad. Tócate las narices. Parece que cualquier cosa que sea diversión parece que está en contra de la espiritualidad. Pero ¿y tú qué ******* sabes de la espiritualidad de la gente? Si a ti te gusta celebrar este día con recogimiento e introspección, me parece fenomenal, es una vía muy lícita, pero ¿qué hay de malo en divertirse? Se pueden tener las dos cosas. Yo ayer por la mañana hice mi ejercicio de conexión con mis ancestros, pero por la tarde surgió una fiesta y me uní a ella. Es otra forma de conectar con la gente, con los vivos. Los valores no están en peligro si explicas bien las cosas y sabes separar.

En fin, que lo he visto como otra de sus perlitas de moral que no me gustan.
Por eso me planteo hasta quitarlo de mis contactos porque esta persona no me aporta nada. Es decir, quizás tenga mucho que aprender de él, pero si en el paquete van su superioridad y su soberbia, prefiero no aprenderlo a través de su persona.

martes, octubre 24, 2017

Mein Herz brennt

Muchas mañanas hago una meditación en la que me conecto a la Tierra y al cielo, y después expando la luz que brilla desde mi corazón. En realidad intento expandir el toroide del corazón, desde mi habitación, hacia mi barrio, mi ciudad, mi país, mi continente, y mi planeta, para después volcarlo al resto del universo, y así fundirme con él.

Hoy me he visto suspendida en el espacio, contemplando las estrellas y las galaxias a mi alrededor, brillando en mi parcela del universo. No sólo era una vista bonita, me sentía también llena de paz. Se estaba tan bien flotando en el vacío que no deseaba regresar.

Allí arriba brillando, me he preguntado si desde otro mundo podrían ver mi luz, y pensar si yo soy una estrella. Quizás me hayan dado un nombre, y hasta intenten enfocar telescopios hacia mí, intentando comprender mi naturaleza. Quizás en otros mundos usan mi luz para orientarse en la oscuridad, y es mi luz la que los guía a casa. En otro mundo soy una constante relativa.

Y he recordado la canción de Rammstein, que es más tétrica de lo que este post refleja, pero que dice: "Ein heller scheint am Firmament: mein Herz brennt".
Al mismo tiempo me pregunto si todas las estrellas que vemos desde la Tierra son sólo bolas de hidrógeno y helio, o quizás también veamos la luz de otros seres cuyo campo brilla e ilumina la oscuridad.


viernes, octubre 20, 2017

WITDOM

WITDOM es el nombre del proyecto que coordino. Empezó hace casi ya tres años; finalizará en diciembre de este año. Aunque el tema del proyecto es un poco árido para mí (critptografía aplicada a la privacidad de datos en nube pública), he terminado por cogerle el punto, hasta cariño diría yo. La mayor parte de este afecto nace del propio consorcio y de las personas que lo constituyen. Es un consorcio increíble, uno de los mejores en los que he participado en los casi 10 años que llevo en el programa marco. Nos llevamos todos muy bien, hay compañerismo, hay aprecio, hay complicidad. A pesar de que ha habido algunas rotaciones, el espíritu se ha mantenido a lo largo de todos estos años. Es una auténtica gozada poder confiar en tus socios, saber que puedes contar con ellos, saber que todos remamos en la misma dirección, cada uno desde su papel. Quizás las cosas podrían ir mejor, quién sabe, pero incluso en la adversidad ese compañerismo no se ha visto dañado, y eso es un lujo. Independientemente del resultado final, es un consorcio maravilloso. Estoy muy orgullosa de esta gente y de formar parte de este grupo. Los echaré de menos cuando el proyecto termine.

domingo, octubre 15, 2017

Hummm

Hay épocas que son para recibir. Seguramente estamos recibiendo continuamente, sin prestar demasiada atención, pero hoy sin duda estoy plenamente enfocada porque sí tengo esa percepción. Gracias, Universo por tus dones.

Entre las muchas cosas que he recibido este fin de semana, me quedo con un encuentro de almas. No es que el resto haya sido peor, es que este encuentro ha sido muy especial. Ese encuentro tiene nombre y se llama Hummm. Yo pensaba que se debía al famoso mantra (Om mani padme hum), pero la chica me sacó de mi error al explicarme que había recibido el nombre en una puya budista, lo cual me pareció interesantísimo. Rebautizarte suena a ritual de paso para emprender un nuevo camino. Me parece muy apropiado.

Lo más especial de este encuentro es que haya sucedido en el pueblo. Sinceramente aún me parece inverosímil haber encontrado a Hummm allí, donde son más mundanos (sin ofender). Es como haber encontrado una joya. Una joya que estaba destinada para mí. Desde el primer momento, sintonizamos. Fue como reconocer a alguien afín, a un igual. Alguien con quien hablar de cosas de las que nadie más en el pueblo sería capaz de hablar.

He de reconocer que yo también tuve el impulso de etiquetarla como "rarita". ¿Rarita? ¿Por qué juzgar a alguien que me cae tan bien desde el primer momento (cosa rara)? ¿Qué clase de creencias tengo instaladas en mi mente? No ayudó tampoco saber que tiene una serie de problemas en su vida, de los que no quise saber nada, porque no soy cotilla. O quizás no quise complicarme. Sí me pareció que Hummm ha debido de tener una vida difícil, modesta, de escasos recursos. Esto me ayudó a dar gracias por mi vida, sin ser rica, acomodada, holgada. Pensé entonces si no seríamos un espejo la una para la otra: ella para ayudarme a recordar lo afortunada que soy por mi vida acomodada, y ella para ver que otra vida es posible.

Sea como sea, esta mañana he encontrado un sobre en la entrada de casa cuyo remitente era Hummm. Era una tarjeta agradeciéndonos a mi madre y a mí nuestro tiempo, nuestra hospitalidad, y deseándonos lo mejor. Me ha parecido un gesto precioso porque no es fácil encontrar una tarjeta y traerla. Es mucha molestia. Me siento emocionada por este gesto.

Tardaré en coincidir con Hummm, si vuelvo a hacerlo. Es improbable. Yo voy poco al pueblo, y ella no vendrá mientras su hermano esté allí. Quizás tenía que ser así: un momento efímero pero significativo. ¿Puedo decir que Hummm ha sido importante en mi vida? Puede que no como una hermana, o un amor, pero sí lo suficiente para sentir la sincronía del Universo, para experimentar un encuentro de almas. Me parece hermoso y es más que suficiente. 

domingo, octubre 01, 2017

1-O

Hoy ha sido un día raro políticamente hablando, diría que un día triste para la democracia. Cataluña estaba convocada hoy a un referéndum ilegal sobre la independencia del territorio de España. Es una reivindicación que está en Cataluña desde hace años, sea o no verdadera. Los catalanes se sienten diferentes y quieren marcharse. En realidad hay mucho ego en esta idea, como en todo nacionalismo. Existe una especie de “supremacía” frente al otro. Lo que se promulga es la superioridad catalana frente a todo lo que es español, y lo basan en unas falacias históricas usadas durante décadas para lavar el cerebro a la población.

En el otro bando, las cosas no son mejores. Existe la idea de la unidad de España, por supuesto, muy arraigada en una dictadura que acabó no hace tantos años históricamente hablando, y de la que se han heredado muchos valores. Las heridas de la Guerra Civil y las dos Españas siguen mal curadas, y no ha habido nunca voluntad para sanarlas. Es lo que tiene que el fascismo ganara la guerra en este país. Pero esa ideología ha estado soterrada y latente durante muchos años, impregnándolo todo. Ahora parece que vuelve a resurgir con fuerza para nuestra desgracia.

Desde hace semanas se viene hablando del referéndum y tomando medidas en un bando (el gobierno central de España) y el otro (el gobierno catalán). Los primeros habían enviado efectivos policiales (antidisturbios) y militares (la Guardia Civil) para contener el proceso. Los segundos habían preparado urnas y papeletas de cara a la votación, saltándose a la torera todas las leyes nacionales. Aquí tampoco había mucha voluntad política por solucionar el problema. Ni siquiera se han propuesto sentarse a dialogar. Ambos bandos están enrocados en sus posiciones, intentando sacar rédito político para su beneficio.

Estratégicamente hablando, el gobierno español no lo ha hecho bien. Ha elegido la mano dura como opción, lo cual hace que tenga una imagen completamente execrable frente a la comunidad internacional. Da igual si la ley estaba de su parte o no, las medidas tomadas no me parecen las adecuadas. Y encima alimentas la falsa imagen romántica del “pobrecito pueblo catalán”, que el gobierno catalán viene explotando desde hace años. Esto es así. La gente se va a poner del lado del “débil”. Pero la miopía y la cabezonería de Rajoy no dan para más. Al final el propio Rajoy va a hacer por la independencia más que todos los años pasados de campaña. Yo, sinceramente, habría permitido la votación. Si no tiene validez: ¿por qué esta represión tan dura?

Eso sí, me molesta muchísimo la opinión internacional sobre el tema cuando carecen de base. La mayoría han comprado esa imagen romántica adulterada que mencionaba antes. Por un momento me he preguntado si esto mismo es lo que pasa con China y el Tibet, por ejemplo. Siempre hemos pensado que el pueblo del Tibet eran los “buenos”, pero ¿alguien ha pensado en los chinos? Bueno, esto sólo es una ocurrencia, no lo he madurado mucho.

Que gente como Snowden y sobre todo Assange opinen a favor de Cataluña, no ayuda. Sobre todo el segundo, que me parece que está totalmente dirigido por su ego, y sus motivaciones son totalmente cuestionables. Se habla también de la injerencia de Rusia. Yo me creo cualquier cosa ya, porque estamos en manos de unos pocos que hacen y deshacen a su antojo a nivel mundial.

Más localmente, tampoco ayudan las voces de algunos radicales instando a repartir estopa en Cataluña. Es totalmente incongruente: queréis que no se vayan, pero queréis que reciban un castigo desproporcionado. ¿Qué clase de “amor” es ése? Un amor muy tóxico, está claro. No me explico de dónde sale esa inquina y ese revanchismo. Me parece que Cataluña nunca ha agraviado a España tanto como para merecer tanto odio y desprecio. Me avergüenzan enormemente estos comportamientos.

Y así pasa. Llega el día del referéndum y todo se desmadra. Las imágenes de hoy son bochornosas e intolerables. Difícilmente justificables.


¿Qué pasará ahora? Difícil saberlo. He escuchado la comparación de Rajoy a última hora de la tarde. Es como si hubiese estado viendo una realidad paralela. No hay ni un ápice de cambio, de acercamiento en su postura. Intuyo que en el otro lado están igual. Así no hay manera de resolver nada. Es triste.

lunes, septiembre 25, 2017

Estigma y causalidad

A mí me enseñaron a ser responsable. Por eso suelo admitir mis fallos y apechugar con mis acciones. Así que lo suyo era parar a socorrer a la persona que he atropellado esta tarde. No lo he pensado siquiera, he actuado por impulso, parando el coche y preocupándome por ella. Era lo que tenía que hacer.

La "culpa" ha sido mía: estaba girando en un cruce un poco peligroso, vigilando que los coches en sentido contrario no me impedían girar, cuando me he topado con ella. Ha sido un buen empujón. Si he frenado, ha sido poco, tarde. La mujer ha caído completamente del costado izquierdo, resintiéndose del brazo.

Enseguida otros peatones y coches se han aproximado para ayudarla. Es bueno saber que todavía queda algo de humanidad. Pero también es cierto que la mayoría me han acusado con la mirada. Es más fácil empatizar con la víctima que con el responsable del atropello, supongo que es algo biológico. Pero como en toda historia, en ésta también había dos partes, dos implicados, y yo también estaba afectada.

Por suerte o por desgracia he actuado con bastante sangre fría. Es como si hubiese encapsulado toda emoción y la hubiese relegado muy dentro de mí, como diciendo: "esto ahora no te ayuda". Eso ha hecho todo más fácil de sobrellevar, aunque posiblemente de cara a la galería me ha hecho quedar como una persona fría. Curiosamente hoy he leído en astroworld que había unos aspectos planetarios que impedían cualquier tipo de simpatía. Lástima que lo he borrado.

La mujer se ha puesto muy histérica al principio. Me recriminaba que no hubiese visto el semáforo. No creo que mis explicaciones le hayan llegado lo más mínimo, teniendo en cuenta el schock y el malestar general. Le he ofrecido llevarla al hospital, pero creo o bien no se ha enterado, o no le ha dado la gana de permitir mi redención.

El resto de asistentes (que no testigos) parecían estar allí como intentando evitar que yo me diese a la fuga, como si hubiese hecho siquiera el ademán. En realidad, la persona más amable en todo esto ha sido el marido de la mujer, que ha sido bastante conciliador. Pero yo he admitido el atropello desde el primer momento, y he sido bastante objetiva con el asunto, bastante responsable. En cierto modo, me siento orgullosa de mi comportamiento, y mi ego se enfada porque nadie le reconoce eso. 

Los asistentes han llamado a la ambulancia y a la policía, que enseguida se han personado en el lugar del accidente. Los policías han sido muy amables y me han explicado todo bien cuando les he preguntado qué se suponía que debía hacer yo ahora. Me han facilitado todos los datos para dar parte al seguro. Estaban esperando la evaluación de los sanitarios para determinar si tenían que hacer un parte o un atestado. Lo segundo no suena muy bien. 

Y es verdad que durante todo el proceso, una parte de mí se preguntaba sobre las consecuencias del accidente para mí. Se te pasan un montón de cosas por la cabeza. Por ejemplo, ¿qué pasa si la atropellada es una hija de puta que quiere aprovechar el accidente para su beneficio? ¿Y si le gusta hacer daño a la gente?

Mientras pasaba el tiempo, mis defensas iban cayendo, y con ello mi compostura. Me ha costado mantenerla. He acabado llorando en el coche, aunque se me da bien conducir mientras lloro. Aun así, he ido a una gasolinera a lavar el coche, el cual no ha sufrido ningún rasguño en el accidente. Sé que suena muy raro, muy frío, pero necesitaba hacer algo que me serenase la mente. ¿Qué mejor que lavar el coche, que además es algo que tenía que hacer?

Al llegar a casa he dado parte al seguro. Lo he tramitado online porque me daba una vergüenza enorme llamar a un operador. Seguramente me llamen más adelante para confirmar algún dato. También he avisado al marido de la atropellada de que había cursado el parte. La mujer sigue en urgencias. Yo pienso que tiene el brazo roto y nada más. Ojalá. Esta noche voy a dar reiki a la situación.

Igual que he lavado el coche, ahora me he decidido a escribir esta entrada para ver si vuelco toda la carga emocional. 

He estado indagando también sobre el significado del accidente, dado que nada es casual. De hecho, si la mujer fuera de mi palo, debería mirarlo también, porque si lo mío es malo, lo suyo no es mejor. Aun no he llegado a nada concreto, aunque hay algunas entradas que me llaman la atención:

"El accidente indica una necesidad directa e inmediata de pasar a la acción. La necesidad inconsciente de cambio es tan grande que el pensamiento usa de una situación extrema, incluso dramática para que tome consciencia que debo probablemente cambiar la dirección que actualmente estoy tomando."

"La culpa está muy presente en los accidentes. Y como siempre somos los más severos jueces con nosotros mismos utilizamos el castigarnos. Ser indulgentes con nosotros mismos, tratándonos amorosamente, puede ser una poderosa herramienta para evitar los “accidentes”."

"Si se embiste a otro puedo preguntar ¿por qué necesito pasar por sobre otro para seguir mi camino?, o ¿a quién estoy rechazando con violencia en mi vida? o ¿quién se ha acercado demasiado a mi que necesito alejarlo violentamente?"

"La respuesta: «No lo vi», indica que esta persona deja de ver algo muy importante de su vida."

Todavía no he llegado a ninguna conclusión. Pediré esta noche en sueños que se me revele algo.


miércoles, septiembre 20, 2017

Zapatillas

Mañana me marcho de vacaciones, y como siempre, he entrado en "modo viaje". El modo viaje es esa forma de miedo a la muerte que se experimenta antes de viajar. Así lo defino yo. Lo experimento como resistencia a viajar, pereza, desidia, y la racionalización de los motivos que me llevan al mismo. Me pone un tanto irritable también. Igualmente procrastino todas las tareas que se asocian al mismo: hacer la maleta, sacar dinero, depilarme, etc. Lo voy dejando hasta que no queda más remedio que hacerlo, o bien descartarlo definitivamente.



Mientras intentaba hacer parte de la maleta (que no he conseguido terminar aún), he cogido mis zapatillas del gimnasio, he vertido polvos pédicos en su interior para quitar el olor, y las he dejado apoyadas en la pared. Es la rutina que suelo hacer los fines de semana en preparación de la vuelta al gimnasio los lunes. Pero en este caso, me he dado cuenta de que me iba de viaje, y he sido consciente de que estaba preparando las zapatillas como si diera por hecho que fuera a regresar.

Hay tantos gestos que hacemos automáticamente dando por hecho el resultado. Nuestra mente funciona así, aunque también hay un poco de fé en esto: la creencia de que nada nos va a pasar mientras estemos viajando. Pero podría acontecernos cualquier fatalidad en el camino, algo que no estaba previsto, un suceso que nos arrancara de nuestra vida. ¿Cuántas cosas se quedarían suspendidas? 

A la mente no le gusta pensar que nada se queda indefinido. A la mente le gusta cerrar, concluir, atar cabos. Nos da cierta calma y seguridad. Pero hay tantas cosas que se quedan en el camino pendientes. Cosas a medio hacer revestidas de un final aparente. Todo por no entrar en el desasosiego de las cosas inconclusas.

Miro mis zapatillas y pienso: "si algo me pasase, se quedarían allí esperando mi regreso". Sí, una especie de fantasía de animación en el que mis zapatillas sienten el duelo de mi pérdida. En realidad, preparar las zapatillas es un gesto casi tierno, quizás inútil, pueril, si lo comparamos con todo lo demás que se quedaría pendiente. ¿Qué pasa con los temas sin zanjar, con los retos iniciados, con mis mascotas y mis plantas, con el elemental de mi casa? Pero la pregunta es: ¿Qué pasaría con mis zapatillas?

Daría igual. No tiene ninguna relevancia. Nadie pensaría que esas zapatillas están esperando por mí. Son objetos carentes de una atadura emocional aparente que las vincule a mí. Son objetos prescindibles. Así que mi madre metería las zapatillas en una bolsa de basura con todas mis cosas, y todo se perdería en algún basurero de las afueras de la capital. Una parte de mí moriría con ellas nuevamente. Y así mi rastro desaparecería de este mundo, y quedaría un hueco para aquel que venga a cubrirlo en este mundo.

Mi ego se resiste a esta idea, pero mi alma celebra la libertad.

miércoles, septiembre 06, 2017

Underwater

El mejor estado posible es la paz interior, porque ahí no falta ni sobra nada. Es perfecto.
A veces he conseguido entrar en ese estado y es realmente maravilloso. Hace mucho tiempo de esto. Quizás he perdido la facultad.
Hay dos espacios especiales para sentir la paz: uno es el universo, el otro es el océano.
Hoy me he sentido fuertemente atraída hacia el segundo. Existe en mí un anhelo por sumergirme en sus frías aguas, perderme en su oscuridad y su silencio, donde nada existe, salvo yo. Y la paz del yo.
Olvidarme de todo y dejar de sentir todo salvo la paz. la paz del yo.

sábado, agosto 19, 2017

Valerian


Tarde de viernes sin ningún plan, pocas ganas de hacer nada, más sola que la una, razones más que contundentes para ir al cine. No tenía ninguna película en mente, ni siquiera ésta era candidata, pero vi la cartelera y vi tres posibilidades: "La Torre Oscura", "La Seducción", y "Valerian". Opté por ésta última porque me pareció la más light mentalmente.

La película está basada en una serie de los años 60 de ciencia ficción titulada "Valérian y Laureline", adaptada por el siempre entretenido Luc Besson. Sí, la película es entretenida, aunque no tiene una gran línea argumental. Lo que más impresiona son los efectos visuales, que a veces saturan un poco. Pero a mí me encantan. Es pura fantasía, pura imaginación, pura creatividad. Muy neptuniano, como yo.

Sobre los actores, cabe destacar a Ethan Hawke, haciendo del dueño de un club. Siempre me ha parecido un poco soso, pero en esta película se sale, está casi irreconocible. Hay un cameo de Rihana también. Y supongo que el plato "fuerte" es la aparición de Cara Delavigne, que es muy guapa, pero que como actriz flojea. Se pasa toda la película cabreada, así que no puedo decir mucho sobre sus registros.

viernes, agosto 18, 2017

El delfín y el topillo

Ha vuelto a suceder: una cría de bebé muerta en la playa de Mojácar cuando unos bañistas la sacaron del agua para hacerse unos selfies. Yo a esto lo llamo homicidio. "La curiosidad humana" dicen algunos para justificar el hecho. Sí, algo de esto hay. Es cierto que no se ve un delfín todos los días, y que la aparición del animal causase semejante expectación. La expectación es contagiosa: es una emoción que prende como una chispa y se propaga entre la gente. Es complicada de parar. Pero esto no exime de la culpa.

Esto es una cuestión de respeto. Respeto por la naturaleza, respeto por sus seres. También es un tema de ego: sacarse un selfie con el delfín porque queda muy chulo en facebook, sin pararse a pensar que estamos lastimando a un ser indefenso. Según la ONG Equinac"El agolparse sobre ellos para hacerles las fotos y tocarlos les causa un shock muy fuerte que acelera en gran medida un fallo cardiorespiratorio, que fue lo que finalmente ocurrió." (Fuente)

Me da igual si el delfín es una especie especialmente sensible al estrés o es más resistente. Nadie debería haberse acercado al delfín, salvo a socorrerlo y tomar las medidas necesarias para garantizar su protección hasta que alguien informado pudiese llegar a actuar. Los seres humanos somos tan engreídos, tan estúpidos. Y me da la impresión de que cada vez más. Estamos idiotizados con la tecnología, nos falta empatía.

Hace un par de días asistía a una situación semejante. En la piscina de un camping un topillo decidió hacer sus hoyos. Sacaba tierra de la galería que estaba construyendo y dejándola en la superficie. De repente a su alrededor se generó una gran expectación, niños sobre todo. Yo también tenía ganas de ver salir al topillo. Pero me molestaba que los niños se acercasen tanto al montículo y pudiesen hacerle daño, mi sobrino incluído. Como la topera estaba cerca de mi toalla, conseguí que los niños dejasen un espacio suficiente para el topo, que nunca llegó a salir. Fui bastante borde, la verdad, pero es que me molesta esa actitud. Y hay que joderse las cosas que se les pasan a los niños por la cabeza. Pequeños psicópatas.

El topo decidió seguir construyendo su galería y sacar la tierra unos metros más abajo de mi toalla. Otros niños volvieron a agolparse. Esta vez empezaron a tocar la tierra. Estoy segura de que el topo tiene buen oído para captar las vibraciones de la superficie y ponerse a salvo, pero me sentí tan molesta que me levanté de mi toalla para llegar a los niños y decirles que dejasen al topo tranquilo. Sus padres estaban cerca, ninguno me replicó. Me molesta que esos padres indolentes no aleccionasen a sus hijos sobre el topillo. No hace falta ser muy listo para saber que el topillo podría sentirse incómodo. Es una cuestión de sentido común. ¿Acaso a ellos les gustaría sentirse rodeados de personas que les estuviesen chinchando? Pero es mejor no molestarse, continuar tocándose los huevos en la toalla, y dejar a los niños que hagan lo que quieran y campen a sus anchas. Luego se preguntarán por qué son tan cafres. O se indiganarán con la gente que pide sitios "libres de niños". Los culpables son ellos, que no saben educar a sus hijos.

No sé qué pasaría con el topillo porque me fui de la piscina. Quizás debiera haberme quedado a asegurarme de que los cafres dejaban tranquilo al animal. Quiero creer que el topillo se las arregló para seguir haciendo su galería tranquilamente. Supongo que es una forma de calmar la culpa.

Y eso que era un topo. Si llega a ser una serpiente, la matan allí mismo. Como si la pobre serpiente tuviese alguna culpa. 

Estas cosas me indignan sobremanera.

viernes, julio 28, 2017

Arrepentimiento


Leo en la prensa el caso de una adolescente alemana, Linda Wenzel, reclutada por Daesh arrepentida de haberse unido a los terroristas. "Solo quiero irme lejos de aquí. Quiero estar lejos de esta guerra, lejos de tantas armas y del ruido”, dijo cuando fue detenida en Mosul por las fuerzas irakíes.

Mi primera impresión es que la creo. Recuerdo cuando empezó el tema del Daesh me metí a mirar la propaganda, y me pareció chulísima. Estaba totalmente orientada a un público adolescente, muy moderna y dinámica, concebida como la participación de un videojuego bélico. Entendí perfectamente que captase a tanta chavalería a sus filas.

Hay que entender también los problemas del primer mundo. Los problemas del primer mundo se basan en que tenemos demasiado. Los niños de ahora se crían en una abundancia tal que no solamente no valoran lo que tienen, es que ni siquiera tienen que esforzarse por conseguir nada. Se anulan ciertas capacidades, pero lo cierto es que el anhelo de superación está en el ser humano: necesitamos afrontar dificultades para poder crecer y evolucionar. Como diría mi madre: "como no tenemos problemas, tenemos que crearlos".

Así que en pleno auge del nihilismo, la falta de estímulos, el aburrimiento, y el consumismo excesivo de películas, series y videojuegos, se crea una fantasía sobre lo que ciertas ideas pueden ser. El Daesh tiene su propio halo romántico que puede ser seductor para muchos adolescentes, apoyado en una eficaz campaña propagandística. El resultado: centenares de jóvenes dejan sus casas para ingresar las filas de un grupo terrorista que les promete diversión y la lucha por una causa, sentirse útiles, sentir que su vida tiene un sentido.

Problema: darse de bruces con la realidad. Solamente por el choque cultural, la experiencia debe ser bastante dura. Estamos hablando de unos países con costumbres que nada tienen que ver con las occidentales, basadas en una ideología radicalizada que choca frontalmente con los valores que estos jóvenes han mamado desde pequeños y que forman parte de su subconsciente. Por no hablar de la dureza que debe ser vivir en unas condiciones muy mermadas, bajo la tiranía del miliciano de turno, y los horrores jamás han visto. Y de repente te debes ver atrapado en un mundo que no es lo que tú perseguías, desarraigado, lejos de las comodidades de la casa familiar, y del amparo familiar. El sueño convertido en pesadilla.

Por eso me creo el arrepentimiento de esta chica. Me da bastante pena, de hecho. Ojalá pueda volver a casa. Pero si vuelve tampoco va a ser fácil. De momento llegaría con la etiqueta de "terrorista", "traidora", y un montón de otros apelativos que he podido leer en las redes sociales en estos días ¿Cómo quitarse ese estigma? ¿Cómo superar la culpabilidad? ¿Cómo borrar la programación que puedan haber metido en su mente? No es fácil, no. Pero aun así, todo es mejor que estar allí, porque siempre se puede empezar de cero.

miércoles, julio 12, 2017

Llega de noche

Cambio de planes a última hora por la llegada de un bebé. Mis amigas quieren visitar a la madre el día después de dar a luz, cosa que no comparto. Tras un parto de 18 horas, dudo mucho que la madre tenga ganas de visitas, por mucho que diga que no pasa nada. Es más, ¿quiénes somos nosotras para meternos en visitas de hospital de esta manera? Ni que fuéramos la familia más próxima. De verdad que hay cosas que no comprendo.

Así que mientras unas van al hospital, yo he tenido que cambiar los planes que habíamos hecho, y he decidido ir al cine. Habría ido a clase de zumba, pero me han tenido en una telco hasta casi media hora antes de la clase. He escogido esta película porque era el argumento que más me atraía de todo lo que se proyectaba. No ha sido una gran elección, todo sea dicho.



A pesar de que parece una película de miedo, o así lo venden en el trailer, no lo es. Hay algún sustillo, pero muy puntual, todos asociados a los sueños de un adolescente que vive en una sociedad postapocalíptica. Travis y sus padres viven aislados en una casa en el bosque huyendo de una enfermedad que podría ser semejante a la peste. No hay zombies, sólo la idea de la infección.

Un día aparece en la casa Will, un hombre en busca de ayuda para su familia. La familia de Travis decide invitar a la familia a vivir en la casa con ellos, bajo el argumento de que la unión hace la fuerza. Sin embargo, tendrán que convivir con las dinámicas de poder y los recelos entre ellos, amenazados por una enfermedad latente que podría extenderse en cualquier momento. Al final, las fricciones desembocan en un desenlace más o menos predecible. Y con un final un poco abrupto y un tanto desesperanzador.

No sé, a mí la película me ha dejado un poco tibia. Quizás fuera porque casi me quedo dormida en el cine, a pesar de estar rodeada de adolescentes que se encargaban de mantenerme despierta con sus chillidos agudos de roedor. Casi parece un reality, como si hubiesen sacado un fragmento de la vida de alguien para exponerlo sin más. No me gusta como finaliza, es como si faltase algo. Sólo podría recomendarla para echarse la siesta un domingo.