jueves, mayo 18, 2017

Cartas a los padres

Una de las cosas más difíles de la vida es aceptar que tus padres no lo hicieron bien contigo. Mal tampoco, simplemente no supieron hacerlo mejor. Eso creó una herida y un niño herido que se perpetúa en el adulto que eres hoy, y que tiene enormes implicaciones en la forma en que te comportas.

Para sanar la herida, se usan varias herramientas dentro del curso del niño interior que estoy haciendo. Uno de los ejercicios más duros consiste en decir a tus padres desde el niño, desde la parte más emocional que tenemos, todo lo que no nos gustó que hicieran y todo lo que nos faltó. Si la memoria puede complicar el recuerdo, no es peor que verbalizarlo delante de unos desconocidos que toman sendos roles paternos y sobre los que vuelcas todo tu dolor y toda tu frustración. Lágrimas aseguradas. Es el comienzo de la sanación, que pasa también por un terrible dolor de cabeza con el que me he levantado esta mañana, y la sensibilidad a flor de piel. El tiempo lluvioso, con todo lo que me gusta, tampoco ayuda.

Durante el ejercicio te sientes culpable por sacar la mierda que llevas dentro, por enfrentarte a tus padres apartando cualquier lógica que pueda ampararlos, por llorar en público cuando eso es algo casi prohibido en tu mente, por sentirte débil y herido. Descargas, pero hay mucho que sacar y muy profundo, muy arraigado, muy reprimido. Por eso el ejercicio continua en casa mediante unas cartas donde expresar a cada uno el dolor de tu corazón, y enfrentarlos nuevamente en el famoso ejercicio de la silla vacía. No va a ser fácil, pero creo que después de la sesión de ayer, tampoco será lo peor del mundo. O quizás sí, porque allí no habrá ningún tipo de protección. Al menos no es público.


miércoles, mayo 17, 2017

Isidro

Hay animales que no sirven para vivir como mascotas. Quizás todos, aunque hay algunos que por tradición nos parece más adaptados. Luego están otros que simplemente arrancamos de su habitat por un deseo de satisfacer nuestro ego para tener una mascota exótica y exclusiva: arañas, reptiles, monos, pájaros, etc. Todos ellos deberían estar prohibidos como mascotas. Se nos olvida que son seres vivos que sienten y que sufren, y nosotros seguimos tratándolos como cosas.

Solemos pensar en animales grandes, pero ¿qué pasa con los pequeños?

El lunes llegó a casa Isidro. Le llamé Isidro por habernos encontrado el día del patrón de Madrid. Isidro es un caracol que apareció en una de las lechugas que traía del pueblo. Los caracoles me parecen adorables, y pensé en cuidarlo. Si Ales es capaz de criar uno, yo también. Así que lo puse en un tupper cubierto con agujeros, con su lechuga remojada, esperando a hablar con Ales sobre cómo se cría un caracol.



Al poco rato me di cuenta de que Isidro no era feliz. No hacía falta que Isidro hablase, se notaba por su comportamiento. Simplemente lo sentía: sentía su tristeza. A ratos hasta temí que pudiera morirse antes de hablar con Ales. Entonces decidí que lo iba a liberar. En mi casa no pintaba nada, Isidro tenía que ser libre.

Lo llevé al día siguiente a un descampado cerca del curro, donde he visto más caracoles otras veces. Desconozco la vida social de los caracoles, pero al menos parece ser un sitio donde un caracol podría sobrevivir. Tampoco conozco las amenazas que acechan a un caracol, pero prefiero darle una oportunidad para que él solo pueda desarrollar su vida.

Mucha suerte, precioso Isidro.

miércoles, abril 12, 2017

Eutanasia

La gente no lo comprende. Se les nota. Se encierran en sus argumentos lógicos para intentar comprender algo que no puede ser abordado desde la lógica. Lo hacen con buena intención, pero me exaspera. Además, yo no les he pedido argumentos, simplemente les he comunicado como sentía, nada más. No se trata de buscar razones, sino de integrar la experiencia, y eso es un trabajo personal.

Cuando Teína empezó a ponerse tan mal, apareció la eutanasia como posibilidad. Me molestó que la gente se apresurara a indicármela como la mejor opción. Seguramente fue la mejor opción desde el principio, pero cuando quieres a un animal como yo quería a mi gata, te aferras a la esperanza, aun cuando esa esperanza es exigua.

El tercer día de hospitalización, Teína estaba totalmente apática, tumbada en su incubadora, y sin fuerzas ni ganas para levantarse. En ese momento no me quedó duda de que sólo quedaba la posibilidad de la eutanasia. Quizás podría haber intentado un día más de suero, pero la recuperación total era inviable. No hacía falta que me lo dijeran los veterinarios, se veía claramente.

Así que autoricé la eutanasia, y pasé todo el tránsito con Teína, para no dejarla sola en sus últimos momentos. Primero dos sedantes, después la inyección letal. Fue bastante rápido y aséptico (quitando los espasmos finales de la salida del aire de los pulmones).

Pero junto al dolor de la pérdida de un ser querido apareció otro sentimiento: la culpabilidad. Por supuesto que la eutanasia es un acto de compasión y de amor, pero el hecho es que yo he matado a un ser que quería, y eso en mi interior ha sido como traspasar una línea moral. Esto es lo que la gente no comprende. Me sé sus argumentos de memoria, no sólo porque son los mismos que ya me he dicho yo, pero no soy capaz de hacerles entender la otra sensación que hay dentro. Y eso es porque sus argumentos son pura teoría, convencionalismos sociales sobre lo que está bien, sobre lo que es el amor. Pero además de esas creencias hay otras creencias morales sobre la vida y la muerte, y ahora mismo existe un conflicto entre ambas en mi interior: una parte de mí sabe que mi acto fue compasivo; otra parte de mí me juzga como asesina. Un conflicto detonado a raíz de una experiencia que ellos no han vivido, pero yo sí. Y mi misión es integrar esa experiencia para poder quedarme tranquila y evolucionar.


Mi misión no es satisfacer vuestro ego y demostraros que os he escuchado y os he dado la razón. Y mi misión tampoco es ayudaros a comprender la situación. Mi misión es para mí, no para vosotros. Lo único que necesito es tiempo y que me dejéis en paz con vuestros argumentos. Acompañadme si queréis, pero dejadme integrar mi experiencia con tranquilidad.

sábado, abril 08, 2017

Ghost in the Shell



Otra película reciente. En esta ocasión una versión sobre el clásico Anime, del cual recuerdo poco tirando a nada. Eso tiene sus ventajas, ya que se olvida cualquier referencia al original y se evitan comparaciones odiosas.

Tenía en mi mente la idea de que la película iba a ser una mierda. Así que terminó por sorprenderme positivamente. La historia está más o menos bien hilada, y la ambientación es increíble. A ratos me recordó mucho a "Blade Runner", y también me trajo recuerdos de Tokio.

Aquí tenemos a Scarlett Johanson haciendo de Mira, una unidad cibernética que alberga una mente humana. Mira es el futuro de la raza humana. Pertenece a un grupo de élite llamado "sección 9", comandado por Daisuke Aramaki (el gran Takeshi Kitano, que está un tanto avejentado y fondón), dedicada a combatir el crimen. La trama comienza cuando un grupo de terroristas amenaza al personal de Hanka Robotics, la empresa líder en evoluciones cibernéticas. Sin embargo, durante la investigación, Mira descubre que este grupo terrorista tiene mucho que ver con su origen.

La Johanson luce mucho palmito, no sólo en número de planos, sino porque aparece "desnuda" casi todo el tiempo (eso o en la sala de reparaciones). Es de agradecer que sea una mujer con curvas, no especialmente delgada. Como Mira apenas trasluce emociones, no creo que sea muy difícil hacer un papel así. Así que podría haberlo hecho hasta Elsa Pataky (o quizás es decir mucho).

Aparece también Juliet Binoche, lo cual es una sorpresa porque no le pegan nada este tipo de películas. Y creo que ella lo sabe. Interpreta a la científica que creó a Mira, y que representa un poco el papel de madre, salvando las distancias. Un poco desperdicio.

Lo dicho, una película interesante para pasar el rato.

Life



Para intentar calmar el dolor que siento por la muerte de Teína llevo todo el día durmiendo. No me apetece hacer nada, y menos socializar. Seguramente esto va contra la ley de la atracción, pero mira, me da igual todo.
Pero esta tarde he pensado que podría intentar hacer algo diferente, una actividad individual, y me he ido al cine. He elegido "Life" porque quitando "Ghost in the Shell", que vi el otro día, no hay mucho en la cartelera que me apetezca. Desde luego lo que necesitaba era algo que entretuviese mis neuronas sin sobrecalentarlas mucho. Y para eso "Life" es perfecta.

"Life" es una película que mezcla la ciencia ficción con el suspense. Se basa en la historia de unos astronautas que orbitan en torno a Marte en una estación espacial internacional. Allí recogen unas muestras para investigar la vida en el planeta rojo. Y, como cabe esperar, no sólo descubren vida, sino que el experimento termina yéndose de las manos.

Sí, es todo lo previsible que cabe esperar. Se desarrolla como uno espera, y termina como uno espera. Recuerda mucho a Alien, pero con el bicho algo diferente: mitad pulpo, mitad cobra, muy ágil, muy inteligente, y resistente a la adversidad. Aunque el bicho, llamado Calvin, es realmente hostil, a ratos me parece adorable, como cuando sujeta una lámpara para no quedarse sin oxígeno.

La película viene a refrendar tres hechos: 
  1. Da igual lo preparado que estés, lo entrenado que estés, lo analítico que seas: en una situación incontrolada tu lógica se va a la mierda y reaccionas por instinto. Incluso cuando crees que estás actuando fríamente, tu control está completamente contaminado por las circunstancias, y tu sistema límbico es el que manda. Es decir, la lógica no te vale de mucho.
  2. La curiosidad del hombre es ilimitada y podemos avanzar mucho desde el punto de vista tecnológico. Pero seguimos pecando de soberbia al pensar que lo podemos controlar todo y que somos superiores a cualquier especie.
  3. Si algo puede salir mal, va a salir mal. Murphy es una de las grandes leyes universales.
Sobre los actores, a mí me ha encantado ver a Hiroyuki Sanada, al que conozco desde "Ringu" (The Ring) y que ha ido apareciendo en otras películas comerciales como "El último samurai" o "47 Ronin". Que salgan Ryan Reinolds o Jake Gyllenhaal, que se supone son los platos fuertes, me da tan igual...

viernes, abril 07, 2017

Teína



"Es sólo un gato", dicen. "Para que esté sufriendo, mejor eutanasia y te quitas de problemas".
Sí, seguramente me quite problemas. Seguramente sea lo más compasivo. Seguramente sea lo mejor para todos.

Pero es mi gata. Mi Teína. Mi preciosa carey de ojos verdes (con lo feica que era de pequeña).
La gata de presencia silenciosa que me acompaña allí donde estoy.
La que me acompaña desde la distancia y se acurruca en la cabecera de mi cama cuando veo la tele.
La que me acaricia el pelo desde la almohada.
La que me consuela cuando lloro, cuando estoy triste.
La que me saluda todas las mañanas desde la mesa de la cocina cuando me levanto.

Ahora soy yo la que tengo que decidir si matarla o no, porque sus riñones no funcionan, el tratamiento no funciona, y se está envenenadno inexorablemente. Verla convulsionar no es agradable. Verla tan decaída no es agradable. Ver cómo apenas puede mantenerse en pie. Ver cómo se le marcan los huesos porque ha adelgazado tantísimo.
Y esos ojitos tan tristes medio tapados por el párpado interior.
Y su pelaje, tan suave, ahora se ha vuelto áspero al tacto.
Sí, seguramente lo mejor sea la eutanasia. Pero me siento una traidora, una asesina.

Me molesta la frialdad de la gente. Me molesta la falta de compasión hacia mi gata y hacia mí. Me molesta que quite importancia a mi dolor, sólo porque se trata de un animal. Pero Teína es más que un animal. Es mi amiga, mi compañera, mi paño de lágrimas. Es mi niña. No es mi hija, claro que no, pero es lo más parecido a un hijo que tengo en esta vida, y yo para ella soy su madre humana. 
Y me siento desolada. 
Y me siento culpable porque no lo vi venir. Porque quizás no la cuidé tan bien como debía. Porque quizás pude haberlo evitado si hubiese programado una visita al veterinario antes, si hubiese estado más centrada en ella que en otras cosas, otras personas, que ni merecen mi atención, ni mi dedicación, ni mi tiempo...

Ahora mi niña se va y yo me quedo rota de dolor. Porque ya se nota su ausencia, porque donde mire estaba ella. Hoy es uno de los días más tristes de mi vida. Y me siento muy sola.

miércoles, marzo 29, 2017

Despidiendo a un ángel

Mi madre me ha llamado para darme la peor noticia posible: mi tía Anita tiene cáncer de páncreas, y metástasis en hígado y sangre. El cáncer es muy agresivo y va rápido. Me da la sensación de que no voy a llegar a despedirme, y eso me da muchísima pena.
Desde la noticia, no puedo dejar de llorar. Creo que estoy en schock y me siento desconsolada. Yo esperaba otro diagnóstico, algo más esperanzador. Qué ingenua soy a veces, qué estúpida.
No dejo de pensar en ella y de recordar ciertos momentos. También pienso en el impacto que su muerte va a tener en nosotros: creo que esto supone el fin de la familia, porque ella era como una columna vertebral. Es más, sin ella, casi pierde todo el sentido visitar el pueblo, porque verla a ella era una de las grandes motivaciones de estas visitas. Su ausencia va a ser mucho más notable que la de mis abuelos, y va a ser tan duro no verla en cada rincón de la casa…
Esta semana tengo varios frentes abiertos a nivel emocional, pero esta noticia pesa como una losa. Ahora mismo, nada tiene sentido en mi vida. Ni el presente, ni el futuro. Ahora mismo, sólo existen el pasado y los recuerdos. Y en mi pasado está ella, como lo estuvo Basi. Todos son recuerdos buenos, porque mi tía es la bondad personificada. Es tan humilde, tan sencilla, tan sacrificada, tan dedicada…Quizás ser así le haya pasado factura. Ocurre cuando te centras en los demás y te olvidas de ti mismo. Pero, ése era el rol que se espera de una mujer de pueblo, y ella cumplió bien con las expectativas.
Los días que quedan son de preparación para una despedida. Pero, ¿cómo se despide uno de un ángel? Eso es lo que ella era para mí: un ángel. Un ángel que se marcha de mi vida. Otro más. Mi vida se está quedando “desangelada”.
En realidad, debería sentirme contenta. Su alma ha terminado su paso por este mundo y va a viajar por fin. Saldrá de esta dimensión y quizás se reúna con mis abuelos, que estarán encantados de volver a ver a su Anita, y con mis tío Paco, y con mis tías-abuelas, y con todos aquellos que se fueron hace tiempo y que no conocí. Creo que será un bonito reencuentro. Supongo que cantarán jotas allá donde se encuentren. En el pueblo siempre supieron vivir la vida despacio, sencillamente, saboreándola.
Pero para los que nos quedamos, la pérdida es muy grande, muy dolorosa. Es parte del apego, y el apego pertenece a esta dimensión.

No sé cómo voy a poder superar esto. Y como siempre, lo tengo que pasar sola. Y estoy muy cansada. Y me da miedo volverme loca.

martes, marzo 28, 2017

Sin noticias

El cerebro humano no está hecho para la incertidumbre, por eso nos cuesta tanto gestionarla. Tiene mucho que ver con la eficiencia energética: al no poder rutinizar una actividad y no poder optimizarla, el proceso requiere más consumo de recursos. Así que para compensar, cuando algo es incierto, tendemos a cerrar el proceso de una manera u otra.

Esperar noticias es similar a manejar la incertidumbre. Esperas, y esperas, y esperas...y las noticias no llegan. Entonces desesperas. La ausencia de noticias dispara toda clase de pensamientos indeseables, porque el cerebro también está diseñado para ponerse en el caso peor. Esto es una cuestión de biología de supervivencia. Así que no sólo tienes que lidiar con la incertidumbre, sino con el pensamiento obsesivo. Es bastante agotador y en ciertos momentos puedes llegar a auténticas quimeras.

¿Cómo te proteges de la locura cuando el germen está en tu interior? ¿Cómo mantienes la compostura en ausencia del bálsamo externo que todo lo aliviaría? Y mejor pregunta ¿hasta cuándo debe esperar uno noticias?

Pienso en esas mujeres cuyas parejas son declarados desaparecidos en guerra. O sin ir más lejos, cuando alguien querido se va sin dejar rastro. Actualmente se está acuñando un término llamado "ghosting", que es terminar con tu pareja sin dejar noticias (creo que a Charlize Theron la acusaron de esto en su relación con Sean Penn, aunque resultó ser falso). En todos estos casos, entiendo que el proceso es el mismo: la incertidumbre da paso a la desesperación, pero llega un momento en que necesitas avanzar y superar la situación.

¿De cuánto tiempo hablamos? ¿Días? ¿Semanas? ¿Meses? No lo sé. Supongo que es inevitable, aunque siempre quedará esa espinita clavada, ese hecho inconcluso que es molesto e incómodo y que a la larga podría crear un quiste, como hace la piel con los cuerpos extraños que se le incrustan.

¿Por qué desaparece la gente sin dejar rastro? Si descartamos el daño intencionado, ¿es cobardía? En realidad, no tenemos por qué dar explicaciones a nadie, aunque quizás no somos conscientes del daño que causamos. Y ese daño tiene un impacto que se propaga en todas las áreas de nuestra vida, en todas nuestras relaciones presentes y futuras. La gente que cree en el karma debería tener esto presente. La que no...no sé. 

Supongo que no es tan importante. Según la teoría de hoponopono, en realidad tenemos que estar agradecidos a nuestros maestros verdugos por las lecciones que nos regalan. Pero se sufre mucho.

domingo, marzo 26, 2017

Chiang Mai

Chiang Mai no solamente es una región del norte de Tailandia. También es el nombre de un estilo de masaje tailandés. Precisamente, el estilo que acabo de aprender, como certifica el título que he recibido esta tarde tras completar el requerido examen. Mi ego está contento: un título nuevo. Pero yo lo miro y no me parece tan importante. Quiero decir, es importante, pero igualmente sé hacer lo mismo con o sin título, y con eso me basta. Es cierto que el título me acredita, y sería importante de cara a una carrera profesional, pero ahora mismo eso es una posibilidad bastante remota.

Nos encanta acumular títulos, pero esto es una cuestión del ego. Nos hace creer que somos importantes por ello. Como las notas, sacar las mejores notas posibles. Que está muy bien sacar un 10, pero ¿has disfrutado en el proceso? Creo que un 7 disfrutado es mucho mejor. Aunque por supuesto esto es un criterio subjetivo y personal. Pero me sigue sorprendiendo que la gente siga preocupándose por las notas cuando están desarrollando un hobby. No tiene sentido para mí.
Ese espíritu estaba presente en el examen de hoy y amenazaba con contagiarse en el grupo. Pero yo hoy no estaba por la labor de dejarme arrastrar. Me sentía segura, me sentía bien; no me cabía duda de que iba a aprobar el examen, y además había invocado a todo mi equipo akáshiko, así que mi mano estaba guiada por los más sabios y grandes. ¿Qué podría salir mal?

Para mi buena suerte, me ha tocado en el primer grupo de examen. Lo prefiero así: quitarme el exámen y descansar. Me ha tocado además una chica, que es mucho más sencillo ya sea solo por menor peso y corpulencia. Teníamos 1h30 para completar la rutina, yo he terminado en 1h18, incluso extendiendo el masaje de cara todo lo que me ha sido posible. Creo que lo he hecho bastante bien, estoy contenta.

Terminado mi examen, tocaba recibir. Sin presión alguna, me he dejado caer en el relax más profundo. Quería hacer hoponopono durante la rutina, sin embargo mi mente ha empezado a mandarme imágenes. A veces me pasa: veo imágenes con los ojos cerrados, pero las veo tan nítidamente como si estuviesen abiertos, sólo que es directamente en mi mente. Un desfile de ellas se ha cruzado por mi cabeza: flores, gotas de chocolate que se convertían en sangre, nieve, etc. ¿Qué significan? Nunca lo sé. Quizás sólo sea el subsconsciente recolocando experiencias. Sé que no estaba durmiendo, pero quizás estaba cerca, o próxima a un estado de vigilia.

Por otro lado, otro de los grandes efectos del masaje ha sido poder desgranar el tiempo. No lo consigo muchas veces, pero cuando lo logro es genial. Consiste en estirar el tiempo como si cada instante se convirtiera en una cuenta de un collar de perlas. Es un continuo, pero cada instante es aislado. Y cada instante es perfecto, porque en cada instante no existe nada salvo yo. No hay necesidades, no hay exigencias, no hay problemas, no hay pasado, no hay futuro. Sólo existe el presente en estado puro, y solamente existo yo. Y eso es tan reconfortante...

Así que he perdido la noción del tiempo y del espacio. Y de este modo hemos llegado al final del examen y del curso. Estoy tan sumamente reventada, que voy a dormir como un lirón. Tengo todo el cuerpo como si cada parte del mismo fuese independiente, como un muñeco troquelado. Después de recibir más tres masajes completos en dos días, no deseo hacer ningún estiramiento más. Va a pasar tiempo hasta que decida tomar un nuevo masaje.

martes, marzo 21, 2017

El poder de la creencia

Se necesita un segundo para que todo cambie.
Un segundo para que el paraíso se convierta en infierno.
He pasado muchas veces por este infierno, tantas que parece un hogar. Pero emocionalmente es tan duro que no sé si me quedan fuerzas para volver a pasarlo una vez más. O peor aún, saber que pasaré pero a qué coste. Y pensar en las veces que tendré que volver a pasar por ello. ¿Hasta cuándo?
Pero mi espíritu se niega a rendirse. ¿Por qué?, me pregunto. ¿Por qué tanto empeño? ¿Está mi espíritu enamorado del infierno?
No, más bien es amor a las creencias adquiridas: a mí me enseñaron que no había que rendirse, y lo aprendí bien, tanto que aun sangrando y en carne viva sigo aferrada al infierno. Me habría gustado que me enseñasen a parar. Me habría gustado que me enseñasen a quererme lo suficiente como para reconocer cuándo es suficiente.
Quiero rendirme, pero la creencia me lo impide. Hasta ese punto tienen poder. El poder que les dimos, el poder que les seguimos otorgando.
Solamente quiero dormir.

lunes, enero 02, 2017

Sueños de Yor

Creé imágenes hermosas de amor y de futuro, pero esos sueños no son y parece que no serán. Su destino está abocado al Pozo de Minroud, donde se apilarán con otros sueños empolvados. Pero lejos de ser olvidadas, mis imágenes me son tan queridas, que he de envolverlas en un paño de amor para que nada pueda dañarlas, porque merecen ser salvadas para la eternidad. Quizás pueda rescatarlas para otra vida. Quizás su belleza duerma el sueño eterno.

miércoles, diciembre 28, 2016

Carrie


Ayer nos dejaba Carrie Fisher, la inolvidable Princesa Leia de la Guerra de las Galaxias. Éste es uno de esos casos en que el personaje fagocita a la persona, lo cual siempre hace un flaco favor a la misma tanto en su vida personal como en su vida profesional. Ayer en las redes sociales las imágenes que aparecían sobre Carrie Fisher prácticamente eran todas las de sus primeras películas en la saga galáctica, a pesar de que interpretó una vez más a la princesa Leia en el Episodio VII, un ejemplo más del poder del personaje, y del culto a la juventud y a la belleza que rendimos en esta época. 

Pareciera que Carrie Fisher no hubiese sido nada más en la vida. Y claro que fue: actriz, guionista, madre, esposa, hija...pero ante todo fue un ser humano, imperfecto, pero lleno de magia, de fuerza, y de rebeldía. En realidad Carrie Fisher era una superviviente: “Cuando eres una superviviente, te tienes que meter en líos a menudo para demostrar tu talento”, decía ella.

Carrie Fisher fue ante todo un icono, un símbolo. Primero como princesa Leia, demostró a una generación de mujeres que no hacía falta un príncipe para ser salvadas, que todas teníamos dentro la fuerza (y la Fuerza) para poder salir adelante nosotras solas. Leia, la princesa guerrera, la líder, la rebelde. En segundo lugar Carrie fue un símbolo de la lucha de todos aquellos con transtornos mentales, dado que ella padecía síndrome bipolar. Muchas personas se verían reflejadas en ella, en alguien famoso que tenía la valentía de reconocer sus debilidades, ayudando a limpiar la lacra de la enfermedad. Como buena superviviente, fue capaz de superar una vida de excesos, marcada ampliamente por las drogas que entiendo terminaron por pasarle factura. Y finalmente defendió a los animales, a los que adoraba. En muchos aspectos, ella era un ejemplo a seguir. De ahí, este homenaje. Te echaremos de menos.

domingo, diciembre 18, 2016

Las últimas voces de Aleppo

Hace unos días salí de mi ostracismo para darme de bruces con uno de los vídeos más impactantes que he visto en mucho tiempo. Es el vídeo de un profesor emitiendo las que podrían ser sus últimas horas de vida en la ciudad de Aleppo, castigada por una guerra sin tregua entre los partidarios del gobierno sirio de Bashar al-Ásad y los rebeldes. Al ver las imágenes es inevitable no llorar, porque puedes empatizar con él, con la desesperación que transmite, que más bien es una rendición ante la inevitabilidad. El vídeo tiene desesperación e impotencia, pero sobre todo esa rendición fatalista. Hay otros vídeos similares, pero ninguno me ha emocionado tanto como este.



Existen otras fuentes que dicen que estos vídeos son falsos, mera propaganda de los rebeldes. Podría ser. Una de las cosas que más me ha extrañado del vídeo es que las infrastructuras sigan en pie. Me refiero a las civiles, claro. Con una ciudad tan castigada, ¿se siguen mantiendo en pie las antenas? ¿siguen operando las telcos? Me parece un poco complicado de creer, así que no descarto la teoría de la propaganda.

Sin embargo, aunque aceptásemos que esta es un testimonio falso, es innegable que allí hay muchos más civiles que están sentenciados a muerte, y que parecen totalmente abandonados a su suerte por todos: rebeldes, gobierno sirio, fuerzas internacionales. Ellos no transmiten, pero su situación no es muy diferente de la que narran los vídeos. Y no sólo es Aleppo. Es toda Siria. Es una guerra que lleva 6 absurdos años, muriendo gente en cantidades indecentes (la ONU dejó de contar en 2016 cuando habían alcanzado la cifra de 240K fallecidos), y con millones de desplazados huyendo de una muerte segura por un futuro mejor (?).  Una guerra en la que nuestros gobiernos se lavan las manos, cuando son los mayores responsables de la venta de armas en el mundo. En la que nos jactamos de valores de solidaridad, pero damos con la puerta en las narices a aquellos que piden socorro, entre otras cosas porque ni siquiera nosotros estamos preparados para gestionar una crisis semejante. Porque estas guerras sólo están hechas para favorecer a los mismos, a costa de la miserias de otros.

Y ahora mismo Aleppo sigue sangrando. Aleppo sigue gritando. Pero no hay nadie que vaya a ayudar.

domingo, diciembre 04, 2016

La Llegada


Domingo de lluvia, domingo de cine. Tenía varias películas en la recámara, pero no tenía el ánimo para dramones, así que me he decidido por la ciencia ficción, que siempre me resulta excitante. La verdad que no tenía referencias sobre la película, lo cual siempre es bueno para no crear expectativas. Por ello la película me ha resultado bastante entretenida. Quizás no es redonda del todo porque tiene algún punto donde baja el tono.

Comienza con la llegada de doce naves a la Tierra (mira, como las tribus de Israel), distribuidas en diferentes localidades. Una de ellas, como no, EEUU. Cada país comienza su aproximación a las naves para averiguar los propósitos alienígenas. EEUU escoge a un matemático y a una experta lingüista para la tarea. Enseguida ella toma el mando para plantear el encuentro. Pasito a pasito, la lingüista consigue ir descifrando y aprendiendo el idioma de los extraterrestres, lo cual no es fácil porque utilizan unos ideogramas de gran riqueza semántica. Esto hace que su mente y su consciencia se reestructure de una forma singular que termina por influir en la trama. Sin embargo, la incertidumbre sobre las motivaciones de los alienígenas y el miedo hacen que algunos países se pongan a la defensiva y quieran iniciar una guerra.

El planteamiento de la película es interesante, aunque termina siendo algo predecible al final. Supongo que puede entenderse como un canto a la tolerancia, a superar ese miedo que tenemos a lo que es distinto a nosotros para crear puentes de comunicación. Hace uso también de alguna teoría psicológica interesante. Me gusta cómo la lingüista maneja los conceptos del lenguaje, me parece que la hace un personaje inteligentísimo, a pesar de que arrastra una tragedia en su vida que la hace un poco nefelibata.


Jamslin y otros recuerdos

Dicen que quien guarda encuentra. Así que de vez en cuando haces limpieza y puedes encontrar cosas muy curiosas. Como esta letra:



En la universidad inventé un personaje llamado Jamslin Gremster, mitad hamster, mitad gremlin. Como hamster era adorable, pero como gremlin era un poco agresivo. Se basaba por un lado en la mascota del club al que pertenecía en la universidad, y por otro en el gremlin loco de la segunda entrega de la saga, que me hacía muchísima gracia (la peli es bastante mala). Y me gustaba tanto que hasta le hice una canción. Por entonces escuchábamos mucho Iron Maiden, por lo que la letra no podía ser sino una adaptación de una canción de esta banda, nada más y nada menos que el "Fear of the Dark" (aunque bien leído, podría hasta estar inspirado en el "Nightcrawler" de Judas Priest).

Había olvidado por completo haber escrito esto. Ha sido una sorpresa enorme, a la par que me ha traído buenos recuerdos de la universidad. Tanto que he tenido que compartirlo. Nada mejor que D para ello: él es el único que iba a entender lo que significa este momento. A raíz de esto D me ha enviado un audio mío diciendo "Maburro". Señor, qué perjudicada mentalmente estaba entonces. Ahora sólo falta encontrar un correo donde escribí la entrega de los tomos del proyecto fin de carrera como si estuviese jugando una partida de El Diablo (con la arpía, por supuesto). Por no mencionar aquel trabajo de Microelectrónica donde D y yo agradecíamos al ayuntamiento de Madrid por poner las mamparas del viaducto, e incluíamos el prospecto de la aspirina C++ en la bibliografía de referencia. Ciertamente se nos iba mucho la olla.

La verdad que son recuerdos agradables, de esos que te calientan el corazoncito. Ideales para un día lluvioso como el de hoy.

sábado, noviembre 26, 2016

El dios de hielo


Esta mañana en facebook encontraba esta imagen, y una idea ha cristalizado en mi cabeza, como si fuera un copo de hielo del mismo dios que adora Wim Hof: "Cada uno de nosotros tenemos una idea personal de Dios". Así escrito parece una obviedad, pero tiene cierto calado trascendental.

Cada uno de nosotros percibe la realidad de una manera diferente. Se debe a los filtros de los sentidos y a interpretación que hacemos en nuestro cerebro de la información que recibimos. Dos personas no perciben un mismo color de igual manera. Tampoco interpretarán un misma situación de igual forma incluso cuando la vivan en primera persona. Por tanto ¿por qué su idea de Dios tendría que ser la misma? Incluso aunque estas dos personas compartieran una misma vía de fé, habrá diferencias en su vivencia, que se deben a la individualización de la misma.

Por tanto, el Dios de cada uno puede ser muy diferente. Para Wim Hof Dios puede ser el frío, y otra persona puede pensar que eso es simplemente un infierno porque no está en sus preferencias. Esa otra persona buscará a Dios en otro camino. Y eso está bien. Dios no es simple; Dios es múltiple, es variedad, es pluralidad, es poliédrico. De esta manera, cada uno de nosotros somos capaces de sintonizar con la faceta que más tiene que ver con nosotros, y así conectar con Dios. Así que Dios se muestra de múltiples manifestaciones para incluirnos a todos, pero todas son siempre Él. Es como los diferentes nombres de la Virgen María: la Virgen del Pilar, del Carmen, de la Cinta, del Rosario...todas son María, la única.

Así que cada expresión de Dios aporta algo diferente para diferentes grupos que comparten esa preferencia. Sería bonito aprender qué exactamente y compartirlo con otros grupos para poder enriquecer nuestra visión del mundo. Así tendríamos mentes más abiertas, y evolucionaríamos antes.

sábado, noviembre 19, 2016

Criogenización absurda

Esta mañana leo en las noticias que el cuerpo sin vida de una niña de 14 años ha sido criogenizado por orden de un juez, cumpliendo la voluntad de la joven tras una dura batalla legal. 

En una misiva al juez, la niña exponía lo siguiente sobre su petición:

"Se me ha pedido que explique porque quiero hacer una cosa tan inusual. Sólo tengo 14 años y no quiero morir, pero sé que voy a morir. Creo que ser criogenizados nos da la oporturnidad de ser curados y despertados incluso en cientos de años.
No quiero ser enterrada bajo tierra. Quiero vivir y vivir más tiempo, y creo que en el futuro pueden encontrar una cura para mi cáncer y despertarme. Quiero tener esa oportunidad. Ése es mi deseo"
Puedo entender las ganas de vivir de la niña, quién no, pero me parecen sumamente egoístas. Y es egoísta en muchos sentidos, el primero porque responde a la necesidad primaria de querer vivir eternamente, Esto es el apego del cuerpo a la vida. En segundo lugar es egoísta, porque obliga a alguien a pagar los costes de mantener su cuerpo. ¿Quién paga esto? ¿Sus padres? Y cuando ellos mueran, ¿quién pagará esto? ¿El Estado? ¿Por qué el Estado debería pagar por una niña cuando hay tantos enfermos terminales o tantos con enfermedades sin cura a día de hoy? ¿Acaso ellos no tienen derecho a la vida o a esperar un futuro más prometedor? ¿Por qué debe nadie pagar por algo así, cuando hay tantos niños sanos que mueren por falta de comida o de higiene básicas? 
Es más, ¿acaso se sabe que la reanimación pueda tener éxito? ¿Hay algún caso documentado de persona criogenizada que haya vuelto a la vida?
Más aún, si el cuerpo estaba muerto ¿tiene sentido reanimarlo? Y si consiguiesen reanimarlo ¿será el alma de esta niña la que vuelva a ocupar su cuerpo? Y si fuese su alma ¿qué futuro le espera? ¿quién se ocupará de ella cuando nadie la espera, cuando está totalmente desarraigada y enferma?
Por último, la decisión es egoísta porque la muerte es necesaria para la evolución del alma. Forzar los mecanismos naturales puede ser un reto científico interesante, pero quizás no sea lo mejor espiritualmente. Una decisión así debe generar mal karma.  

domingo, octubre 23, 2016

Sincronías concentradas

¿No quería ver sincronicidades? Pues toma tres tazas. Algo así debió pensar el Universo este fin de semana, porque no recuerdo haberlas visto tan claramente en mi vida. Quizás porque todas ellas se han sucedido demasiado secuencialmente en un corto espacio de tiempo, y han convergido en una experiencia muy especial que me ha hecho crecer espiritualmente varios escalones de golpe.

Hace una semana aproximadamente empecé a beber agua de shungit. Llegué a la piedra de forma casual buscando un regalo para el cumpleaños de mi cuñado. La piedra se encuentra en varios formatos, pero yo me decanté por aquel que me permitía añadirla al agua, de manera similar que hago con los cristales de cuarzo.

Siguiendo el consejo de una amiga, decidí apuntarme a una excursión grupal a la Tejera Negra para este mismo fin de semana. La idea era no sólo hacer una actividad fuera de casa, sino conocer gente nueva y crear nuevos círculos sociales. Elegí esta opción primero porque la ruta propuesta tiene un nivel básico, y en segundo lugar porque los hayedos en otoño adquieren colores nuevos, que convierten el lugar en un espectáculo único. Había intentado reservar por mi cuenta, pero a estas alturas resulta imposible porque casi todas las plazas están ocupadas.

Al mismo tiempo, me apunté a una meditación para la energía femenina basada en Hoponopono, que es algo que quiero potenciar.


Llega el viernes y me llaman de la agencia de viajes para decirme que los autobuses de la excursión están llenos, y me ofrecen cambiar el día de la misma. Una contrariedad, pero viendo lo que ha llovido todo el fin de semana, ha terminado siendo una fortuna. Sincronía. Había visto varios planes alternativos para este fin de semana, pero no recordaba exactamente cuáles y en qué ámbito. Pensé que quizás era mejor descansar después de mi viaje a Vigo esta semana, y hacer limpieza de la casa.

El viernes por la tarde cojo un taxi para ir a la meditación, y me dejo olvidado el móvil en el asiento. Otra contrariedad. A punto estuve de perderme la meditación para intentar localizar el móvil. Pero internamente sentí que no tenía mucho sentido, y que era mejor ir a la meditación. En realidad, algo pasa con el dicho número de teléfono, porque esta tarde no he conseguido solucionar el tema de la línea con Orange para mi mayor frustración (como diría mi amiga Ainoa: pues pensé que estaba más elevada). Últimamente parece que me tienen manía en Orange, pero creo que hay alguna cosa en el fondo que tengo que solucionar. Me haré un espejo.

Llegué a la meditación tremendamente frustrada por el tema del teléfono, pero desde que entré en la sala mi estado interior empezó a calmarse. Luego supe que la sala había sido preparada energéticamente para crear bienestar. Se estaba tan a gusto allí, qué paz, qué calidez.


Había un montón de gente congregad: unas cuarenta personas, la inmensa mayoría mujeres. Esto me echó un poco para atrás, porque la última vez que hice una meditación colectiva me conecté a la consciencia conjunta y me dio mal rollo. Sin embargo esta vez resultó mucho más individual. He de decir que la meditación fue rara de narices porque se usan palabras de Hoponopono (papel para moscas, gotas de rocío...) que no tienen  ningún sentido para mí. Pero el efecto fue muy beneficioso, tanto que dormí como un tronco y me levanté con muchísima energía para un sábado a las 7 de la mañana.


En la meditación apareció un chico llamado Aleix Caldera, que mencionó que este fin de semana iba a impartir un curso sobre cómo aunar corazón y mente, además de relacionarlo con otros temas como la limpieza de auras. Por alguna razón, sentí interés por el curso. Cuando pregunté el precio y los horarios, me cuadraba tan perfectamente que no vi objeción para no hacerlo. Sincronía.A la mañana siguiente me preparo para el curso, pero veo que llego tarde, así que decido tomar un taxi. Miro por la mañana y no veo que pasen muchos. En ese instante uno para en el semáforo frente a mi casa. Me lamento porque no me va a dar tiempo a bajar a cogerlo, así que decido pedir uno por My Taxi, y ¡qué sorpresa cuando el taxi que me dan es justo el que está en el semáforo! Sincronía.


El curso ha sido algo espectacular. Ahora tengo demasiada información en la cabeza y tendré que digerirla (no a nivel consciente, me temo), pero ha sido tremendamente provechoso. He salido tan sumamente enchufada espiritualmente que he sido capaz de reconocer dos señales en el día, que tendré que interpretar porque no entiendo el significado. 


También he sido capaz de conocer el significado del sueño de los gorriones que tuve hace un par de días. Ahora sé que los gorriones simbolizan la libertad, que tengo que alimentar esa libertad, y que el gorrión que me miró a la cara era yo. Curiosamente en la meditación con la Madre Tierra de esta mañana, me ha vuelto a salir el tema de la libertad. Sincronía. Libertad que se consigue con el contacto con la naturaleza, y en mi caso particular, tiene que ser haciendo lo que quiero o necesito hacer sin esperar a los demás. Eso es lo que me bloquea. Me sabe un poco amargo porque me vuelve a dejar sola, pero si es mi trabajo...


Pero si algo ha quedado claro en el curso es que la misión de cada uno en la vida es el aprendizaje personal, y hay que hacer lo que sentimos mejor para nosotros siempre, porque nuestra responsabilidad es para con nosotros mismos. Y eso aplica también para familiares, para cualquiera de ellos: no son nuestra responsabilidad, ellos son responsables de sí mismos y tienen su propio aprendizaje y responsabilidad. Parece que sólo hay una excepción, y es en el caso de las madres con sus hijos pequeños hasta los 6-7 años, que es cuando adquieren su propia consciencia. Hasta entonces, es la madre la que cuida de ellos porque los hijos comparten la consciencia de la madre. Aunque tampoco sería estrictamente necesario, ya que el niño tiene sus propios custodios. En fin, un mundo.


El profesor me ha dado hoy el nombre de mis ángeles guía: el guía solar y el guía físico. Esta mañana, cuando aún no sabía sus nombres, he invocado al guía solar y me ha pegado un golpe en el sexto chakra que me quedado sin poder hacer el resto del ejercicio de invocación porque no era capaz de visualizar un tubo de luz que tenía que entrar por dicho chakra. En vez de eso he recibido la imagen de un océano bajo un cielo dorado. El agua es información, lo que significa que me ha pasado medio océano de golpe para gestionar en el día de hoy.


Entre otros temas, en el día de hoy hemos visto cómo limpiar estancias y cómo sellar nuestro aura para que las energías negativas no nos afectan. Y ¿qué se usa para visualizar? ¡Shungit! Sincronía.


En resumen, este fin de semana ha sido muy bueno porque he hecho lo que estaba para mí. Ahora queda practicar e intentar que el día a día no me desvíe de mi camino. Tengo tanto por andar...

lunes, septiembre 19, 2016

Madres Ancestrales

Viernes de luna llena en piscis. Cansada como estaba, no tenía muchas fuerzas para un Esbat al uso, así que decidí hacer algo diferente: una meditación basada en la conexión con la energía femenina. Busqué en youtube y elegí al azar una de las opciones que se me mostraban. 

Desde el primer momento noté ciertas resistencias a la meditación. No sé si atribuirlas al cansancio o a la temática en sí. Lo cierto es que sí llegué a centrarme, pero no fue fácil seguir conectada debido a dichas resistencias. Y esto me intriga, porque no sé si debo trabajar este aspecto más.

La meditación era bastante bonita, un poco larga quizás. Se basaba (qué suerte) en una meditación con la luna llena, y entre otras cosas, ayudaba a conectar con las mujeres del mundo. Una parte de esta meditación invocaba a las madres ancestrales, es decir, a la madre de mi madre, y a su madre, y a todo mi linaje materno, que a su vez son madres de otras mujeres que no están en mi línea directa. La meditación animaba a fundirme con ellas, a sentir su amor, y a reverenciarlas por mi vida y por todos los aspectos de ellas que están en mí y que he traído de ellas hasta el momento presente. Había una energía especial, delicada, suave, nutriente, amorosa. Pura energía femenina. Fue tan especial, tan bonito, que me eché a llorar. 

Morgan


Supuesta película de terror dirigida por un hijo del famoso Ridley Scott. Trata de un experimento llamado Morgan, un ser híbrido entre humano e inteligencia artificial. La trama comienza a raíz de un incidente en la que Morgan exhibe una reacción violenta inesperada que obliga a una evaluación de riesgos de la situación. Para ello, una agente llamada Lee Weathers se desplaza hasta las instalaciones con el objeto de determinar si Morgan debe seguir existiendo o no.

Aunque no es nueva, me gusta la idea del ser creado con un propósito que intenta rebelarse contra el mismo. Me gusta la idea, no muy desarrollada, de cuánto pesa nuestra genética en lo que realmente somos, si podemos escapar de la misma. Me gusta la idea de que los humanos podamos ser creadores, pero que nuestras creaciones puedan escapar a nuestro control, un poco así como lo que el hombre hizo respecto a Dios. Me gusta la idea de que hayan elegido a Michelle Yeoh como la directora del proyecto, y que reciba una paliza de Morgan, cuando Michelle Yeoh es una de las damas de las artes marciales. Me gusta el final, cuando se desvela el propósito real de la visita de Lee Weathers.

Sin embargo, la película no me llena por varios motivos. Para empezar digamos que no es una película de miedo, sino más tirando a ciencia ficción. Digamos que el suspense tampoco está muy logrado. Por tanto la película resulta poco más que entretenida. Tiene algunos momentos donde se podría intuir el final, aunque tampoco son demasiado evidentes. Esto podría ser considerado como algo bueno, sin embargo creo que no están bien desarrollados del todo. Pasable.