viernes, febrero 09, 2018

Colibríes


Todo empezó con el colgante de Inés en el curso de metamórfico. Supe que era una señal, y desde entonces veo colibríes por todas partes. Hasta en mi carta de animal de poder de esta semana. No sé qué significan, pero ahí están. Que conste que lo interpreto como algo positivo, aunque ignore el significado.

El colibrí es un pájaro pequeño, frágil y hermoso, que se mueve muy rápido y se alimenta del néctar de las plantas. Es un pájaro que vive en América. No es, por tanto, un animal próximo a mi cultura.
He pensado si podría ser un nuevo totem en mi vida, o sustituir a los que ya tenía: el búho y el león. Pero ¿qué representa? Según Internet, el amor y la alegría de vivir. Pues sí, justo lo que necesito y no tengo.

He pensado si podría ser una señal de mi equipo akáshiko, ya que se ha manifestado en torno al momento en que he empezado a trabajar con los registros. Quiero abrir los registros para preguntar directamente por el significado. Creo que va a ser lo más revelador.

En Ho'oponopono el colibrí es una de las palabras gatillos relacionadas con la abundancia. Pero esta acepción es la que menos me resuena.

Según las cartas del oráculo de los animales de poder, se habla de un cambio de paradigma, de ser sincero con uno mismo, de la apertura del corazón, del aumento de vibración, y de la transformación armónica del interior.

He preguntado en mi círculo de mujeres. Me han mandado referencias como éstas:

  • Colibrí es la criatura que abre el corazón . Cuando el daño que nos hizo cerrar el corazón tiene la oportunidad de sanar, nuestros corazones son libres de abrir de nuevo.
  • El colibrí es un símbolo de la resurrección. Parece que morir en las noches frías , pero vuelve a la vida de nuevo al amanecer.
  • Las alas se agitan en el patrón de un símbolo de infinito – que consolida aún más su simbolismo de la eternidad , la continuidad y el infinito.
  • Humildad ante los eventos de la vida. Es el animal de las lamas que han tenido que enfrentar grandes pruebas, gracias a las cuales han aprendido a tener compasión y empatía con los que sufren. A estas almas se les recuerda la esperanza y renovación perpetua de la existencia, y las ayuda a apreciar los pequeños detalles, las cosas bellas, sencillas y cotidianas.
  • Habilidad de ir a los espacios íntimos para sanar.
  • Como animal de poder, el colibrí escoge guiar a las almas de terapeutas especialzados cuyo aprendizaje vital les permitirá afinar su percepción empática, de tal forma que serán capaz de identificar aquello que su corazón y el corazón de otros necesitan para abrirse a la sanación.


No sé. Creo que debo meditar un poco a ver si encuentro una respuesta clara.




Suicidio

En uno de los grupos a los que estoy suscrita en Facebook, aparecieron ayer con escasa diferencia temporal dos notificaciones de dos mujeres que querían suicidarse. El corazón se me encogió porque es la primera vez que veo una declaración tan contundente referida al sucidio. Normalmente estas expresiones son peticiones de socorro de personas que están realmente mal y que piensan en el sucidido, pero que realmente no desean hacerlo. Piden ayuda de esta manera porque no saben hacerlo de otra manera, y esperan que alguien reciba la llamada y la atienda.

Cientos de miembros del grupo empezaron a enviar sus mensajes de apoyo y ayuda. Podría haberme inhibido, pero pensé que quizás yo podría contribuir de alguna manera. No es que yo esté en las mejores condiciones emocionales para animar a nadie, ni siquiera para aconsejar, la verdad, pero internamente me sentí impelida.

¿Qué decir en estos casos? No sé mucho de ellas, solamente que son estadounidenses de mediada edad y que sufren. Yo he estado en esa situación, y aun así, no sé bien qué decir. Sé que frases tipo "tú vales mucho" no sirven para nada, porque ellas no se sienten así. Se lo comentaba a Rydwlf hace poco: a veces recibes piropos o alabanzas, y sabes que son palabras bonitas, pero simplemente no te llegan porque tú no te reconoces en las mismas, no te identificas con la imagen que te están transmitiendo. Por eso no tienen ningún efecto, por lo menos a nivel consciente.

Tampoco sirven frases tipo "piensa en tu familia", porque en ese momento solamente estás tú con tu dolor y la oscuridad que envuelve todo lo que hay a tu alrededor. Ahí no hay nada más. Ni siquiera tus seres queridos. Y las consecuencias te la sudan muchísimo. Simplemente no importa nada más que parar ese dolor que te devora por dentro. Palabras como "piensa en tu familia" parecen querer relativizar el dolor que para ti es muy real, muy tangible, muy presente, muy agudo.  Es como decir que tus sentimientos no importan. Entonces, si tú no importas, ¿por qué no suicidarte?

Luego están los que te amenazan con el karma o el infierno, como si en esos momentos tu alma te importase una mierda. El dolor es tan grande que lo único que deseas es pararlo. De tu alma te puedes ocupar luego, en otra vida, en otra dimensión. Quizás sea un error despreciar este aspecto, pero en el momento en el que el dolor aprieta, eso te da igual. Mi amiga Ainoa me dijo que cuando uno se suicida, su alma se queda atrapada hasta que llega el momento en que tendría que haberse ido. Imagina tener que morir con 98 años y estar desde los 40 esperando sin poder comunicarte con nadie y siendo consciente de todo lo que acontece. No es muy bonito. No más que ir al círculo de los suicidas. Como en la película "Más Allá de los Sueños", donde reflejaban ese espacio destinado a los que han atentado contra sí mismos. Es una película muy bonita, por cierto. Pero mira, hasta el protagonista (Robin Williams) se suicidó.

Por tanto hay que elegir las palabras con cuidado.

Al final decido centrarme en lo único que sé cuando el dolor azuza: dejar pasar el tiempo. Y mientras llorar y dormir. Es lo único que a mí me ha funcionado hasta el momento. Darse tiempo para llorar la tristeza, la desesperanza, el odio a uno mismo, la ansiedad, la insensibilidad...Usar el tiempo que sea necesario para vaciarse de todo: una semana, un mes, un año, un lustro... Y luego quizás empezar a llenar ese vacío con cosas más positivas, aunque el vacío sea enorme y jamás pueda cubrirse.

Aun así les he dicho algo que creo realmente: que son personas valientes. Lo son por tener el coraje de compartir sus sentimientos y pedir ayuda. Lidiar con el dolor no es fácil. Se necesita mucha fuerza para poder resistir, y a veces la vida te da más dolor del que crees que puedes soportar. Sólo por estar luchando, ya eres valiente.

Y luego es importante darse una oportunidad a sí mismo. Una, dos, cincuenta, cien...las que hagan falta, si eres capaz de llegar a eso. Darte la oportunidad de comenzar de nuevo. Quizás sólo se trata de eso: el dolor sólo pretenden impulsarte al cambio, a un cambio drástico. ¿No es un cambio una especie de pequeña muerte? A lo mejor es bueno mandarlo todo al carajo: familia, amigos, trabajo...y empezar de cero una nueva versión de ti mismo.

jueves, febrero 08, 2018

Cobardía


“La mayor cobardía es no intentar ser feliz”. Así me hablan los registros akáshikos cuando menos me lo espero: frases solemnes y lapidarias, muchas veces inesperadamente, sin necesidad de abrir los archivos. Me suelen dejar un poco descolocada, sobre todo cuando no soy capaz de aplicarlo a nada. Por ejemplo, en el metamórfico de hace dos semanas me soltaron la frase “Yo elijo mi propio infierno”, y tuve que abrir los archivos para intentar saber a qué se referían. Como siempre, nunca estoy segura de si lo que escribo es invención mía o no. No importa ahora: el objetivo es crear el enlace.

Volviendo a la cobardía, lo he relacionado con el tema del egoísmo. Esta mañana lo tenía más claro, a ver si soy capaz de expresarlo. Ser feliz tiene que ver con ser fiel a uno mismo y a sus necesidades. Algunas personas lo llaman egoísmo, considerando que es algo malo, cuando el egoísmo es necesario para poder llenarse. Uno no puede dar si no está pleno. Uno no puede estar pleno si no se da a sí mismo primero. Uno no puede esperar que todo esté bien a su alrededor, sino no está bien internamente.

Ser feliz es estar conectado a la fuente. Lo otro es simplemente ego. Sufrir es ego, o más bien, es una resistencia del ego a la ruptura de ciertos patrones con los que opera.
Ir en contra de uno mismo significa someterse a los criterios de los demás cuando quieres hacer justo lo contrario; es someterte a las normas creyendo que así te van a querer más; es no darte lo que necesitas o lo que quieres sólo porque alguien te dice que no lo mereces; es cumplir con las expectativas ajenas, sin tener en cuenta tu ilusión y tus aspiraciones. Es negarse a uno mismo. ¿Hay mayor traición?

Por eso, si quieres fumar, fuma. Si quieres comerte un pastel estando a dieta, cómetelo. Si quieres subir una montaña, hazlo. Si quieres irte pronto a casa, apaga el ordenador y márchate. Haz lo que te dé la gana, siempre desde el amor, no desde el temor. No te sacrifiques, porque eso sí es egoísta: el mundo debería verte en tu mayor grado de expresión y plenitud, en tu esencia pura.

Alguno puede decir: ¿Y si hago daño a alguien? Ya te te haces a ti mismo. Los registros no dicen que hagas el mal (¿qué es el mal exactamente?), ni que causes dolor deliberadamente, pero está claro que hay acciones que provocarán reacciones adversas en otro. Eso puede ser inevitable, incluso cuando creemos estar haciendo bien (como el cuento de la crisálida que fue abierta antes de tiempo). También es adverso cuando el otro espera un resultado concreto de tu parte. También ese dolor puede ser parte de su propio crecimiento. Pero la pregunta quizás debiera ser: ¿Acaso tú no importas? ¿Acaso eres menos? El que más. Para ti, el que más. Da igual el rol que tengas: hijo, hermano, jefe…Tú primero. Otra pregunta: ¿cuánto tienes que perder por no querer ir a tu favor? ¿Cuánta mierda vas a tragar hasta explotar por no ponerte en tu sitio? ¿Cuánta satisfacción y alegría vas a sacrificar en beneficio de otros?

Y dicho esto, ahora me toca interiorizarlo y saber cómo aplicarlo para no ser tan cobarde como suelo ser.

domingo, febrero 04, 2018

Madre!

Si he de calificar esta película con una palabra, sería "desasosiego". No sé por qué aparecía en la sección de suspense, cuando es más un drama. Un drama con tintes paranoides, que va de menos a más hasta llegar a una catarsis de destrucción. Vamos, lo que menos me apetecía para una tarde de sofá. Ya me lo podía haber imaginado después de haber visto "Cisne Negro".

La película trata de una pareja (Jennifer Lawrence y Javier Bardém) que vive en una enorme casa de estilo victoriano en medio de la nada. Él es un escritor ("el poeta") que ha perdido la inspiración y ella está intentando crear un hogar para ambos. Ella está totalmente volcada en él, y él está volcado en sí mismo. Es un ser bastante egocéntrico y egoísta, que necesita la admiración de los demás, y no muestra ningún interés por las necesidades de ella. Realmente es muy fácil ponerse en la piel de Lawrence y empatizar con ella.

La aislada vida de la pareja se ve alterada con la llegada de otra pareja, interpretada por los grandes Michel Pfeiffer y Ed Harris. Bardem los invita a quedarse a pasar un tiempo con ellos, sin contar con Lawrence, y la relación de la pareja comienza a desestabilizarse. Lawrence quiere proteger su hogar a toda costa, mientras que Bardem se siente halagado por la admiración de los nuevos inquilinos, especialmente por Harris, que además de un admirador, está en fase terminal. A su vez, Pfeiffer resulta una mujer bastante nociva, que ningunea y desprecia a Lawrence en su propia casa.

Aquí aparece el primer elemento que me parece perturbador: la intimidad. Esto tiene mucho que ver conmigo. Me cuesta muchísimo dejar entrar en mi casa a extraños. Mi casa es mi templo, mi refugio, mi lugar de recogimiento y de expresión total. En ella solamente entran personas muy concretas. Que un desconocido pudiera entrar en mi casa y que se adueñase de ella, me pone enferma. Por eso me molesta enormemente la actitud de Pfeiffer en la película, haciéndose dueña de un lugar que no le pertenece. Me enferma. Me resulta tan odiosa que la pegaría.

Esa invasión se hace más patente cuando los hijos de la pareja llegan a la casa y uno de ellos muere a causa de los celos del otro. El funeral se llena de personas que no respetan ni el funeral, ni a los propietarios. Harta de la situación, Lawrence consigue deshacerse de todos los visitantes.

Así comienza un periodo de tregua, aparentemente bendecido con la concepción de un hijo y la renovada inspiración del escritor. Al terminar la obra, comienza la promoción de la misma, y con ella el infierno. La historia se vuelve totalmente surrealista y desquiciada. Bardem de repente no sólo se hace famoso, se hace casi un Dios, venerado por una legión de seguidores que invade la casa para rendirle toda su admiración. La invasión de la casa es tal que Lawrence pierde el control sobre la misma. La turba comienza a apoderarse de todo y a destrozarlo todo, con el beneplácito de Bardem, que da más importancia a su éxito que a las necesidades de su mujer. Todo es caos, violencia, desmadre, extremo. Resulta totalmente desesperante. Es muy violento, incómodo y delirante.

Lawrence se pone de parto en el único cuarto que permanece fuera del alcance la masa. En un descuido, Bardem entrega el bebé a sus seguidores, que terminan devorándolo. En plena desesperación, Lawrence prende fuego a la casa y se inmola en ella. Cuando él recoge el cuerpo quemado de Lawrence, ella le echa en cara que el haberle dado todo y aun así haber sido insuficiente. Él reconoce que está y que estará siempre insatisfecho. De hecho, él le pide una última cosa: su amor, y ella por supuesto se lo da porque lo quiere a pesar de todo.

Bardem consigue un nuevo corazón de diamante, y todo vuelve a empezar.

La película parece que guarda un significado más profundo, que me encanta.

Dicen que éste es uno de los mejores papeles de Jennifer Lawrence. Realmente está bien, pero la mayor parte del tiempo solo muestra una única cara: la de pazguata. Ahí me parece un poco limitada la interpretación. En realidad su personaje me parece adorable. Puede ser algo reservada y distante, pero sobre todo es una buena persona que se ve sobrepasada.

sábado, febrero 03, 2018

WITDOM Final Review




Día 1. Tras el agotador lunes, decido despertar tarde y darme el gusto de no madrugar demasiado. Me levanto a las 8 y empiezo a preparar la maleta. A las 11:30 me recoge el taxi, así que no tengo demasiado tiempo, teniendo en cuenta además que me voy a despistar mucho con las redes sociales. Desgana máxima.

Llego al aeropuerto y no funciona la app para pagar al taxista. Pago en efectivo, pero no voy a poder puntuarlo, lo cual sé que le va a bajar la calificación. Me da pena el chaval, sobre todo porque me he desahogado con él contándole lo poco que me motiva este viaje. Me recuerdo a mi madre (nooooo).

Jolanda me escribe para desearme buen vuelo. Ella y Manca están ya en Bled y se han ido a hacer senderismo. Encima me mandan fotos con las vistas del lago. La madre que las parió.

Me siento en el avión y caigo dormida inmediatamente. Me despierto para la comida. Me encanta Lufthansa. Aunque creo que los servicios son cada vez más pequeños.

Aterrizo en Frankfurt. Tengo como unas 3 horas por delante hasta el siguiente vuelo. Me pongo a trabajar y a chatear con mi ex jefe. El aeropuerto está muy bien equipado: tienen zonas de trabajo, de relax, de juego...Cuando decía que el aeropuerto de FRK era un coñazo, me refería a la terminal 2, que es a la que siempre he ido. La T1 es inmensa y está llena de recovecos.

Decido que voy a merendar, no sea cosa que no me avituallen en el siguiente avión, ya que lo opera Adria. Tras escandalizarme por los precios de las foccacias, me pido un súper perrito que cuesta 3.10€. Me lo lleno de cebolla frita, kétchup y mostaza. Está rico y llena.

Me cuesta encontrar mi puerta, porque el aeropuerto parece un laberinto. También porque mi vuelo no aparece en todas las pantallas, y eso me mosquea.

Subo al avión y sesteo un poco. Lloro también un poco, pero nadie se da cuenta.

Al llegar a Ljubljana, mis compañeros me están esperando. Somos como las familias reales: cada uno en un avión distinto. Es más un tema de costes que otra cosa.

Svetla llega antes de lo previsto. Ya estamos todos. Nos vamos al shuttle que había reservado Elena. Se me pasa el tiempo hablando con Svetla, o Bled está más cerca de lo que creía.

Llegamos al hotel a las 23h. El chico de la recepción nos dice que NO tenemos habitaciones reservadas para esta noche. Ay, Dios. Ha habido un error en la reserva y nuestras habitaciones son para entrar al día siguiente. Nuria empieza a fibrilar. Svetla ofrece su habitación para uno de nosotros, que Nuria se apresura a aceptar.  Alguien del proyecto ha fallado, con lo que podría haber una habitación disponible. Podrían compartirla dos. Faltaría uno por acomodar. Yo estoy tan cansada que hasta pienso que podría dormir en uno de los sillones de la recepción. Pero gracias a Dios, el chico de la recepción nos encuentra habitaciones para todos.

Llego a la habitación y la mitad de las luces no funcionan. Da igual. Me voy a apañar así. Me lavo los dientes, programo la alarma y me voy a dormir.

Día 2. Día de Rehearsal. De 9:00-19:00 para poder simular los dos días de la review oficial. Intensísimo, vamos.

Me levanto, hago mi meditación, mi anclaje, y abro mis registros. La pequeña señora me acompaña. Me da calma tenerla conmigo. He llorado un poco, lo suficiente para poder descargarme y poder empezar el día, que va a ser muy duro.

¿Cuántas presentaciones y demos hemos visto hoy? Ni sé. Como unas diez. Me toca abril y cerrar la sesión. Mañana será igual. No me importa abrir, lo prefiero de hecho. Pero cerrar...No se me dan bien los finales, pero parece que siempre me toca cerrar a mí. Ya me pasaba cuando hacía exploitation también. Lo único bueno es que la última presentación será tarde y todo el mundo estará cansado. Y cuando vean los números, se aburrirán. Eso espero.

Llevo todo el día en un pienso. Hay café y comida en cada descanso, y no son pocos. He roto mi norma de no tomar nada en las pausas, pero me ha venido bien para la última presentación. Me siento un poco rara en general. No sé si es estrés, tensión emocional, o estoy incubando algo. A mitad de la tarde casi me quedo dormida. Se nota la diferencia de longitud (más que la latitud). Las cuatro de la tarde parecen las siete. Qué sopor.

Cierro la sesión con mi presentación de management. Estoy un poco embotada. Media hora de descanso y bajo a reunirme con el grupo para ir a cenar. No voy a poder ver la luna llena de hoy. Luna azul. Luna de sangre. En youtube están emitiendo en directo. Una super luna roja. Me encanta. Lástima de nubes también. Mañana prometen lluvia todo el día.

Pensaba que nos llevarían a cenar al castillo de Bled, pero nos llevan a un hotel con vistas al lago, solo que es de noche y no se ve demasiado. Cocina tradicional eslovena. Tomo el menú de pescado que está bastante rico.

Es una noche para despedirnos, para agradecer, y para recordar. Voy a echar de menos al consorcio, me encantan como socios. Svetla parece que me va a echar muchísimo de menos.

Llegamos al hotel. Jolanda quería tomarse unas copas más, pero tengo que cambiar mi presentación de management. Me gustaría pasarla también otra vez, porque se me olvidan datos, pero tendrá que ser mañana. No puedo controlarlo todo, supongo. No me da tiempo a terminar todos los aspectos que quería cerrar. Tengo que dormir un poco.

Día 3. Primer día de la final review. Impone mucho, "final review". Es la conclusión de muchas cosas, la última posta del proyecto. Creo que todos hemos dormido inquietos. Yo he tenido sueños raros, no relacionados con la review en sí, pero agitados.
Me levanto un poco intranquila. No exageradamente, pero intranquila. Mi inseguridad está al acecho, esperando un resquicio por el que expresarse. Y estoy cansada.

Me levanto a procesar las presentaciones del consorcio. No me da tiempo a mucho más. Hoy no hay meditación y abro los registros sin anclaje, toma ya.

Desayuno fuerte y nos vamos a pasear. Jarrea que da gusto, pero vamos a salir de todas formas. Subimos al castillo finalmente y nos acercamos a ver el lago y la isla. Son vistas bonitas. Con tanta nube recuerda a las estampas románticas de Caspar Friedrich. Esto solamente puede evocar melancolía. Pero con las endorfinas del paseo, no creo que vaya a llorar. Y menos en público.

En el camino nos encontramos al reviewer alemán, que también está turisteando a pesar de la lluvia. Es genial que los hoteles presten paraguas.

El PO viene con retraso por culpa de su avión. Temo que se vaya a retrasar toda la sesión. Me digo que tengo que ahorrar tiempo.
Pasamos a una tienda de souvenirs antes de llegar al hotel y darnos una ducha.

Comienza la review. Empiezo yo, luego Jolanda, luego Juan, luego Abdel. Todas bastante bien. Perfect timing. No es mi mejor actuación, pero soy capaz de responder preguntas con cierta habilidad.
Abdel ha sufrido el efecto demo, pero ha salvado la situación bien. Es gracioso. Pareciera que se hubiese fumado un porro antes dede la review.
Jolanda explica fenomenal. Qué buena es. Quiero ser como ella.
Juan simplemente es una máquina. Qué capacidad mental tiene. Es impresionante. Tenerlo como technical coordinator es una garantía.
Toca el turno de Griet. Buena presentación (como siempre), pero, como esperábamos, la  reviewer legal hace los comentarios de marras, que implican más trabajo para el consorcio. A ver qué recomendación nos ponen.
Turno de Elena, que no defiende bien las preguntas. Intentamos ayudar, pero no sé si sale bien.

Cierro yo la sesión con esfuerzos y costes. Estoy más entonadazasca  y hasta me permi zasca al PO. Creo que no le gustado mucho,  pero tenía que hacerlo. Aunque parece que hay buen rollo, no me quedo muy tranquila.

Pasados los nervios me da un poco el bajoncillo. Sigo cansada, aunque aliviada. Sé que es patético, pero ahora hago five—highs conmigo misma. No tengo a nadie más con quien compartir mis «logros». Me siento sola.

Alguien propone ir a cenar a un restaurante local de comida típica eslovena y musica Schläger.Vamos todos, menos Alberto, Nuria, y los de COSIC. Es una cena bastante agradable, pero algunos estamos cansados.
Hago el check-in del avión y me voy a dormir.

Día 4. Nieva. Nieva mucho. Todo está cuajado abundantemente. Hay unas vistas preciosas desde el hotel.  Quién iba a decirlo con lo mucho que llovía ayer. Hay temor de no poder salir de Eslovenia. A mí no me importa quedarme, no tengo nada mejor que hacer este fin de semana.

En el desayuno encuentro otra vez al equipo de biatlon de Bielorusia. Deben pasar los días entre el entrenamiento y el Spa,y van siempre en shorts, como si estuviesen en su casa. A lo mejor he conocido a un futuro campeón olímpico.

Comienza el último día de review.
Me distraigo con lo que sucede fuera de la sala: un hombre quitando la nieve con una pala, un hombre paseado con su pastor alemán, ver cómo giran las ruedas cadenadas de una furgoneta...No es mi mejor review. Me falta chispa. Estoy un poco apagada, muy cansada. Menos mal que el consorcio ayuda.

Recibo su llamada, que no llega a producirse. Me habría gustado oír su voz.

La review progresa bien, aunque algunos comentarios parecen exigentes. Sin embargo, la deliberación es muy positiva. Hemos pasado la review! Quedan los flecos, en los que trabajearemos  hasta finales de febrero, pero éste es un paso importante.
Recibo con cierta vergüenza los cumplidos de mis socios sobre mi trabajo. Lo que más me enorgullece es haber conseguido unir al consorcio. No somos un cluster, somos un equipo.

Nos vamos corriendo al aeropuerto. Voy a echar a todos de menos.

Posiblemente éste haya sido mi último proyecto como coordinadora. Ahora me centraré más en los temas de la PPM. A pesar de los sinsabores que puede suponer el rol de jefe, de proyecto, una parte de mí va a echar se menos esto. Viajar u conocer gente lo que más. Quizás como jefa de la PPM pueda permitirme escoger algún proyecto de vez en cuando, aunque no en el corto plazo. Siempre puedo dimitir y volver a retomar este rol. Ya veremos.

El egregor de Ljubljana

Tenía que pasar. Tanto tiempo volando y nunca me había quedado tirada en un aeropuerto. Hasta hoy: el vuelo de salida del aeropuerto de Ljubljana se ha retrasado y no he podido hacer la conexión. No solo yo, también mis compañeros de Atos y los de UVIGO, que venían en el mismo vuelo. No sabemos si los de KUL lo habrán conseguido, porque no los hemos vuelto a ver desde que decidieron intentar hacer su embarque con 8 minutos disponibles para cruzarse la terminal1 de Frankfurt. Y aquí estamos los seis, en un hotel en las proximidades del aeropuerto, haciendo noche para poder salir mañana hacia España.

El día ha sido un poco surrealista en general. Todo ha empezado con la nieve que ha empezado a caer desde primera hora de la mañana. La verdad que hacía muchísmo tiempo que no veía nevar de esta manera. Siguiendo la sugerencia del recepcionista del hotel, hemos llamado pronto al taxi para poder evitar problemas en la carretera al aeropuerto. Había mucha nieve acumulada y no dejaba de nevar, pero nada preveía problemas en el trayecto. Luego hemos sabido que la carretera entre Ljubjlana y Zagreb se había colapsado, como pasó recientemente en España. Se supone que estos están más acostumbrados a la nieve. Pero se ve que todos tenemos problemas.

Al llegar al aeropuerto nos hemos encontrado con la gente de UVIGO, KUL, Christian (IBM), Rafael (nuestro Project Officer) y Boris (uno de nuestros reviewers). Boris nos ha avisado desde un primer momento que había problemas en el aeropuerto de Ljubjlana y que los aviones se iban a retrasar. Efectivamente, uno a uno, los aviones han empezado a sufrir retrasos considerables. El nuestro también.

Nos hemos quedado en la cafetería del aeropuerto matando el tiempo hasta la hora del embarque con el Fly Radar, viendo a los aviones aproximándose online, y comentando la review. Poco a poco la cosa se iba poniendo peor. Nuestro mayor problema era el segundo vuelo. La conexión en Frankfurt a Madrid duraba escasamente una hora, e íbamos a llegar justos, teniendo en cuenta de que el avión llegaba a las puertas B y que de ahí teníamos que correr hasta una de las puertas A, en un aeropuerto gigantesco. Poco a poco hemos visto como el tiempo se reducía, y con ello nuestras esperanzas de llegar a Madrid.

Mientras estaba en el avión camino a Frankfurt, una idea ha cruzado mi mente: ¿y si todos hubiésemos creado un egregor? Esta mañana al ver la nieve todos hemos pensado que íbamos a tener problemas. Y así ha sido. La gente de FSCR ha perdido el tren de Venecia, Juan iba a perder el tren de Ginebra, los de UVIGO el vuelo a Oporto, y nosotros el de Madrid. Lo hemos manifestado juntos. Me parece muy sorprendente. Ya podríamos haber usado la psique para algo mejor.

Aunque podría haber sido peor: habernos quedado tirados en el aeropuerto de Ljubljana. Y solos. Ayuda mucho a tener a alguien al lado con quien pasar estos momentos. También hay que decir que la gente de Lufthansa se han portado fenomenal: nos han conseguido un vuelo nuevo, habitación en un hotel, cena y desayuno. El hotel parece un psiquiátrico, la comida parece de batalla, y el ascensor no tiene ninguna lógica, pero es mejor que nada.

jueves, febrero 01, 2018

Una definición de liderazgo

Abrí anoche los registros y pregunté qué tenía que aprender de un proyecto como WITDOM. Escribí una hoja entera al respecto, lo cual me alegra, aun no sabiendo bien si me lo estoy inventando, si lo estoy forzando, o si realmente estoy canalizando información. Quizás las tres cosas a la vez, quién sabe.
Mientras estaba esta mañana en la review, una vez había terminado mi primera presentación, me llegó una frase a la cabeza que creo que está muy relacionada con la pregunta inicial: "el liderazgo es un acto de servicio".
He dado un pequeño respingo ante la fuerza de dicha afirmación. Lo que he entendido de la misma es que un líder no está para imponer su criterio, ni para ejercer su poder; un líder está para servir al grupo que libera, sacrificando sus propios intereses y su beneficio en pos del grupo. En el fondo parece tratarse de un acto de  abnegación y de sacrificio por el bien común, quizás con poco reconocimiento y mucha más crítica. Es una tarea callada y en la sombra, es estar en un segundo plano para dejar que otros se lleven los méritos, y estar dispuesto a defender al grupo como haría un león. Es un sacrificio total del ego.
Estoy segura de que hay otras definiciones de liderazgo, igualmente válidas, aunque opuestas a ésta, y que aplican mejor a otras personas que a mí. La mía me parece más adecuada para mí misma, y es muy eneatipo 6. A mí me gusta hacer las cosas por consenso, porque yo creo en el equipo más que en las individualidades. Es decir, puedo maravillarme con las individualidades de cada uno, pero al final, el resultado es compartido. Además, mis conocimientos son bastante limitados en general, con lo que una decisión por narices puede estar mal sustentada si le falta una opinión experta.
Mi ex jefe solía decirme que tenía que ser más autoritaria y exigir más de los socios, pero jamás cumplí con sus expectativas. Pero, sinceramente tampoco me ha ido mal a mi manera. Ahora mismo tengo socios que me aprecian y valoran mi contribución, siempre teniendo en cuenta que la coordinación es una tarea bastante ingrata y poco apreciada. Es un trabajo sucio y alguien tiene que hacerlo.
Sinceramente, yo no me considero una líder, sólo hago lo que creo mejor para el grupo.

martes, enero 30, 2018

Rosario

Rosario era la segunda de las hermanas Contreras, la tercera de los 8 hermanos. Hoy ha fallecido a los 96 años de edad. Casi tan longeva como su hermana. Es curioso cuando las muertes de dos conocidos se producen tan próximamente. Yo no lo interpreto como una casualidad. Más bien suelo pensar que ambos sucesos están relacionados, aunque no de una forma evidente.

Rosario era "la solterona" de los hermanos. Creo recordar que decían que tuvo un novio, pero no llegó a prosperar. Se quedó al servicio de su hermano pequeño, el patriarca de la familia. Primero en el bar que regentaban, luego en la casa cuando él enviudó, quedando al cargo de su sobrino pequeño. Pero cuando se fue haciendo mayor y el Alzheimer entró en su vida, la llevaron a una residencia por la provincia de Toledo, y allí la dejaron. Es cierto que la visitaban de vez en cuando, pero es lo que pasa siempre: las visitas se van espaciando hasta hacerse esporádicas, y de ahí a reducirse a la nada. Supongo que en su estado, tampoco lo apreciaría mucho. Pero me causa tristeza porque en cierta forma me veo reflejada: la solterona a la que todo el mundo abandonará. Bueno, a la que todo el mundo ha abandonado ya.

No tengo excesivos recuerdos de mi tía Rosario. Cuanto más trato tuve con ella, yo era muy pequeña. De mayor apenas la vi, mucho menos desde que la ingresaron en la residencia. Pero tengo un recuerdo muy bonito con ella, de cuando operaron a mi abuelo del corazón. Crisis y yo no podíamos subir a la habitación a ver a mi abuelo porque éramos muy pequeñas, así que ella se quedaba cuidando de nosotras hasta que mis padres salían del hospital. Recuerdo que nos llevaba a un parque cercano a jugar, y que nos compraba galletas en la cafetería del hospital. Creo que también era un eneatipo 2, siempre al servicio de los demás. Sólo es una intuición.

Mañana la entierran y no podré asistir. Me habría gustado ir. A pesar de no tener ese trato, guardo cierto cariño por ella. Bueno, cuando acuda al cementerio le llevaré flores también. Lo bueno de este asunto es que su muerte va a permitir que mi abuela descanse junto a mi abuelo, que es lo que yo quería. Ya están todos juntos.

lunes, enero 29, 2018

La gorriona y yo


Desde que José se marchó, como sola. Podría ir con cualquiera de los grupos de ARI, pero prefiero irme sola. No soy tampoco la mejor compañía, y no sé si tengo ganas de mucho small talk con ciertas personas.
He bajado al bosque de abedules, aprovechando que tenía una comida apta para un pseudo-picnic: empanada. Es un sitio para comer en invierno porque el calor se reconcentra y te puedes cocer vivo. Hoy ha hecho mucho calor.
Mientras estaba descansando ha aparecido una gorriona. A los gorriones los llamo “el equipo de limpieza”, porque limpian mucho de lo que los humanos dejamos. Hay otros animales también que forman parte del equipo, aunque a mí me gustan los gorriones. Cada lunes llevo alpiste para alimentar a las colonias próximas al trabajo. Es mi pequeño gesto para luchar contra la desaparición de los gorriones urbanos. Hoy no ha sido excepción, pero está claro que con la cantidad que suministro no da para cubrir las necesidades de todos. Desafortunadamente, los restos de la empanada no han servido para mucho.
Aun así, la gorriona se ha acercado lo suficiente a mí. No quería ser mi amiga, solamente alimentarse. No creo que sean muy empáticos, pero sí son bonitos, graciosos incluso. Lástima que estén en decadencia y un día terminen por desaparecer. Con ella he estado entretenida un rato, simplemente mirándola pasear a mi alrededor en busca de comida, observando la vida cotidiana de un gorrión.
Y así ha pasado un rato.

Un día tres otoños

Yí rì sān qiū. Un día, tres otoños. Los chinos usan esta frase cuando echan mucho de menos a alguien (o cuando la pena invade). Un día se siente como si fueran tres otoños. El otoño, la estación de la melancolía. Curiosamente es mi estación favorita, aunque sea en preparación del invierno, que es el negro total, la muerte.
Tres otoños seguidos es mucho tiempo, pero no sé si se refiere a tres otoños de sufrimiento, o tres otoños menos de vida. Son muchos días echando de menos, no sé si tendré tantos años en mi cuenta. Tampoco todos los otoños son iguales. Los hay más húmedos y fríos que otros. “Lo que mata es la humedad”, que decían en “Andrea Celeste”.
Lo echo de menos, irremediablemente. Echo de menos sus ojos, su sonrisa, su abrazo. Duele, y el corazón se inunda de lágrimas. El trabajo me anestesia y me da treguas. También me dedico a actividades estúpidas que me mantengan ocupada. Ayer, por ejemplo, me fui a un taller de Lush, que me puso a tierra. Toco tierra siempre que mis manos se embadurnan y se ensucian. Amasando la mascarilla, por ejemplo. Siempre ayuda tocar tierra, me descarga.
A veces siento el impulso de escribirle, o caigo en la trampa de pensar si él me echará de menos a mí, pero luego recuerdo lo poco que he significado, y vuelve el viento frío arremolinando las hojas amarillas. Me acurruco otra vez en mi interior en busca de un consuelo que no encuentro en el exterior.
Esto va a llevar tiempo. A veces nos empeñamos en querer salir muy deprisa de una situación porque nos resulta dolorosa, pero es necesario comprender y aprender la lección que esta situación contiene. Además todos tenemos un ritmo, y yo suelo ser lenta. Por tanto mi otoño será largo, aunque Imbolc anuncie ya la primavera.

Te extraño más allá de mi
propio entendimiento,
mi corazón que padece tu ausencia,
como si fuera de luto.
Mi mente juega conmigo,
creando abismos en mi lógica,
tu lejanía en mí es una tortura
que provoca una tristeza profunda
y devastadora…
Porque un día de tu ausencia
se siente como tres otoños.

sábado, enero 27, 2018

La chica del tren


Podría haber sido "El corredor del laberinto (II)", pero después de una semana de bastante tensión emocional, y la clase de metamórfico de esta mañana, que ha sido intensa, mi cuerpo no tenía gana alguna de ir al cine. Eso sí, mi cuerpo y yo hemos tenido que salir al videoclub a buscar una película. Y de paso comernos una deliciosa bayonesa en Cala Millor.

He escogido "La chica del tren" de la sección de suspense. Me sorprende cómo catalogan a veces las películas. Es una película que quise ver en su momento, pero que dejé pasar. No he leído el libro, pero me encanta Emily Blunt. Me parece una gran actriz. Es el tipo de actrices que sin ser bellezones, tienen algo que deslumbra. Se come cada fotograma donde aparece.

Emily Blunt interpreta a Rachel, divorciada de Tom y alcohólica. Su vida se desperdicia a diario en un tren, desde donde pude observar su antiguo barrio y las vidas de sus vecinos. En particular, Rachel está fascinada con Megan, la mujer perfecta con la vida perfecta imaginada en la mente de Rachel.

A su vez, Megan es la niñera de la hija de Tom y Anna, la nueva esposa de Tom. Anna se siente amenazada por el acoso de Rachel, quien parece no haber superado que Tom la dejara por ella y formasen la familia que Rachel siempre quiso tener.

Megan desaparece un día y Rachel se ve involucrada en la investigación. De hecho, pasa a ser una de las sospechosas del caso, ya que no es capaz de recordar algunas horas del día de la desaparición. Ese día, Rachel se había bajado del tren al ver a Megan con otro hombre en la terraza de su casa, creyendo que estaba echando a perder su vida perfecta. Pero borracha como iba, no recordaba sus acciones desde que bajara del tren.

Rachel empieza a relacionarse con Scott, el marido de Megan y sospechoso principal de la investigación, y con el Dr. Abdic, el psiquiatra de Megan, con quien Rachel suponía que tenía la aventura. Rachel se hace pasar por una paciente, y empieza una terapia con el Dr. Abdic para dejar de beber. Una vez que la terapia empieza a hacer efecto, Rachel comienza a recuperar su vida y su memoria. Entonces se da cuenta de que Tom ha estado maltratándola sistemáticamente y haciéndole creer episodios que nunca sucedieron.

Por su parte, Anna empieza a investigar a su marido y termina encontrando un teléfono con el número de Megan. Descubre entonces que su marido la engañaba con Megan, y que el supuesto acoso telefónico de Rachel, en realidad estaba relacionado con Megan.

Rachel descubre que Tom es el asesino de Megan. Megan se había quedado embarazada y Tom no había querido afrontar la situación. Rachel acude a casa de Anna para ponerla en situación, pero Tom aparece y se pone agresivo. Finalmente Rachel mata a Tom en defensa propia. Anna respaldará a Rachel ante la policía.

Con la muerte Tom, Rachel recupera su vida y sigue adelante.


jueves, enero 25, 2018

Piropos

Hoy he ido a un restaurante a comer y el camarero me ha llamado “guapa”. También ha usado las palabras “cariño” y “amor” para dirigirse a mí. No me he sentido ofendida. No había nada sexual en ello, nada paternalista, ni condescendiente, simplemente trataba de ser agradable. Pero me he acordado de la polémica suscitada por el tema del #MeToo y de la respuesta de las actrices francesas al respecto. Entonces me he preguntado: ¿debería haberme ofendido? ¿debería haberle dicho al camarero que se refiriera a mí de otra manera? ¿estoy traicionando a mi género? ¿Estoy haciendo un flaco favor a la causa feminista?

No sé. No tengo ni idea. Entiendo que el uso de ciertas palabras puede ser ofensivo en algunos casos, todo depende de con qué intención se diga y en qué contexto. Esa inteción se nota. Entiendo también que una chica pueda sentirse agobiada con una atención excesiva sobre su persona, muchas veces siendo tratada como un simple objeto y no como persona. Entiendo que esa chica pueda sentirse violentada y desprotegida, y que además tenga que ver cómo nadie la ampara. Pero ¿no estamos sacando un poco de quicio las cosas? 

Pienso en que yo también llamo “guapo” a alguno de mis conocidos, y no estoy intentando ligármelo, ni follármelo ni nada por el estilo. Es verdad que tampoco es que sea excesiva en mis cumplidos, y mucho menos babosa. Pero en todo caso, nadie diría que estoy tratando al chaval como un objeto sexual. Tampoco cuando llamo “guapa” a mis conocidas.


¿Es posible que viva tan inmersa en el heteropatriarcado que no sea capaz de reconocer cuando están abusando de mí? ¿O estamos un poco desquiciados en lo políticamente correcto?

martes, enero 23, 2018

Lista de atributos

Gorda
Cuerpoescombro
Vacaburra
Fea
Asquerosa
Grimosa
Repelente
Simple
Idiota
Estúpida
Necia
Ignorante
Cenutria
Inculta
Ingenua
Crédula
Boba
Bobalicona
Loca
Rara
Vaga
Vieja
Infantil
Inútil
Inservible
Incompetente
Inepta
Baldía
Yerma
Baldía
Nula
Torpe
Negada
Insignificante
Insoportable
Luctuosa
Fantasiosa
Insegura
Sosa
Insulsa
Aburrida
Anodina
Puta
Arrastrada
Zarrapastrosa
Zafia
Invisible
Insuficiente
Débil
Patética

Y seguramente haya más...

domingo, enero 21, 2018

Registros Akáshikos III

A la tercera va la vencida. Por fin el curso de Registros Akáshikos que esperaba. Pero no es tan sorprendente cuando la maestra es Gema Monroy, una persona maravillosa y especial. Ya cuando la conocí me pareció un alma preciosa por su alegría y su espíritu infantil. Hoy además la he conectado con la diosa; en ella se reúnen la alegría niña, el amor de la madre y la sabiduría de la anciana. Y todo con un cariño, y una humildad enormes. Es un regalo poder conocer a gente con tanta luz.

El curso que esperaba por muchos motivos. El primero es que por fin alguien me explica bien en qué consisten los registros, paso a paso. No había sido mi experiencia hasta entonces. Mi primer curso fue en remoto y tuve que leerme el tutorial por mí misma. Allí se hablaba de cosas como los rayos, los elohims y los maestros ascendidos, que aún no he conseguido conocer (algún día). Mi segundo curso, a pesar de ser presencial, apenas mejoró. Creo que solamente me sirvió para conocer a Gema. Ahora en el tercer curso, es Gema quien hace un manual mucho más ligero, explicado con palabras más sencillas y llanas, mucho más accesible para todos.

El segundo motivo es que en el curso hemos conectado los registros con otros conocimientos metafísicos: el origen de las almas, las vidas anteriores, los pactos álmicos, los seres de luz, los ángeles, el propósito de vida...Es como ir completando poco a poco un enorme puzzle del que vas recibiendo las piezas inconexas por caminos diferentes.

El tercer motivo es que he podido canalizar información. Tenía miedo de que estuviese completamente negada para esto, por mucho que Gema me dijese que todo el mundo está capacitado. Temía que mi bloqueo interior afectase también a esto. Pero he llegado al curso sin muchas expectativas, sin ponerme demasiada presión, y lo más importante: sin dudar. He canalizado y lo he hecho con facilidad, y esto me pone contenta. Y no sé por qué dudaba, ya que yo he canalizado anteriormente. Canalizo cada vez que me llegan mis intuiciones, cada vez que tengo mis sueños premonitorios, cada vez que reconozco las señales que hay para mí, cuando veo un abejorro y reconozco el espíritu de mi bisabuela. ¿Por qué dudar de que no podría hacer esto?

También creo haber averiguado cómo canalizo. Siendo visual, habría esperado recibir la información en forma de imágenes. Algunas veces me llegan (en el masaje metamórfico suele ser así), pero no es lo habitual. También he tenido algún episodio de clariaudiencia. Pero lo mío es saber. En inglés se llama "claircognizance": me llega la información y simplemente sé. Se parece a los sonidos, pero es más una sensación unida a un conocimiento. No se me ocurre una manera mejor para describirlo, aunque no es precisa.

La información que he recibido hoy es que tengo que divertirme más y que debo darme más cosas a mí misma. No ha llegado tan directamente. La diversión tiene que ver con la pregunta sobre el color que más necesitaba en este momento (el amarillo). Darme más cosas tiene que ver con el animal que más necesitaba en este momento (la vaca).
También he preguntado por las relaciones kármicas con mi madre. Aunque ha sido la respuesta menos clara, lo que me ha llegado es que ambas fuimos hermanas en otra vida. Ella fue mi hermana mayor. Ahora tendría que hacer más preguntas al respecto para poder saber más.
Había otras preguntas, pero no me apetece compartir las respuestas. En realidad las de arriba son las que más me han impactado porque son las que puedo decir que ciertamente son respuestas donde la mente no se ha metido.

El curso ha tenido muchos pequeños detalles que sólo salen de la creatividad y el amor de Gema: la iniciación con agua del valle del Jordán, las tarjetas oráculo, el citrino, o la llama de Avalón. Éste ha sido un regalo muy especial. Gema había traído una vela encendida con la llama de Avalon, y cada uno hemos encendido una vela de té para poder llevarnos la energía a nuestra casa. Ahora tengo el espíritu de Avalon en mi casa, y me encanta. Sé que un día iré a Avalon. Estoy esperando que salgan las fechas que me cuadren. Ojalá este año. Mucha de la gente que acude allí va por María Magdalena. Yo iría por Morgana, con la que siento un vínculo desde hace años. De momento me contento con mi vela, y con las velas que saldrán de esta.

He llegado un tanto mustia al curso, pero me marcho con ilusión y confianza.

El luto silencioso

El luto silencioso es levantarte por la mañana sin ilusión ni esperanza, e intentar fingir normalidad.

El luto silencioso es tratar de pasar desapercibida para que nadie te pregunte por tus ojeras, tus ojos rojos, y el brote de tus labios que grita por ti lo que tú callas.

El luto silencioso es tratar de anestesiar el dolor con todo lo que está a tu alcance: trabajo, comida, música, películas, libros, dormir.

El luto silencioso son las lágrimas que corren por la cara al llegar a casa, cuando te despojas de la máscara y la coraza. Las lágrimas en el coche de vuelta a casa. Las lágrimas furtivas e inesperadas en el restaurante mientras cenas.

El luto silencioso son los sollozos y los quejidos amortiguados en la almohada.

El luto silencioso es el dolor y la tristeza instalados en el pecho, tan agudo que a veces crees que te va a partir en dos.

El luto silencioso es la tortura que responde a las preguntas esenciales que rondan tu cabeza incesantemente:

1. Qué tan mal hiciste para perder lo que más querías? Cómo pudiste ser tan torpe y estúpida?

2. Qué tan malo hay en ti para perder lo que más querías?
Repasas los momentos y sientes que diste mucho, pero nada fue apreciado: tu amor, tus caricias, tus actos, tus gestos, tus regalos, tus consejos, tu visión del mundo, tu confianza, tu presencia, tu alma, tu corazón, tus sueños... Nada de eso sirvió. Nada fue suficiente. Pero no tenías más para dar. Y no fue suficiente. No fuiste suficiente. No tienes suficiente valía.

El luto silencioso es es desdoblamiento interno de tu persona. Una parte te apremia a ser fuerte e intentar dejar todo atrás lo antes posible. Otra parte siente que la herida es muy profunda y que necesita demorarse más para poder sanarla, si es que llega a cerrar algún día. Una parte quiete quemar puentes y blindar el corazón frente a todo sentimiento. La otra está ocupada en coser los pedazos rotos. La otra se siente cansada y derrotada.

sábado, enero 20, 2018

Mazinger Z Infinity


Esta tarde he ido a matar tiempo al cine. Afortunadamente había una película perfecta: Mazinger Z Infinity. La tenía en mi lista, aunque con reservas: tenía miedo de que pudiera ser una mierda. Recordaba la serie de cuando era pequeña, y entonces me encantaba, como otras series que me desencantaron cuando volví a verlas. Recordaba más el sentimiento que la serie en sí, de la cual tengo fragmentos dispersos. Y también recordaba los comics que alquilaba en la biblioteca del colegio.

Comienza la película y suena la banda sonora en japonés. Joder, yo me sé la canción en español. Pero escucharla me anima. Y empieza la acción.

Con las pelis de anime en general me suele pasar que me falla la línea argumental, como si le faltase una pequeña vuelta para ser redonda. Aun así, la película me resulta entretenida. Muchas peleas de robots gigantes, Mazinger contra todos, Mazinger defendiendo el mundo frente a un Dr Infierno que ya no quiere conquistar el mundo, sino sustituirlo por uno de los mundos paralelos posibles. Para ello el Dr. Infierno tiene que iniciar un proceso llamado "Goramon" con un mega Mazinger llamado Infinity que utiliza la energía fotónica para activar cualquiera de los mundos posibles.

Los personajes principales han madurado y tienen nuevas vidas y carreras. Koji tiene un pequeño complejo de Peter Pan, y Sayaka antepone el bien de la humanidad a su felicidad. Pero el devenir de los acontecimientos les ayuda a entender la realidad de su relación y ajustar sus puntos de vista. Ni él es tan machista como lo recordaba, ni ella tan caprichosa. Y gráficamente han mejorado sustancialmente.

También hay algún toque de humor, a cargo de Boss y sus colegas con el Bossrobot, el profesor Mori Mori, el profesor Nossori, y las chicas Mazinger.

Pues un ratito entretenido.

viernes, enero 19, 2018

Fábulas (Jean de la Fontaine)


Mi padre me preguntó si quería algo de mi abuela, y salté como un resorte: el libro de fábulas de la Fontaine. Es un libro muy especial para mí. Era mi libro favorito cuando iba a casa de mis abuelos. Solía ir allí, sacar el libro de la estantería, y empezar a leer aleatoriamente las fábulas escritas. Me gustaba porque eran relatos cortitos y amenos. La moraleja era lo de menos, si es que llegué a procesarla alguna vez. Mis favoritas eran las fábulas donde mencionaban a los dioses greco-romanos. Así entré en contacto con la mitología.

Ahora cojo el libro en mis manos como un tesoro (mi tesssoro). La cubierta está un poco deteriorada, pero el interior está perfectamente conservado, lo cual es un triunfo,considerando que está editado en 1946. Mantiene el olor que yo recordaba y que me transporta a mi infancia. Hacía mucho que no lo abría. Tiene tantas fábulas. De hecho está divivido en doce libros con un número variable de fábulas por cada uno. Recuerdo muy pocas, la verdad. Por eso, el libro y yo vamos a tener un reencuentro, como el de dos viejos amigos. No sé si seguirá teniendo la misma magia que entonces. Lo cierto es que como adulta veré otras cosas que no veía de pequeña, especialmente el estilo de escritura, y aspectos culturales de la época que posiblemente ya no apliquen. A pesar de todo, me ilusiona.

jueves, enero 18, 2018

Misión de vida


Durante mucho tiempo he querido golpear un saco de boxeo, pero no como se atiza furtivamente a los sacos del Decathlon. Quería sacudirlo con todas mis ganas y energías. Y más hoy. Hace unos años me compré un saco hinchable para casa, pero las gatas lo desinflaron y quedó inservible. Me había quedado con la espinita clavada. Hace unas semanas aparecía la publicidad de un nuevo gimnasio en el barrio de fitboxing con una clase de prueba. Hoy he ido a tomar mi clase.

La publicidad hablaba de un entrenamiento de alta intensidad, basado en el boxeo, el kickboxing y el entrenamiento funcional, capaz de quemar 1000 calorías por clase. Eso me pareció una barbaridad. Tenía en mi cabeza el dato de que en combat se queman 600 calorías, así que la diferencia es una clase extra de baile. Me parecía demasiado. Se me ha olvidado ponerme el reloj para medir el entrenamiento, pero la verdad es que es una clase agotadora.  Diría que incluso más intensa que las clases de Juan de los martes, que es bastante cañero. También hay que decir que no estoy en mi mejor momento de forma, que estoy con la regla, y que llevo toda la semana sin pisar el gimnasio por culpa del resfriado. He aguantado la clase bastante bien, considerando las circunstancias.

La clase estaba llena, casi todo chicos jóvenes de dudosa técnica. En comparación soy Ronda Rousey. Ése es el nivel.

Y sí, he pegado al saco. Con guantes de boxeo. Y ha sido muy raro. Estoy acostumbrada a pegar al aire en clase de combat, no tengo ninguna referencia. Con el saco los golpes son más cortos, y los movimientos se hacen raros hasta que consigues adaptarlos. Por supuesto, también está la fuerza de reacción que ejerce el saco al golpe, que resulta mucho más intenso que la resistencia del aire. Cuando llevas unos golpes, estás agotado. A esto hay que sumarle fondos, abdominales, burpees...No sé, mañana voy a tener agujetas. Lo que no sé es por qué solamente hemos trabajado un lado del cuerpo, se me hace raro porque en combat se trabajan los dos lados.

He golpeado con ganas, como si quisiera vomitar mi frustración, mi tristeza, mi desvalorización, mi impotencia. No sé si me he vacíado, pero me he quedado bien. Ojalá hubiese visualizado, pero estaba más presente en la clase que en mis pensamientos obsesivos.

La sorpresa de la sesión ha sido descubrir que el entrenador era un antiguo compañero de colegio. ¿Cuántos años hacía que no nos veíamos? Tantos. Me ha reconocido él a mí. La mente me ha devuelto una imagen de ambos en el patio del colegio organizando un teatrillo basado en la película "Rocky IV". Recuerdo que estaba muy flipado con aquello. Tanto que empezó a hacer boxeo y kickboxing a los 15 años. Luego se hizo profesional hasta que se lesionó la rodilla. Luego pasó a ser promotor. Ahora está metido con esta franquicia. Se le ve contento. Lo que hacen las endorfinas.

Realmente me da envidia esta gente que sabían de pequeños lo que les gustaba y que han hecho de ello una misión de vida. Yo sigo buscando la mía, y a este paso me moriré buscando. He pensado en las cosas que solían gustarme: diseñar vestidos, dibujar mi casa ideal, escribir, leer...¿Dónde quedó todo aquello? En el pasado, como tantas cosas. A veces echo de menos a aquella niña.

Cinco embriones


Cinco embriones surgieron del proceso y ninguno de ellos prosperó.

El primero fue el más traumático, el que la enfrentaría al futuro, la incertidumbre, sus creencias limitantes, su moral, su confianza en sí misma y en su capacidad. Dio mucho miedo y fue en sí mismo un ejercicio de autoconocimiento brutal.
Aun siendo el más prometedor, de alguna forma, este embrión estaba destinado a fracasar por toda la presión que se le vino encima. Además, ella aún soñaba con bebés de pelo castaño y ojos verdes.
Ella supo exactamente cuándo el embrión abandonó su cuerpo. Lo vio irse por el sumidero una mañana a los pocos días de la transferencia.

El segundo y el tercero pasaron un proceso más normalizado. Las dudas y los miedos persistían, pero no eran comparables a las del primero. Podrían haber salido con éxito, pero tampoco cuajaron. Causas desconocidas.

El cuarto no sobrevivió a la descriogenización, y hubo que despertar al quinto.

El quinto fue el más doloroso emocionalmente, porque fue el tercer revés consecutivo en menos de un mes. Quizás los dos primeros fueron lo que precipitaron éste. Nunca se confirmará.

Cinco intentos, cinco fracasos. Ahora queda la duda: volver a intentarlo (pasar por todo el proceso nuevamente, con lo que económica, moral, y emocionalmente significa) o desistir. ¿Cuántas veces son necesarias para una fatalista saber cuándo algo es imposible? ¿Cuándo dejar de luchar? ¿Cómo se acepta algo así?

Lo que sí es cierto es el dolor por la pérdida. En cierta manera, esos eran sus hijos no natos. Seguramente les escribirá una carta de despedida, para que se vayan tranquilos. Y llorará mucho por ellos, por lo que pudo ser y no fue, por los futuros muertos.

Lo que permanece es más desvalorización (sumada a la ya existente), el imaginarse como una reina Midas de la muerte: todo lo que toca se estropea y muere. Yerma y estéril. Buena para nada. Buena para nadie.

miércoles, enero 17, 2018

Virtual Love

Hace tres años abrí una cuenta en una conocida página de matchmaking. Tuve la idea de que me convenía conocer gente para no quedar atrapada en una historia sinsentido. Una vez más, mi intuición tenía razón. Pero no recuerdo por qué me decidí por esta vía, ya que jamás antes había hecho algo así. Un mes más tarde, mi amiga América me recomendaba otra página gratuita que usaba ella.

Al principio seguí los pasos que indicaban sendas páginas: abrir el perfil y empezar a curiosear. Y pronto me dí cuenta de que este medio no era para mí.

Me sorprende que a tantas personas les funcione, pero está claro que tienen una personalidad diferente a la mía. Digamos que tengo carencias para el juego: soy tímida, soy muy cautelosa con los hombres, y no soy nada lanzada. Por no decir que soy la típica chica a la que nadie ve, la mujer invisible, la chica violeta. Aun así, recibí algunos mensajes, cosa que agradezco porque yo jamás podría iniciar el contacto. Pero la mayoría de los intentos fueron fallidos porque la demanda de la gente es exagerada. A ver, yo no concibo estar metida en chats todo el día, como si no tuviese nada más que hacer. Buscar el amor es importante, pero conservar mi trabajo también. Alguno se molestó por no ser más activa. "Sosa" me llamaron. Si supieran que en realidad soy asíncrona multicanal, como decía Dani...

Otro problema que encuentro en estas plataformas son los perfiles. No nos damos cuenta de la cantidad de información que damos sin pretenderlo. Todo el mundo intenta ser guay para llamar la atención y dar su mejor imagen: las mejores sonrisas, las actividades más interesantes, los lugares más exóticos... pero la mayoría de las veces no se consigue. Quizás soy yo demasiado exigente (no digo que no), pero las cosas que veía me echaban para atrás que atraerme, esas cosas que no se ven a simple vista, esas intuiciones, esas primeras impresiones. Bastaba con ver la foto, no porque fueran feos o poco agraciados, sino por lo que transmitían en ellas sin querer. Y seguramente eran personas encantadoras e interesantes, pero la información que recibía no me animaba a conocerlos. A veces conseguía traspasar mis prejuicios y llegar a leer a los perfiles, y casi era peor. Había de todo, mucho corazón herido disfrazado de perdonavidas, muchos requisitos imposibles de satisfacer, mucha frase lapidaria.

Lo que más me repelía era la vergüenza ajena que sentía. Pensaba que ya es duro que normalmente te ninguneen para ser ninguneado ampliamente online por un grupo más numeroso. No me gustaría saber lo que mi perfil podría suscitar. Indiferencia sobre todo, supongo. Y eso que jamás mencioné que me encanta el esoterismo, la metafísica o las terapias alternativas.

De mi experiencia recuerdo tres casos concretos. El primero un chico de Madrid con el que supuestamente tenía una alta compatibilidad. A los dos nos gustaba el metal, las cervezas, y las series. Me pareció que merecía la pena conocernos. Quedamos. Me pareció muy majete, pero no sentí ninguna química. Es malo ir a estos sitios cuando estás ya enamorado o cuando tienes el corazón roto (o ambas cosas a la vez).

El segundo era un chico de Sevilla con el que crucé varios mensajes. Él estaba empeñado en que nos conociéramos, pero yo no quería relaciones a distancia. Insistió, pero lo tenía muy claro. Bastante sé de distancias como para saber que no iba a funcionar.

El último fue un masajista de Madrid. Muy lanzado. Demasiado. Me acojoné y corté la conversación.

Desde entonces nada. Tampoco tenía motivación. Yo estaba en otra historia.

Pero hoy he vuelto a entrar en una de las cuentas por curiosidad. Quería saber si mi percepción había cambiado. En absoluto. Sigo sintiendo la misma vergüenza ajena, el mismo recelo, el mismo reparo. Sé que tampoco era el mejor momento, tengo que cerrar heridas primero y tengo que reconstruir mi autoestima. No será en el corto plazo. Ni siquiera lo veo factible.

Soneto 116 - Willian Shakespeare

Permitid que no admita impedimento
ante el enlace de las almas fieles
no es amor el amor que cambia siempre por momentos
o que a distanciarse en la distancia tiende.

El amor es igual que un faro imperturbable,
que ve las tempestades y nunca se estremece.
Es la estrella que guía la nave a la deriva,
de un valor ignorado, aún sabiendo su altura.

No es juguete del Tiempo, aun si rosados labios
o mejillas alcanza, la guadaña implacable.
Ni se altera con horas o semanas fugaces,
si no que aguanta y dura hasta el último abismo.

Si es error lo que digo y en mí puede probarse,
decid, que nunca he escrito, ni amó jamás el hombre.

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Let me not to the marriage of true minds
Admit impediments: love is not love
Which alters when it alteration finds,
Or bends with the remover to remove.
Oh no! it is an ever-fixèd mark
That looks on tempests and is never shaken;
It is the star to every wandering bark,
Whose worth's unknown although his height be taken.
Love's not Time's fool, though rosy lips and cheeks
Within his bending sickle's compass come;
Love alters not with his brief hours and weeks,
But bears it out even to the edge of doom.

If this be error and upon me proved,
I never writ, nor no man ever loved

lunes, enero 15, 2018

Blue Monday

Este lunes lo echó de menos y quiso buscarlo. Echaba de menos tantas cosas: su sonrisa, el ángulo de su mandíbula, sus ojos, su olor, su calor...todo. Se preguntó si él también la echaría de menos. "Claro que no, niña tonta", se dijo a sí misma. Y le recordó todas las palabras que él había pronunciado. Sabía que estaba mal hablar así a su niña interior, pero es que a veces parecía que no se enteraba de las cosas.

Afortunadamente tenía más trabajo del que necesitaba, así como un gran resfriado. Estaba claro que somatizaba la tristeza en resfriado, lo cual tenía sus ventajas, pues podía argumentar que sus ojos vidriosos y su nariz roja eran los síntomas de la enfermedad. Muy conveniente todo.

Había tomado paracetamol para paliar el malestar general. Por la mañana creía haber tenido fiebre. De hecho, habría querido irse pronto a casa y descansar, pero tenía trabajo que adelantar, y las 17h se convirtieron en las 20:30.

Un mensaje le informó de la muerte de Dolores O'Riordan, y pensó en la futilidad de la vida, en cómo todo cambia en un segundo drásticamente. No había sido una gran fan de Cranberries, pero lamentó la muerte de una mujer tan joven que, en cierta manera, había sido un icono. En su cabeza revoloteó el estribillo de "Linger":
"But I'm in so deep
You know I'm such a fool for you
You've got me wrapped around your finger
Do you have to let it linger?
Do you have to, do you have to, do have to let it linger?"
Muy apropiado.

Salió de la oficina y en la recepción encontró la cara deforme de uno de los vigilantes. Tenía la cara totalmente torcida hacia el lado izquierdo, y el ojo derecho opacado, posiblemente ciego. Era la primera vez que lo veía en el edificio. Sintió pena por él y se preguntó si le daban el turno de noche para no causar " mala" impresión. Intentó que su cara no la traicionara cuando se dirigió a él para preguntar si alguien había dejado su tarjeta perdida. No quería ofenderlo.

Llegó a casa sin recordar bien cómo. Recordaba haber conducido, pero no recordaba bien el trayecto. Creía estar otra vez con fiebre. Habría querido ver alguno de los capítulos de "Big Little Lies" que le habían grabado (una gran serie, le habían asegurado), pero se encontraba tan cansada que pensó que sería mejor irse a la cama sin más. No importaba nada más que dormir. Hoy no habría lágrimas, sólo un sueño profundo y reparador.

Pensó en cuánto se alegraba de haber comprado un colchón tan maravilloso. Pensó en que sus gatas velarían por ella.
Pensó que quizás se reencontraréis con él en sueños y eso la consolaría. Pensó que no conocía ninguna canción que hablase del Blue Monday.

Y así cayó dormida.

sábado, enero 13, 2018

100 pizzas

Hace unos días leí una de esas noticias que te ayudan a restaurar tu fe en la humanidad. Si no al 100%, al menos lo suficiente para no alimentar la misantropía.

La cadena Telepizza lanzaba una promoción por Twitter premiando con 100 pizzas los comentarios más originales sobre su puzza barbacoa. En respuesta, uno de sus seguidores sugería donar las pizzas a los indigentes para que pudieran comer algo caliente. Esto provocó una reacción en cadena en la que la comunidad tuitera quisieron sumar unidades a la cantidad inicial. Telepizza aceptó el reto y terminaron llegando a 2244 pizzas, que fueron donadas a la fundación RAIS de Madrid.

Éste es un ejemplo de cómo la tecnología puede servir a un uso altruista, que, por supuesto, es un uso secundario. Muchos criticarán la acción como flor de un día, y en parte tendrían razón. Es mucho más útil cuando la solidaridad se mantiene en el tiempo, mejor cuando conlleva un compromiso personal. Sin embargo, tampoco hay que quitar méritos. Gracias a esta acción espontánea, muchos indigentes pudieron tener una noche especial, y eso es muy bonito. Ellos también merecen un gesto en una vida dura, algo que rompa su rutina, su monotonía, su «desgracia».

jueves, enero 11, 2018

La luz que no puedes ver


Llegó el último envío de Amazon. Le había comprado un regalo para Reyes. Un libro. Pero no un libro cualquiera, sino "La luz que no puedes ver" de Anthony Doerr. En un foro alguien comentó que estaba relacionado con la obra "Claro de Luna" de Debussy, y parecía un buen regalo para un amante del piano. La idea era que leyera el libro y luego lo recreara en el momento en que tocase estudiar esta obra. La idea subyacente es que también se acordara de ella. Una idea estúpida, la verdad, como el hecho de comprar el libro, como la dedicatoria que acompañaba el regalo.

Ahora el libro no tiene dueño, pero tiene una energía asociada. Ella no lo querría conservar, pero se siente de regalar esa energía a otros. No es que sea una mala energía, porque se basaba el amor, pero no sabe si arriesgarse.

Hay varias opciones, algunas combinables:
  • Quemarlo o tirarlo al contenedor de reciclaje de papel
  • Donarlo a la biblioteca o a la sala de espera de algún hospital
  • Venderlo en Wallapop o similar.
  • Regalarlo, aprovechando varios cumpleaños a la vista
  • Quedárselo y usarlo para calzar muebles o como posavaso.
  • Quedárselo y leerlo.
La historia no es fea, y viene avalada por varios premios. Cuenta la vida de una niña ciega francesa y de un niño alemán en la Segunda Guerra Mundial. La idea que quiere transmitir es que un corazón puro puede brillar aun en la noche más oscura. Muy apropiado.

Valentina


Valentina nació un verano de 1919 en un pequeño pueblo de Guadalajara, cerca de la provincia de Soria. Sin embargo su familia se trasladaría pronto a Madrid, cerca del cementerio de la Almudena, donde su padre trabajó de sepulturero. Ella era la segunda de ocho hermanos, la primera de las chicas.

Empezó a trabajar muy jovencita de sirvienta para una familia burguesa del distrito de Chamberí. Allí conocería a su marido, Ángel, un vecino de la misma finca.

 La guerra civil aplazó el noviazgo. Valentina se marchó a La Granja con la familia para la que trabajaba, un sitio apenas afectado por la guerra. Ángel se alistó en el ejército republicano en Madrid, tuvo que retirarse a Valencia cuando el bando nacional empezó a ganar, y terminó exiliado en el sur de Francia unos años.

A la vuelta del exilio, Valentina y Ángel se casaron. Eso debió ser en 1944. Un año después nacía su único hijo, José, llamado así por el mayor de sus tíos maternos.
Toda la familia vivió en la calle Ruiz hasta 1961. Ángel trabajó en una imprenta. Valentina siguió trabajando con la misma familia hasta que, por una decisión extraña los echaron de la casa. Vivirían unos años más en casa de una vecina, pero ya habían comprado un piso en el barrio del Pilar. Este sería su vivienda hasta su muerte. No volvió a trabajar.

Valentina tuvo una vida sencilla. Se dedicó fundamentalmente a ser ama de casa. Luego cosía, hacía punto, leía revistas de corazón, veía telenovelas, telefoneaba a sus hermanos, paseaba con su marido cuando volvía del trabajo... La verdad que no sé mucho más de su estilo de vida porque tampoco era una mujer que se prodigase mucho.

Tomaba una copita de vino cada día, que es una de las posibles causas de su longevidad. Nunca estuvo enferma hasta el año pasado, cuando hubo que ingresarla por encharcamiento de pulmones, y superó después una embolia pulmonar.

La muerte de Ángel hace 19 años la marcó significativamente, porque ya nada sería igual en su vida.  Desde entonces vivió sola, visitada por su familia de vez en cuando. También tuvo que enfrentar el cáncer de su hijo más las innumerables secuelas derivadas de la enfermedad.

Cuando sus funciones empezaron a mermarse, su familia contrató una persona que le hiciera compañía por las noches, más una mujer de la limpieza enviada por la asistencia social, y el cuidado de su hijo y su nuera.

Valentina falleció de madrugada a causa de una insuficiencia cardiorrespiratoria y renal que la llevó a ingresar el día de Año Nuevo.

Tuvo una vida larga, sencilla y buena. No se puede pedir más.

Hasta pronto, abuela.

miércoles, enero 10, 2018

Desolación

Una leyenda maorí habla de cómo Maui retuvo el sol. La recordó anoche entre los miles de pensamientos que cruzaron su mente, y envidió el poder y la capacidad de Maui para ella. Pero Maui era un dios, y podía hacer semejante proeza. Ella solamente era una mortal, y no demasiado poderosa. O nada poderosa. Desde luego, ella no había sido capaz de retener a su sol.

Lo había intentado, ciertamente. Lo había hecho desde que él hiciera el honor de fijarse en ella. Lo hizo porque había sentido miedo de perderlo. Lo hizo porque pensó que quería darle todo, sin más. Y sobre todo, lo hizo cuando lo sintió alejarse poco a poco.

Ella lo vio venir y quiso evitarlo. Hizo todo lo posible, lo que estuvo en su mano, lo que buenamente pudo y supo, pero nada bastó. Nada fue suficiente.  Nada sirvió. Y ahora su sol se alejaba cada vez más, dejando su mundo yermo y helado. Se había convertido, de repente, en una reina de las nieves perpetuas.

Ella había presentido el alejamiento semanas antes, meses incluso. Quizás en su ansiedad había cometido errores graves y fatales. Nunca lo sabría. Puede que diera igual, no iba a cambiar el resultado: su sol se marchaba.

Tampoco entendía la lógica de aquello. Puede el afecto desaparecer en un segundo? Cómo se puede pasar de un "te amo" a "de mí no va a salir" en cuestión de días? Cómo se puede pasar de un "gracias por existir" a un "estoy muy alejado (así es, y punto)"?

Cada palabra fue un puñal directo al corazón. Le dolió la indiferencia de su sol, como si ella y sus sentimientos no importasen una mierda. Quizás nunca habían importado, pero había estado ciega a tal hecho. Ciega por el resplandor de un sol egoísta y desconsiderado al que había amado sin medida, sin freno, sin red.

Despertó después de una mala noche de sueño corto, ligero, y lleno de lágrimas y desesperanza. Le dolía enormemente la cabeza y el pecho. También la boca del estómago, la casa del tercer chakra. Hacía mucho que no sentía dolor ahí: la desvalorización había regresado.

Se sentía profundamente ninguneada, como si todo lo que ella hubiera sido alguna vez simplemente careciera de valor. Todo había quedado invalidado por decreto del sol de golpe. Su amor, sus actos, sus sentimientos, sus emociones, sus ideas, sus eclecticidades, sus caricias, su sonrisa, su ilusión, su romanticismo, su físico... Toda su persona reducida al cero absoluto. Todo lo que una vez pensó que su sol amaba en ella no tenía ningún valor. Todo basura. Todo insuficiente. Todo mentira.

Despertó, y supo que la ilusión por la vida había muerto. No es que antes le sobrara, pero la poquita que había le ayudaba a ponerse en marcha. Ahora todo daba igual. Quiso morir porque no quedaba nada para ella por lo que vivir. La noche anterior viejas voces suicidas que pensaba olvidadas le habían susurrado que estrellara el coche mientras conducía de vuelta a casa. También deseó que el corazón se le parara de noche mientras dormitaba. Incluso pensó en rezar para pedir que los ángeles se la llevaran. Pero nada de eso había sucedido, lamentablemente.

Dolor, impotencia, frustración, desesperanza, desamor, desvalorización, apatía...cómo gestionar todo eso? Se sentía abrumada y sobrepasada. Se sentía pequeña y desvalida para algo tan inmenso.

Afortunadamente podía parapetarse en sus cuatro paredes al menos por un día, sin hablar con nadie, sin tener que fingir que todo estaba bien delante de todos. Un día para llorar libremente. Cancelaría todas las reuniones del día, y desactivaría el teléfono y el chat.  A la mierda la dieta, la primera resolución del año. Pondría en bucle el "These Days" de Bon Jovi, con el volumen a tope hasta que le dolieran los oídos. La idea era saturar los sentidos para insensibilizar el cuerpo. No sabía bien cómo parar la mente, tampoco cómo apaciguar el dolor del corazón. Pero quizás no importaba. Como ella.

Decidió que a partir de ahora se iba a replegar a su mundo interno. No participaría de la vida. A partir de ahora iba a vivir a través de la vida de otros. Vidas mejores, vidas más interesantes, vidas más valiosas que la suya. Ella se quedaría como una sombra, lo que siempre fue, lo que siempre debió haber sido (se ríe amargamente reconociendo cuán pretenciosa fue creyendo lo contrario, creyendo que le podía corresponder algo bonito). Y sí, consideraría la muerte física nuevamente, pero en todo caso, la muerte siempre llega de una manera u otra.

lunes, enero 08, 2018

Carabelas

Hace un par de días soñé con mi abuelo Ángel. Me sorprendí porque no esperaba encontrármelo. Su cara era inconfundible, así como su bata azul marino. Tenía buen aspecto, a pesar del tiempo transcurrido. No tan mayor ni tan caído como cuando falleció, pero lo suficientemente mayor para que yo pudiera reconocerlo. Era él, no me cabe duda, lo pude ver clarísimamente. 
Él no me miraba y yo tampoco lo llamé. Simplemente llegaba a la habitación del hospital y se sentaba al lado de la cama de mi abuela en el hospital, esperando, esperándola.

Hoy he vuelto al hospital. Al cruzar el portal me ha venido nuevamente la figura de mi abuelo a la mente. Esta vez sí me miraba y me sonreía, aunque tampoco me decía nada. Parecía estar esperándome, y se alegraba de verme. Esta vez no era un sueño, sólo una imagen nítida. Él no estaba allí, pero al mismo tiempo estaba. En otro plano.
“Hola, abuelo, me alegro de verte”, le he dicho mentalmente. Y he proseguido caminando hacia la habitación de mi abuela.

Entonces he pensado que esperamos ver con los ojos físicos lo que solamente se puede ver con el tercer ojo, o con el corazón, o con otros sentidos que están más allá de lo material. Igual que no vemos por el oído por mucho que nos empeñemos, hay informaciones que deben captarse por el canal adecuado. Además, a falta de referencias y sensaciones con las que comparar, que no somos capaces de apreciar la experiencia que está delante de nosotros. Como los nativos americanos, que no veían las carabelas de Colón cuando llegaron a tierra, porque en su cerebro no había ningún conocimiento ni ninguna experiencia de la existencia de las embarcaciones. O eso dicen.

miércoles, enero 03, 2018

Aiteda


Me despierto con el hecho de que Cepeda fue expulsado de OT. Veo en Twitter los vídeos, y son tan emotivos, que me echo a llorar: Aitana pidiendo a Cepeda que no se vaya, los abrazos, los lloros...Se acabó, él está fuera. Se acabó "Aiteda". OT no volverá a ser lo mismo sin ellos juntos.

Dicen que OT es un concurso de voces, pero no es verdad: es un reality disfrazado de concurso de canciones. La audiencia que tiene el 24h no la tiene la gala. El hashtag es TT cada día. La audiencia quiere ver el día a día de los chicos, la gala es simplemente un trámite más del reality, que tampoco lleva a votar al mejor, dado que las votaciones se suceden todos los días de la semana, y no en el momento de la gala.

Puesto que es un reality, no se valora solamente la voz, sino a la persona. Es más, incluso sin el reality, podemos afirmar que un artista no solamente es una voz, sino algo que emana de su propia persona. Hay voces maravillosas, capaces de virtuosismos vocales, y sin embargo carecer de esa calidez que despierta el corazón. Por tanto, no se vota por "capacidad", sino por afinidad y por sentimiento.

En el caso de Cepeda, sin duda no es la mejor voz técnicamente hablando, pero tiene calidez. Como persona, Cepeda es un buen chaval, muy noble. También es el más mayor de los que entraron, por lo que su madurez es diferente al resto, y se nota, por mucho que le guste jugar. Y luego está su relación con Aitana, que supongo que le ha llevado más allá de lo esperado en el concurso. Porque somos muchos los que "shippeamos" a esta pareja, la verdad. Y todo ayuda.

A pesar de su diferencia de edad, Cepeda conectó con Aitana desde el primer día. Una actuación perfecta, y el comienzo de una relación única dentro de la academia. Si es amistad o amor, solamente ellos lo pueden definir. Para mí es amor, porque jamás he tenido una amistad semejante en mi vida con la que poder afirmar que ese tipo de amistades existen: alguien que te cuida, que te apoya, que te abraza, que te anima, que tiene complicidad contigo, con admiración mutua, cuya opinión te importa, y con quien quieres pasar la mayor parte de su tiempo contigo. Yo no he tenido amig@s así.

Todos habríamos querido que acabaran juntos, independientemente de que tuviesen pareja en el exterior. No sabemos cómo son las relaciones con sus parejas, ni nos importa. Nos gusta la magia que crean cuando están juntos. Nos gusta la relación tan bonita que tienen entre ellos. Nos gustan los cuentos de hadas con final feliz. Nos gusta el triunfo del amor.

Lamentablemente ahora Aitana llora la pérdida de Cepeda, y la mayor parte de la audiencia con ella, incluyéndome a mí.

Cepeda tenía demasiados "haters", estaba claro que en algún momento saldría, porque uno no puede mantenerse nominación tras nominación sin erosión. A pesar de su legión de incondicionales, es un dineral invertido en él. Y fueron cinco galas. Me alegro que, al menos, echara a Mireya y Raoul.

El concurso y el reality continuan. A mí me gustan Aitana y Amaia para ganarlo. Ya veremos cómo resulta. Lo que está claro es que echaré mucho de menos a Aiteda.

martes, enero 02, 2018

El Lago de los Cisnes


He empezado el año con algo bueno y otro no tan bueno. Lo malo es que mi abuela está ingresada otra vez, igual que en las vacaciones del año pasado, por una insuficiencia cardiorespiratoria y renal. Empezó a retener líquidos la semana previa a Año Nuevo, y ayer estaba tan fastidiada que hubo que llamar al médico de emergencia. Siempre tiene mal pronóstico por la edad que tiene, pero sigue teniendo mucha fuerza. Es impresionante la vitalidad que tiene.

Debido al cuadro, mi madre decidió que no vendría conmigo a ver "El Lago de los Cisnes". Estuve a punto de ir sola. Finalmente Crisis se unió, aunque no creo que fuera el plan que más le sedujera en su momento.

Ésta es la parte buena del día de ayer: poder ver el ballet que tenía tantas ganas de ver. Hacía muchísimo que no lo veía. Diría que unos 6-7 años aproximadamente, y curiosamente fue gracias a Crisis, que me regaló la entrada para que fuéramos juntas. Creo que hasta fuimos al mismo teatro, salvo que ahora tiene un nombre diferente.

Como ballet, creo que me gusta más "Giselle", porque fue el primero que vi en mi vida, y porque tiene un punto gótico interesante. Pero "El Lago de los Cisnes" tiene algo que no tiene "Giselle": la música de Tchaikovsky. Recuerdo que me enamoré de la música gracias a unos dibujos animados que relataban el cuento de hadas. Luego un compañero del colegio me dejó una cinta de su madre con la música del ballet, cinta que ponía una y otra vez sin parar. Más tarde me compraría un CD con la música de éste y del ballet "El Cascanueces", que guardo todavía, y que he escuchado innumerables veces. El tema que más me gusta es, sin duda, el leitmotiv de la obra, que siempre me ha emocionado muchísimo. No sé, me eleva y me hace vibrar el pecho. Es una pieza muy hermosa (para mi gusto).

El ballet lo recordaba muy difuso de la última vez, aunque sí recordaba el argumento de la historia: el amor de Sigfrido y la hechizada Odette, el cisne blanco. Crisis me preguntó a mitad de la obra: "Esto va a acabar mal, ¿no?". Y yo le dije que no. Y fue cierto. Pero parece ser que hay varios finales alternativos diferentes a lo que vimos anoche. Yo siempre he visto un final feliz.

En mi cabeza tenía la idea el baile en solitario del cisne negro. Pero resultó que lo que vi no se parecía en nada a lo que recordaba. Fue muy bonito, pero yo en mi mente era mucho más espectacular. Eso me chafó un poco. Por lo demás, el ballet es maravilloso, con unas formaciones de cisnes impresionantes. Qué estoicas son las bailarinas, porque yo pensaba lo mucho que tiene que doler muscularmente hacer todo eso. Son preciosas, etéreas, gráciles, elegantes, delicadas, como plumas en el aire, como si no tocasen el suelo. Son lo más parecido a los elfos que debe existir en la tierra. Qué belleza. Un poco de envidia sí me dan, salvo que yo jamás he sido tan grácil, ni creo que hubiese podido sorportar semejante disciplina.

Los chicos, los pobres, no se lucen mucho. Sigfrido un poco más, por eso de que es el príncipe, y también es vistoso el arlequín del palacio. Los demás...bueno, es que no es comparable. O no me lo parece a mí, porque solamente puedo fijarme en ellas y en sus movimientos armoniosos y perfectos. Ellos "simplemente" las acompañan en las partes en las que aparecen representados. Eso sí, hay que tener fuerza para elevarlas tan alto y por tanto tiempo.

La protagonista es la bailarina que hace el doble papel de Odette y Odile (el cisne negro). Una técnica impresionante, un físico impresionante. A mí me gusta más el cisne negro porque me parece más interesante. Odette resulta un tanto lánguida en comparación a la energía de Odile. ¿Por qué la bondad la representan siempre tan sosa? Aunque en realidad no sabemos cuán buena es Odette. Se supone porque es blanca. Sólo sabemos que está hechizada. Y seguramente sea guapa, dada la lucha entre Sigfrido y el rey brujo. A fin de cuentas, es un cuento antiguo donde las mujeres sólo valían por su belleza.

domingo, diciembre 31, 2017

Felicitación de Nochevieja

(Visto por ahí)

"No te deseo un año maravilloso donde todo sea bueno. Ése es un pensamiento mágico, infantil, utópico.

Te deseo que te animes a mirarte, y que te ames como eres.

Que tengas el suficiente amor propio para pelear muchas batallas, y la humildad para saber que hay batallas imposibles de ganar por las que no vale la pena luchar.

Te deseo que puedas aceptar que hay realidades que son inmodificables, y que hay otras, que si corres del lugar de la queja, podrás cambiar.

Que no te permitas los "no puedo" y que reconozcas los "no quiero".

Te deseo que escuches tu verdad, y que la digas, con plena conciencia de que es sólo tu verdad, no la del otro.

Que te expongas a lo que temes, porque es la única manera de vencer el miedo.

Que aprendas a tolerar las "manchas negras" del otro, porque también tienes las tuyas, y eso anula la posibilidad de reclamo.

Que no te condenes por equivocarte; no eres todopoderosa.

Que crezcas, hasta donde y cuando quieras.

No te deseo que el 2018 te traiga felicidad. Te deseo que logres ser feliz, sea cual sea la realidad que te toque vivir.

Que la felicidad sea el camino, no la meta..

Eres luz

(De Irela Perea)


Eres luz, no lo sabes y eres luz.
Y cada vez que te vas, se apagan todos los faros del mundo y mueren en sus orillas los mares negros.
 Y cuando llegas, contigo regresa el verano, y hasta se atreven a volar los pájaros, y se vuelven los girasoles a mirarte.
Eres luz, lo sé, y hasta la noche lo sabe.