miércoles, julio 12, 2017

Llega de noche

Cambio de planes a última hora por la llegada de un bebé. Mis amigas quieren visitar a la madre el día después de dar a luz, cosa que no comparto. Tras un parto de 18 horas, dudo mucho que la madre tenga ganas de visitas, por mucho que diga que no pasa nada. Es más, ¿quiénes somos nosotras para meternos en visitas de hospital de esta manera? Ni que fuéramos la familia más próxima. De verdad que hay cosas que no comprendo.

Así que mientras unas van al hospital, yo he tenido que cambiar los planes que habíamos hecho, y he decidido ir al cine. Habría ido a clase de zumba, pero me han tenido en una telco hasta casi media hora antes de la clase. He escogido esta película porque era el argumento que más me atraía de todo lo que se proyectaba. No ha sido una gran elección, todo sea dicho.



A pesar de que parece una película de miedo, o así lo venden en el trailer, no lo es. Hay algún sustillo, pero muy puntual, todos asociados a los sueños de un adolescente que vive en una sociedad postapocalíptica. Travis y sus padres viven aislados en una casa en el bosque huyendo de una enfermedad que podría ser semejante a la peste. No hay zombies, sólo la idea de la infección.

Un día aparece en la casa Will, un hombre en busca de ayuda para su familia. La familia de Travis decide invitar a la familia a vivir en la casa con ellos, bajo el argumento de que la unión hace la fuerza. Sin embargo, tendrán que convivir con las dinámicas de poder y los recelos entre ellos, amenazados por una enfermedad latente que podría extenderse en cualquier momento. Al final, las fricciones desembocan en un desenlace más o menos predecible. Y con un final un poco abrupto y un tanto desesperanzador.

No sé, a mí la película me ha dejado un poco tibia. Quizás fuera porque casi me quedo dormida en el cine, a pesar de estar rodeada de adolescentes que se encargaban de mantenerme despierta con sus chillidos agudos de roedor. Casi parece un reality, como si hubiesen sacado un fragmento de la vida de alguien para exponerlo sin más. No me gusta como finaliza, es como si faltase algo. Sólo podría recomendarla para echarse la siesta un domingo.