domingo, diciembre 04, 2016

La Llegada


Domingo de lluvia, domingo de cine. Tenía varias películas en la recámara, pero no tenía el ánimo para dramones, así que me he decidido por la ciencia ficción, que siempre me resulta excitante. La verdad que no tenía referencias sobre la película, lo cual siempre es bueno para no crear expectativas. Por ello la película me ha resultado bastante entretenida. Quizás no es redonda del todo porque tiene algún punto donde baja el tono.

Comienza con la llegada de doce naves a la Tierra (mira, como las tribus de Israel), distribuidas en diferentes localidades. Una de ellas, como no, EEUU. Cada país comienza su aproximación a las naves para averiguar los propósitos alienígenas. EEUU escoge a un matemático y a una experta lingüista para la tarea. Enseguida ella toma el mando para plantear el encuentro. Pasito a pasito, la lingüista consigue ir descifrando y aprendiendo el idioma de los extraterrestres, lo cual no es fácil porque utilizan unos ideogramas de gran riqueza semántica. Esto hace que su mente y su consciencia se reestructure de una forma singular que termina por influir en la trama. Sin embargo, la incertidumbre sobre las motivaciones de los alienígenas y el miedo hacen que algunos países se pongan a la defensiva y quieran iniciar una guerra.

El planteamiento de la película es interesante, aunque termina siendo algo predecible al final. Supongo que puede entenderse como un canto a la tolerancia, a superar ese miedo que tenemos a lo que es distinto a nosotros para crear puentes de comunicación. Hace uso también de alguna teoría psicológica interesante. Me gusta cómo la lingüista maneja los conceptos del lenguaje, me parece que la hace un personaje inteligentísimo, a pesar de que arrastra una tragedia en su vida que la hace un poco nefelibata.


Jamslin y otros recuerdos

Dicen que quien guarda encuentra. Así que de vez en cuando haces limpieza y puedes encontrar cosas muy curiosas. Como esta letra:



En la universidad inventé un personaje llamado Jamslin Gremster, mitad hamster, mitad gremlin. Como hamster era adorable, pero como gremlin era un poco agresivo. Se basaba por un lado en la mascota del club al que pertenecía en la universidad, y por otro en el gremlin loco de la segunda entrega de la saga, que me hacía muchísima gracia (la peli es bastante mala). Y me gustaba tanto que hasta le hice una canción. Por entonces escuchábamos mucho Iron Maiden, por lo que la letra no podía ser sino una adaptación de una canción de esta banda, nada más y nada menos que el "Fear of the Dark" (aunque bien leído, podría hasta estar inspirado en el "Nightcrawler" de Judas Priest).

Había olvidado por completo haber escrito esto. Ha sido una sorpresa enorme, a la par que me ha traído buenos recuerdos de la universidad. Tanto que he tenido que compartirlo. Nada mejor que D para ello: él es el único que iba a entender lo que significa este momento. A raíz de esto D me ha enviado un audio mío diciendo "Maburro". Señor, qué perjudicada mentalmente estaba entonces. Ahora sólo falta encontrar un correo donde escribí la entrega de los tomos del proyecto fin de carrera como si estuviese jugando una partida de El Diablo (con la arpía, por supuesto). Por no mencionar aquel trabajo de Microelectrónica donde D y yo agradecíamos al ayuntamiento de Madrid por poner las mamparas del viaducto, e incluíamos el prospecto de la aspirina C++ en la bibliografía de referencia. Ciertamente se nos iba mucho la olla.

La verdad que son recuerdos agradables, de esos que te calientan el corazoncito. Ideales para un día lluvioso como el de hoy.

sábado, noviembre 26, 2016

El dios de hielo


Esta mañana en facebook encontraba esta imagen, y una idea ha cristalizado en mi cabeza, como si fuera un copo de hielo del mismo dios que adora Wim Hof: "Cada uno de nosotros tenemos una idea personal de Dios". Así escrito parece una obviedad, pero tiene cierto calado trascendental.

Cada uno de nosotros percibe la realidad de una manera diferente. Se debe a los filtros de los sentidos y a interpretación que hacemos en nuestro cerebro de la información que recibimos. Dos personas no perciben un mismo color de igual manera. Tampoco interpretarán un misma situación de igual forma incluso cuando la vivan en primera persona. Por tanto ¿por qué su idea de Dios tendría que ser la misma? Incluso aunque estas dos personas compartieran una misma vía de fé, habrá diferencias en su vivencia, que se deben a la individualización de la misma.

Por tanto, el Dios de cada uno puede ser muy diferente. Para Wim Hof Dios puede ser el frío, y otra persona puede pensar que eso es simplemente un infierno porque no está en sus preferencias. Esa otra persona buscará a Dios en otro camino. Y eso está bien. Dios no es simple; Dios es múltiple, es variedad, es pluralidad, es poliédrico. De esta manera, cada uno de nosotros somos capaces de sintonizar con la faceta que más tiene que ver con nosotros, y así conectar con Dios. Así que Dios se muestra de múltiples manifestaciones para incluirnos a todos, pero todas son siempre Él. Es como los diferentes nombres de la Virgen María: la Virgen del Pilar, del Carmen, de la Cinta, del Rosario...todas son María, la única.

Así que cada expresión de Dios aporta algo diferente para diferentes grupos que comparten esa preferencia. Sería bonito aprender qué exactamente y compartirlo con otros grupos para poder enriquecer nuestra visión del mundo. Así tendríamos mentes más abiertas, y evolucionaríamos antes.

sábado, noviembre 19, 2016

Criogenización absurda

Esta mañana leo en las noticias que el cuerpo sin vida de una niña de 14 años ha sido criogenizado por orden de un juez, cumpliendo la voluntad de la joven tras una dura batalla legal. 

En una misiva al juez, la niña exponía lo siguiente sobre su petición:

"Se me ha pedido que explique porque quiero hacer una cosa tan inusual. Sólo tengo 14 años y no quiero morir, pero sé que voy a morir. Creo que ser criogenizados nos da la oporturnidad de ser curados y despertados incluso en cientos de años.
No quiero ser enterrada bajo tierra. Quiero vivir y vivir más tiempo, y creo que en el futuro pueden encontrar una cura para mi cáncer y despertarme. Quiero tener esa oportunidad. Ése es mi deseo"
Puedo entender las ganas de vivir de la niña, quién no, pero me parecen sumamente egoístas. Y es egoísta en muchos sentidos, el primero porque responde a la necesidad primaria de querer vivir eternamente, Esto es el apego del cuerpo a la vida. En segundo lugar es egoísta, porque obliga a alguien a pagar los costes de mantener su cuerpo. ¿Quién paga esto? ¿Sus padres? Y cuando ellos mueran, ¿quién pagará esto? ¿El Estado? ¿Por qué el Estado debería pagar por una niña cuando hay tantos enfermos terminales o tantos con enfermedades sin cura a día de hoy? ¿Acaso ellos no tienen derecho a la vida o a esperar un futuro más prometedor? ¿Por qué debe nadie pagar por algo así, cuando hay tantos niños sanos que mueren por falta de comida o de higiene básicas? 
Es más, ¿acaso se sabe que la reanimación pueda tener éxito? ¿Hay algún caso documentado de persona criogenizada que haya vuelto a la vida?
Más aún, si el cuerpo estaba muerto ¿tiene sentido reanimarlo? Y si consiguiesen reanimarlo ¿será el alma de esta niña la que vuelva a ocupar su cuerpo? Y si fuese su alma ¿qué futuro le espera? ¿quién se ocupará de ella cuando nadie la espera, cuando está totalmente desarraigada y enferma?
Por último, la decisión es egoísta porque la muerte es necesaria para la evolución del alma. Forzar los mecanismos naturales puede ser un reto científico interesante, pero quizás no sea lo mejor espiritualmente. Una decisión así debe generar mal karma.  

domingo, octubre 23, 2016

Sincronías concentradas

¿No quería ver sincronicidades? Pues toma tres tazas. Algo así debió pensar el Universo este fin de semana, porque no recuerdo haberlas visto tan claramente en mi vida. Quizás porque todas ellas se han sucedido demasiado secuencialmente en un corto espacio de tiempo, y han convergido en una experiencia muy especial que me ha hecho crecer espiritualmente varios escalones de golpe.

Hace una semana aproximadamente empecé a beber agua de shungit. Llegué a la piedra de forma casual buscando un regalo para el cumpleaños de mi cuñado. La piedra se encuentra en varios formatos, pero yo me decanté por aquel que me permitía añadirla al agua, de manera similar que hago con los cristales de cuarzo.

Siguiendo el consejo de una amiga, decidí apuntarme a una excursión grupal a la Tejera Negra para este mismo fin de semana. La idea era no sólo hacer una actividad fuera de casa, sino conocer gente nueva y crear nuevos círculos sociales. Elegí esta opción primero porque la ruta propuesta tiene un nivel básico, y en segundo lugar porque los hayedos en otoño adquieren colores nuevos, que convierten el lugar en un espectáculo único. Había intentado reservar por mi cuenta, pero a estas alturas resulta imposible porque casi todas las plazas están ocupadas.

Al mismo tiempo, me apunté a una meditación para la energía femenina basada en Hoponopono, que es algo que quiero potenciar.


Llega el viernes y me llaman de la agencia de viajes para decirme que los autobuses de la excursión están llenos, y me ofrecen cambiar el día de la misma. Una contrariedad, pero viendo lo que ha llovido todo el fin de semana, ha terminado siendo una fortuna. Sincronía. Había visto varios planes alternativos para este fin de semana, pero no recordaba exactamente cuáles y en qué ámbito. Pensé que quizás era mejor descansar después de mi viaje a Vigo esta semana, y hacer limpieza de la casa.

El viernes por la tarde cojo un taxi para ir a la meditación, y me dejo olvidado el móvil en el asiento. Otra contrariedad. A punto estuve de perderme la meditación para intentar localizar el móvil. Pero internamente sentí que no tenía mucho sentido, y que era mejor ir a la meditación. En realidad, algo pasa con el dicho número de teléfono, porque esta tarde no he conseguido solucionar el tema de la línea con Orange para mi mayor frustración (como diría mi amiga Ainoa: pues pensé que estaba más elevada). Últimamente parece que me tienen manía en Orange, pero creo que hay alguna cosa en el fondo que tengo que solucionar. Me haré un espejo.

Llegué a la meditación tremendamente frustrada por el tema del teléfono, pero desde que entré en la sala mi estado interior empezó a calmarse. Luego supe que la sala había sido preparada energéticamente para crear bienestar. Se estaba tan a gusto allí, qué paz, qué calidez.


Había un montón de gente congregad: unas cuarenta personas, la inmensa mayoría mujeres. Esto me echó un poco para atrás, porque la última vez que hice una meditación colectiva me conecté a la consciencia conjunta y me dio mal rollo. Sin embargo esta vez resultó mucho más individual. He de decir que la meditación fue rara de narices porque se usan palabras de Hoponopono (papel para moscas, gotas de rocío...) que no tienen  ningún sentido para mí. Pero el efecto fue muy beneficioso, tanto que dormí como un tronco y me levanté con muchísima energía para un sábado a las 7 de la mañana.


En la meditación apareció un chico llamado Aleix Caldera, que mencionó que este fin de semana iba a impartir un curso sobre cómo aunar corazón y mente, además de relacionarlo con otros temas como la limpieza de auras. Por alguna razón, sentí interés por el curso. Cuando pregunté el precio y los horarios, me cuadraba tan perfectamente que no vi objeción para no hacerlo. Sincronía.A la mañana siguiente me preparo para el curso, pero veo que llego tarde, así que decido tomar un taxi. Miro por la mañana y no veo que pasen muchos. En ese instante uno para en el semáforo frente a mi casa. Me lamento porque no me va a dar tiempo a bajar a cogerlo, así que decido pedir uno por My Taxi, y ¡qué sorpresa cuando el taxi que me dan es justo el que está en el semáforo! Sincronía.


El curso ha sido algo espectacular. Ahora tengo demasiada información en la cabeza y tendré que digerirla (no a nivel consciente, me temo), pero ha sido tremendamente provechoso. He salido tan sumamente enchufada espiritualmente que he sido capaz de reconocer dos señales en el día, que tendré que interpretar porque no entiendo el significado. 


También he sido capaz de conocer el significado del sueño de los gorriones que tuve hace un par de días. Ahora sé que los gorriones simbolizan la libertad, que tengo que alimentar esa libertad, y que el gorrión que me miró a la cara era yo. Curiosamente en la meditación con la Madre Tierra de esta mañana, me ha vuelto a salir el tema de la libertad. Sincronía. Libertad que se consigue con el contacto con la naturaleza, y en mi caso particular, tiene que ser haciendo lo que quiero o necesito hacer sin esperar a los demás. Eso es lo que me bloquea. Me sabe un poco amargo porque me vuelve a dejar sola, pero si es mi trabajo...


Pero si algo ha quedado claro en el curso es que la misión de cada uno en la vida es el aprendizaje personal, y hay que hacer lo que sentimos mejor para nosotros siempre, porque nuestra responsabilidad es para con nosotros mismos. Y eso aplica también para familiares, para cualquiera de ellos: no son nuestra responsabilidad, ellos son responsables de sí mismos y tienen su propio aprendizaje y responsabilidad. Parece que sólo hay una excepción, y es en el caso de las madres con sus hijos pequeños hasta los 6-7 años, que es cuando adquieren su propia consciencia. Hasta entonces, es la madre la que cuida de ellos porque los hijos comparten la consciencia de la madre. Aunque tampoco sería estrictamente necesario, ya que el niño tiene sus propios custodios. En fin, un mundo.


El profesor me ha dado hoy el nombre de mis ángeles guía: el guía solar y el guía físico. Esta mañana, cuando aún no sabía sus nombres, he invocado al guía solar y me ha pegado un golpe en el sexto chakra que me quedado sin poder hacer el resto del ejercicio de invocación porque no era capaz de visualizar un tubo de luz que tenía que entrar por dicho chakra. En vez de eso he recibido la imagen de un océano bajo un cielo dorado. El agua es información, lo que significa que me ha pasado medio océano de golpe para gestionar en el día de hoy.


Entre otros temas, en el día de hoy hemos visto cómo limpiar estancias y cómo sellar nuestro aura para que las energías negativas no nos afectan. Y ¿qué se usa para visualizar? ¡Shungit! Sincronía.


En resumen, este fin de semana ha sido muy bueno porque he hecho lo que estaba para mí. Ahora queda practicar e intentar que el día a día no me desvíe de mi camino. Tengo tanto por andar...

lunes, septiembre 19, 2016

Madres Ancestrales

Viernes de luna llena en piscis. Cansada como estaba, no tenía muchas fuerzas para un Esbat al uso, así que decidí hacer algo diferente: una meditación basada en la conexión con la energía femenina. Busqué en youtube y elegí al azar una de las opciones que se me mostraban. 

Desde el primer momento noté ciertas resistencias a la meditación. No sé si atribuirlas al cansancio o a la temática en sí. Lo cierto es que sí llegué a centrarme, pero no fue fácil seguir conectada debido a dichas resistencias. Y esto me intriga, porque no sé si debo trabajar este aspecto más.

La meditación era bastante bonita, un poco larga quizás. Se basaba (qué suerte) en una meditación con la luna llena, y entre otras cosas, ayudaba a conectar con las mujeres del mundo. Una parte de esta meditación invocaba a las madres ancestrales, es decir, a la madre de mi madre, y a su madre, y a todo mi linaje materno, que a su vez son madres de otras mujeres que no están en mi línea directa. La meditación animaba a fundirme con ellas, a sentir su amor, y a reverenciarlas por mi vida y por todos los aspectos de ellas que están en mí y que he traído de ellas hasta el momento presente. Había una energía especial, delicada, suave, nutriente, amorosa. Pura energía femenina. Fue tan especial, tan bonito, que me eché a llorar. 

Morgan


Supuesta película de terror dirigida por un hijo del famoso Ridley Scott. Trata de un experimento llamado Morgan, un ser híbrido entre humano e inteligencia artificial. La trama comienza a raíz de un incidente en la que Morgan exhibe una reacción violenta inesperada que obliga a una evaluación de riesgos de la situación. Para ello, una agente llamada Lee Weathers se desplaza hasta las instalaciones con el objeto de determinar si Morgan debe seguir existiendo o no.

Aunque no es nueva, me gusta la idea del ser creado con un propósito que intenta rebelarse contra el mismo. Me gusta la idea, no muy desarrollada, de cuánto pesa nuestra genética en lo que realmente somos, si podemos escapar de la misma. Me gusta la idea de que los humanos podamos ser creadores, pero que nuestras creaciones puedan escapar a nuestro control, un poco así como lo que el hombre hizo respecto a Dios. Me gusta la idea de que hayan elegido a Michelle Yeoh como la directora del proyecto, y que reciba una paliza de Morgan, cuando Michelle Yeoh es una de las damas de las artes marciales. Me gusta el final, cuando se desvela el propósito real de la visita de Lee Weathers.

Sin embargo, la película no me llena por varios motivos. Para empezar digamos que no es una película de miedo, sino más tirando a ciencia ficción. Digamos que el suspense tampoco está muy logrado. Por tanto la película resulta poco más que entretenida. Tiene algunos momentos donde se podría intuir el final, aunque tampoco son demasiado evidentes. Esto podría ser considerado como algo bueno, sin embargo creo que no están bien desarrollados del todo. Pasable. 

domingo, septiembre 11, 2016

Nightwish



Sólo hay una palabra para describir el concierto de Nightwish anoche en el Palacio de Deportes: conciertazo. Tras el cambio de Annette Olzon por Floor Jansen, y el espectacular concierto de Wacken 2013 (lamentablemente visto en vídeo), había mucho interés por una gira de los finlandeses. Lamentablemente en este grupo va a pesar mucho siempre la figura de Tarja, la primera cantante, que todavía tiene muchos seguidores, a pesar de que para mí está muy sobrevalorada. Las comparaciones son odiosas, pero a mí me gusta mucho más Floor que Tarja; tiene mucha presencia en el escenario (y no sólo por lo grande que es esta mujer), tiene una voz preciosa, con amplio registro, potencia, versatilidad, y con gran facilidad para pasar de lo lírico al metal. De hecho, creo que ella aporta matices nuevos a las canciones del grupo, mucho más metalero que antes. Por no decir que resulta mucho más natural sobre el escenario, y su voz combina estupendamente con la de Marco.

Como me suele pasar últimamente, apenas había escuchado el disco nuevo y fui al concierto sin tener ni idea del setlist. Luego resultó que conocía más canciones de las que pensaba, aunque no fueron la mayoría. Me emocionó escuchar "The Poet and The Pendulum", que es una canción que me encanta (sobre todo el final, que es tan dulce), y que no esperaba escuchar de nuevo tras el concierto con Annette en Wacken (¿en 2008?). Otras canciones que me gustaron particularmente (que es mucho decir porque cualquier fue buena) fueron "7 days to the wolves" y la genial "The Greatest Show on Earth", larga como ella sola, pero impresionante, acompañada de imágenes varias de fondo.

Nightwish sonaron muy bien, muy claro, y el volumen estaba equilibrado. El setlist me pareció muy variado, a ratos más sinfónico, otros más duro, otros más folk. Y Floor es impresionante, perfecta en su actuación (yo quiero cantar como ella).

Como teloneros actuaron un grupo español llamado Alquimia. A mí el metal español no me hace mucha gracia en general, así que no estaba muy por la labor de verlos. Pero empezaron a sonar y el sonido me recordaba tanto a Avalach... Consulté en Google y, ¡sorpresa, son los Avalanch reconvertido! Muy buena actuación también, aunque se me hizo un poco corta, quizás porque me estaban gustando. Entonces deciden tocar "Xana" y casi lloro, por lo inesperado, porque es una canción que es hermosa, triste, y me encanta. Todo un regalo.

viernes, septiembre 02, 2016

Cascadas de Krimml




Austria, esa gran desconocida. Sólo conocía Viena, que además no es una ciudad que me emocione particularmente (demasiado ostentosa). Así que poder venir por trabajo y quedarme unos días, me ha permitido poder conocer el país un poco más. Más bien poco, pero lo que he visto me ha gustado tanto que ya tengo ganas de organizar unas vacaciones largas para poder sacarle más partido.

Cuando no tienes ni idea, buscas por internet: "alrededores de Salzburg", y te da una lista de lugares a visitar. Esto tiene cierto riesgo, ya que depende de la opinión subjetiva de gente a la que no conoces de nada y cuyos gustos pueden ser muy diferentes a los tuyos. También me da miedo que los resultados respondan a una especie de "group thinking", donde se coincide con la mayoría sólo porque no quedar desplazado. Bueno esto es más típico de reuniones presenciales, así que confío en que el anonimato module la opinión para bien. Otro tema es que aparece una lista de sitios a visitar y no sabes cuál elegir. A veces es una lotería. En este caso, parecía claro que uno de los destinos tenía que ser Hallstatt, pero las cataratas de Krimml surgieron de una manera más inesperada.

Las cascadas de Krimml son cuatro saltos imponentes de gran caudal de deshielo que surgen en 380m de desnivel. Están localizadas en la región de Tirol, próximas al pueblo del mismo nombre, en el parque nacional Hohe Tauern. Desde Salzburgo hay unos 130km a las mismas, desde Innsbruck están más próximas.
El blog que leí, además de poner varias fotos que mostraban la belleza del paisaje, mencionaba que el camino era " sencillo y sombreado". No aprenderé nunca, la verdad. "Sencillo" nunca significa "llano", significa que el camino está en buen estado, que no hay tramos aéreos, ni tramos de escalada. Pero ojito al camino. Quizás soy yo, que me cuesta tanto subir...

Pero empiezo por el principio...

El jueves era el primer día de la sesión plenaria del proyecto TREDISEC, lo que significaba el día más largo de reunión para mis compañeros de trabajo. Era ideal para hacer el viaje más largo de los que tenía proyectados en estas vacaciones. Había alquilado un coche por Europcar. Uno para el jueves, otro para el viernes. Seguro que palmo pasta, y resulta un poco incómodo tener que desplazarse a la oficina de alquiler, que está como a 1km del hotel. Otra vez lo miraré mejor.

Llego a las oficinas de Europcar. Metedura de pata: le digo al dependiente que no he conducido con Europcar antes en Deutschland. Me mira raro y me corrige: "Österreich". Qué vergüenza, qué lapsus. Que bueno, son primas hermanas, ¿no? (es broma). Me disculpo. "Österreich, genau, entschuldigung".

Me da las llaves y los papeles del coche (¡un pedazo de Audi!). Me monto. De repente me doy cuenta de que ¡sólo hay dos pedales! Miro las marchas y veo cosas raras. ¡Me han dado un automático! Dios, que no he conducido uno en la vida. Si lo más que sé del automático es que hay que ponerlo en la posición P (de parking) cuando lo estacionas (ay, qué recuerdos del viaje a Stuttgart). Vuelvo a entrar en la caseta y pido ayuda al dependiente. Me mira como si fuera tonta. Por un momento estoy por decirle: "soy mujer", pero creo que ya ha asumido que no debo ser ni muy lista, ni muy competente al volante, lo cual es un prejucio por ambos lados (el suyo y el mío).
Me lo explica, y me pongo en marcha. ¡Empiezo mi viaje!

El navegador resulta muy útil. Había impreso las instrucciones del Google Maps por si acaso, pero ¡qué diferencia! En la radio sólo suena pop y las noticias. He descubierto a una tal Christina Stürmer, cuyas canciones son un poco empalagosas (¿será por el romanticismo alemán?), pero se me han pegado (mierda). De repente me doy cuenta que no tengo ni idea de cómo se dan las luces. A mi derecha encuentro una rueda con los iconos de las mismas, pero no tengo ni idea de cuáles son. Doy unas y espero no haberme equivocado. De hecho, ni sé si estoy dando luz. Tampoco sé dónde leches voy a repostar a la vuelta.

La autopista la abandono pronto y entro en carreteras nacionales. Están limitadas a 100, hay bastante tráfico, me encuentro muchos tractores y camiones, y encima pasan por el centro de ciertos pueblos, provocando atascos. Pasar Kiezbühel es un infierno. El viaje se hace muy pesado, sólo estoy deseando llegar. El paisaje es precioso eso sí, maravilloso: valles muy verdes, amplios, rodeados por montañas enormes. Las montañas amenazan lluvia. Mierda.

Según llego a Mittersill empieza a chispear. Cuando llego a Krimml está lloviendo a cántaros. Así no puedo subir a la montaña. Son las 12 de la mañana y el día de repente no resulta muy prometedor. Ante la duda decido comer el bocadillo que me he preparado en el buffet del hotel (que Austria es cara).

Sigue lloviendo mucho. Llevo un chubasquero en la mochila, pero es muy ligero, demasiado para esa lluvia. También llevo el bikini, pero ya sé que no me voy a bañar. Decido bajar a una tienda que hay cerca del aparcamiento. Está atestado de gente que se guarece de la lluvia. Encuentro un chubasquero en condiciones. Es muy caro, pero es eso o no hay cascadas.

Salgo de la tienda y parece que ha disminuido la fuerza de la lluvia. Emprendo el camino. Aquello parece una romería: un montón de gente ascendiendo, algunos con carritos de bebés. Veo muchas mujeres con Niqab (con sus maridos, por supuesto), cubiertas hasta los pies, con sus buenas deportivas. Me sorprende bastante. También veo a uno subiendo con zapato normal y a otro con chanclas. Flipo, pero estoy segura de que llegarán.
La primera cascada se alcanza enseguida y es bastante sencillo llegar a ella. Es una maravilla, una preciosad, pero con la lluvia no se disfruta bien.

Sigo subiendo. El bosque atenúa la lluvia, aunque pronto para. Es cierto que el camino es sombreado, pero joder con el desnivel. Sufro bastante en el ascenso, y encima tengo que ver a los que regresan, tan ligeros, tan felices. Gracias a Dios hay muchas paradas que te acercan a la cascada para poder admirarla. Eso ayuda a recuperarse. El camino también tiene muchos bancos para sentarse, pero no es necesario llegar a tanto.

Es un camino realmente bonito. El bosque es frondoso, muy verde, lleno de vegetación. Con la humedad resalta mucho más. Mientras subo me da por pensar en muchas cosas, y surgen algunos pensamientos que me parecen buenos, aunque los olvido enseguida. Uno de ellos tiene que ver con que la realidad está creada por la conciencia colectiva. Lo que veo ante mí lo crearon antes otros y yo ayudo a mantenerlo. Pienso: "crearon, y crearon bien". Parece que con el tiempo hemos ido creando a peor.
No hay nada que se pueda equiparar a la belleza de la naturaleza. También pienso en la conciencia primigenia que creó todo esto que veo. Mi mente nombra a Dios. "Y Dios creó el mundo en siete días". Creo que me falta combustible...

Afronto la última cascada, la más dura. Asciendo mucho más lento, me cuesta mucho. Pero merece la pena. La última cascada es impresionante, aunque creo que mi opinión está sesgada por el esfuerzo. Llego a la penúltima plataforma, que coincide con la mitad de la cascada. De repente decido que no es necesario llegar a la última plataforma. Seguro que me pierdo algo, pero yo ya estoy disfrutando del espectáculo del último salto. No me merece la pena el último tramo. Mejor regresar e intentar llegar a Salzburg para la cena con el consorcio.

Me quedo unos minutos viendo el caudal caer y golpear el suelo. Deben ser unos 100m de cascada. Es impresionante la cantidad de agua que lleva. Miro dónde el agua cae más, dónde menos, en qué rincones se retiene antes de caer. Es casi como meditar.

Regreso al aparcamiento. El descenso me hace temblar las piernas: mañana tendré agujetas seguro.Bajo a una velocidad suficiente. La montaña vuelve a amenazar tormenta. Me paro en algunas plataformas, pero menos tiempo, menos fotos. Paro en las tiendas de souvenirs a la entrada del parque, pero no me convence nada.

Pago el aparcamiento y la máquina me da una ficha para abrir la barrera. Cuando me inclino a introducir la ficha en la ranura de la máquina, se me cae de los dedos y se mete debajo del coche. Scheisseeeeeee. Paro el coche y me bajo a buscar la fichita de marras. La introduzco bien esta vez y se abre la barrera, pero ahora el coche no quiere arrancar. Me pongo nerviosa pensando en que la barrera bajará y me dejará dentro. Cambio todas las palancas y por fin arrancamos.

De vuelta a Salzburg. El navegador me cambia cien veces la ruta por culpa del tráfico. El camino se hace un poco pesado, pero por fin llego a Europcar.

Llamo a mis compañeros. Voy tarde para la cena, así que me uniré más tarde. Ahora necesito una ducha bien larga, y un poco de cariño de cremas de belleza. Cerraremos el día entre socios.