martes, enero 23, 2018

Lista de atributos

Gorda
Cuerpoescombro
Vacaburra
Fea
Asquerosa
Grimosa
Repelente
Simple
Idiota
Estúpida
Necia
Ignorante
Cenutria
Inculta
Ingenua
Crédula
Boba
Bobalicona
Loca
Rara
Vaga
Vieja
Infantil
Inútil
Inservible
Incompetente
Inepta
Baldía
Yerma
Baldía
Nula
Torpe
Negada
Insignificante
Insoportable
Luctuosa
Fantasiosa
Insegura
Sosa
Insulsa
Aburrida
Anodina
Puta
Arrastrada
Zarrapastrosa
Zafia
Invisible
Insuficiente
Débil
Patética

Y seguramente haya más...

domingo, enero 21, 2018

Registros Akáshikos III

A la tercera va la vencida. Por fin el curso de Registros Akáshikos que esperaba. Pero no es tan sorprendente cuando la maestra es Gema Monroy, una persona maravillosa y especial. Ya cuando la conocí me pareció un alma preciosa por su alegría y su espíritu infantil. Hoy además la he conectado con la diosa; en ella se reúnen la alegría niña, el amor de la madre y la sabiduría de la anciana. Y todo con un cariño, y una humildad enormes. Es un regalo poder conocer a gente con tanta luz.

El curso que esperaba por muchos motivos. El primero es que por fin alguien me explica bien en qué consisten los registros, paso a paso. No había sido mi experiencia hasta entonces. Mi primer curso fue en remoto y tuve que leerme el tutorial por mí misma. Allí se hablaba de cosas como los rayos, los elohims y los maestros ascendidos, que aún no he conseguido conocer (algún día). Mi segundo curso, a pesar de ser presencial, apenas mejoró. Creo que solamente me sirvió para conocer a Gema. Ahora en el tercer curso, es Gema quien hace un manual mucho más ligero, explicado con palabras más sencillas y llanas, mucho más accesible para todos.

El segundo motivo es que en el curso hemos conectado los registros con otros conocimientos metafísicos: el origen de las almas, las vidas anteriores, los pactos álmicos, los seres de luz, los ángeles, el propósito de vida...Es como ir completando poco a poco un enorme puzzle del que vas recibiendo las piezas inconexas por caminos diferentes.

El tercer motivo es que he podido canalizar información. Tenía miedo de que estuviese completamente negada para esto, por mucho que Gema me dijese que todo el mundo está capacitado. Temía que mi bloqueo interior afectase también a esto. Pero he llegado al curso sin muchas expectativas, sin ponerme demasiada presión, y lo más importante: sin dudar. He canalizado y lo he hecho con facilidad, y esto me pone contenta. Y no sé por qué dudaba, ya que yo he canalizado anteriormente. Canalizo cada vez que me llegan mis intuiciones, cada vez que tengo mis sueños premonitorios, cada vez que reconozco las señales que hay para mí, cuando veo un abejorro y reconozco el espíritu de mi bisabuela. ¿Por qué dudar de que no podría hacer esto?

También creo haber averiguado cómo canalizo. Siendo visual, habría esperado recibir la información en forma de imágenes. Algunas veces me llegan (en el masaje metamórfico suele ser así), pero no es lo habitual. También he tenido algún episodio de clariaudiencia. Pero lo mío es saber. En inglés se llama "claircognizance": me llega la información y simplemente sé. Se parece a los sonidos, pero es más una sensación unida a un conocimiento. No se me ocurre una manera mejor para describirlo, aunque no es precisa.

La información que he recibido hoy es que tengo que divertirme más y que debo darme más cosas a mí misma. No ha llegado tan directamente. La diversión tiene que ver con la pregunta sobre el color que más necesitaba en este momento (el amarillo). Darme más cosas tiene que ver con el animal que más necesitaba en este momento (la vaca).
También he preguntado por las relaciones kármicas con mi madre. Aunque ha sido la respuesta menos clara, lo que me ha llegado es que ambas fuimos hermanas en otra vida. Ella fue mi hermana mayor. Ahora tendría que hacer más preguntas al respecto para poder saber más.
Había otras preguntas, pero no me apetece compartir las respuestas. En realidad las de arriba son las que más me han impactado porque son las que puedo decir que ciertamente son respuestas donde la mente no se ha metido.

El curso ha tenido muchos pequeños detalles que sólo salen de la creatividad y el amor de Gema: la iniciación con agua del valle del Jordán, las tarjetas oráculo, el citrino, o la llama de Avalón. Éste ha sido un regalo muy especial. Gema había traído una vela encendida con la llama de Avalon, y cada uno hemos encendido una vela de té para poder llevarnos la energía a nuestra casa. Ahora tengo el espíritu de Avalon en mi casa, y me encanta. Sé que un día iré a Avalon. Estoy esperando que salgan las fechas que me cuadren. Ojalá este año. Mucha de la gente que acude allí va por María Magdalena. Yo iría por Morgana, con la que siento un vínculo desde hace años. De momento me contento con mi vela, y con las velas que saldrán de esta.

He llegado un tanto mustia al curso, pero me marcho con ilusión y confianza.

El luto silencioso

El luto silencioso es levantarte por la mañana sin ilusión ni esperanza, e intentar fingir normalidad.

El luto silencioso es tratar de pasar desapercibida para que nadie te pregunte por tus ojeras, tus ojos rojos, y el brote de tus labios que grita por ti lo que tú callas.

El luto silencioso es tratar de anestesiar el dolor con todo lo que está a tu alcance: trabajo, comida, música, películas, libros, dormir.

El luto silencioso son las lágrimas que corren por la cara al llegar a casa, cuando te despojas de la máscara y la coraza. Las lágrimas en el coche de vuelta a casa. Las lágrimas furtivas e inesperadas en el restaurante mientras cenas.

El luto silencioso son los sollozos y los quejidos amortiguados en la almohada.

El luto silencioso es el dolor y la tristeza instalados en el pecho, tan agudo que a veces crees que te va a partir en dos.

El luto silencioso es la tortura que responde a las preguntas esenciales que rondan tu cabeza incesantemente:

1. Qué tan mal hiciste para perder lo que más querías? Cómo pudiste ser tan torpe y estúpida?

2. Qué tan malo hay en ti para perder lo que más querías?
Repasas los momentos y sientes que diste mucho, pero nada fue apreciado: tu amor, tus caricias, tus actos, tus gestos, tus regalos, tus consejos, tu visión del mundo, tu confianza, tu presencia, tu alma, tu corazón, tus sueños... Nada de eso sirvió. Nada fue suficiente. Pero no tenías más para dar. Y no fue suficiente. No fuiste suficiente. No tienes suficiente valía.

El luto silencioso es es desdoblamiento interno de tu persona. Una parte te apremia a ser fuerte e intentar dejar todo atrás lo antes posible. Otra parte siente que la herida es muy profunda y que necesita demorarse más para poder sanarla, si es que llega a cerrar algún día. Una parte quiete quemar puentes y blindar el corazón frente a todo sentimiento. La otra está ocupada en coser los pedazos rotos. La otra se siente cansada y derrotada.

sábado, enero 20, 2018

Mazinger Z Infinity


Esta tarde he ido a matar tiempo al cine. Afortunadamente había una película perfecta: Mazinger Z Infinity. La tenía en mi lista, aunque con reservas: tenía miedo de que pudiera ser una mierda. Recordaba la serie de cuando era pequeña, y entonces me encantaba, como otras series que me desencantaron cuando volví a verlas. Recordaba más el sentimiento que la serie en sí, de la cual tengo fragmentos dispersos. Y también recordaba los comics que alquilaba en la biblioteca del colegio.

Comienza la película y suena la banda sonora en japonés. Joder, yo me sé la canción en español. Pero escucharla me anima. Y empieza la acción.

Con las pelis de anime en general me suele pasar que me falla la línea argumental, como si le faltase una pequeña vuelta para ser redonda. Aun así, la película me resulta entretenida. Muchas peleas de robots gigantes, Mazinger contra todos, Mazinger defendiendo el mundo frente a un Dr Infierno que ya no quiere conquistar el mundo, sino sustituirlo por uno de los mundos paralelos posibles. Para ello el Dr. Infierno tiene que iniciar un proceso llamado "Goramon" con un mega Mazinger llamado Infinity que utiliza la energía fotónica para activar cualquiera de los mundos posibles.

Los personajes principales han madurado y tienen nuevas vidas y carreras. Koji tiene un pequeño complejo de Peter Pan, y Sayaka antepone el bien de la humanidad a su felicidad. Pero el devenir de los acontecimientos les ayuda a entender la realidad de su relación y ajustar sus puntos de vista. Ni él es tan machista como lo recordaba, ni ella tan caprichosa. Y gráficamente han mejorado sustancialmente.

También hay algún toque de humor, a cargo de Boss y sus colegas con el Bossrobot, el profesor Mori Mori, el profesor Nossori, y las chicas Mazinger.

Pues un ratito entretenido.

viernes, enero 19, 2018

Fábulas (Jean de la Fontaine)


Mi padre me preguntó si quería algo de mi abuela, y salté como un resorte: el libro de fábulas de la Fontaine. Es un libro muy especial para mí. Era mi libro favorito cuando iba a casa de mis abuelos. Solía ir allí, sacar el libro de la estantería, y empezar a leer aleatoriamente las fábulas escritas. Me gustaba porque eran relatos cortitos y amenos. La moraleja era lo de menos, si es que llegué a procesarla alguna vez. Mis favoritas eran las fábulas donde mencionaban a los dioses greco-romanos. Así entré en contacto con la mitología.

Ahora cojo el libro en mis manos como un tesoro (mi tesssoro). La cubierta está un poco deteriorada, pero el interior está perfectamente conservado, lo cual es un triunfo,considerando que está editado en 1946. Mantiene el olor que yo recordaba y que me transporta a mi infancia. Hacía mucho que no lo abría. Tiene tantas fábulas. De hecho está divivido en doce libros con un número variable de fábulas por cada uno. Recuerdo muy pocas, la verdad. Por eso, el libro y yo vamos a tener un reencuentro, como el de dos viejos amigos. No sé si seguirá teniendo la misma magia que entonces. Lo cierto es que como adulta veré otras cosas que no veía de pequeña, especialmente el estilo de escritura, y aspectos culturales de la época que posiblemente ya no apliquen. A pesar de todo, me ilusiona.

jueves, enero 18, 2018

Misión de vida


Durante mucho tiempo he querido golpear un saco de boxeo, pero no como se atiza furtivamente a los sacos del Decathlon. Quería sacudirlo con todas mis ganas y energías. Y más hoy. Hace unos años me compré un saco hinchable para casa, pero las gatas lo desinflaron y quedó inservible. Me había quedado con la espinita clavada. Hace unas semanas aparecía la publicidad de un nuevo gimnasio en el barrio de fitboxing con una clase de prueba. Hoy he ido a tomar mi clase.

La publicidad hablaba de un entrenamiento de alta intensidad, basado en el boxeo, el kickboxing y el entrenamiento funcional, capaz de quemar 1000 calorías por clase. Eso me pareció una barbaridad. Tenía en mi cabeza el dato de que en combat se queman 600 calorías, así que la diferencia es una clase extra de baile. Me parecía demasiado. Se me ha olvidado ponerme el reloj para medir el entrenamiento, pero la verdad es que es una clase agotadora.  Diría que incluso más intensa que las clases de Juan de los martes, que es bastante cañero. También hay que decir que no estoy en mi mejor momento de forma, que estoy con la regla, y que llevo toda la semana sin pisar el gimnasio por culpa del resfriado. He aguantado la clase bastante bien, considerando las circunstancias.

La clase estaba llena, casi todo chicos jóvenes de dudosa técnica. En comparación soy Ronda Rousey. Ése es el nivel.

Y sí, he pegado al saco. Con guantes de boxeo. Y ha sido muy raro. Estoy acostumbrada a pegar al aire en clase de combat, no tengo ninguna referencia. Con el saco los golpes son más cortos, y los movimientos se hacen raros hasta que consigues adaptarlos. Por supuesto, también está la fuerza de reacción que ejerce el saco al golpe, que resulta mucho más intenso que la resistencia del aire. Cuando llevas unos golpes, estás agotado. A esto hay que sumarle fondos, abdominales, burpees...No sé, mañana voy a tener agujetas. Lo que no sé es por qué solamente hemos trabajado un lado del cuerpo, se me hace raro porque en combat se trabajan los dos lados.

He golpeado con ganas, como si quisiera vomitar mi frustración, mi tristeza, mi desvalorización, mi impotencia. No sé si me he vacíado, pero me he quedado bien. Ojalá hubiese visualizado, pero estaba más presente en la clase que en mis pensamientos obsesivos.

La sorpresa de la sesión ha sido descubrir que el entrenador era un antiguo compañero de colegio. ¿Cuántos años hacía que no nos veíamos? Tantos. Me ha reconocido él a mí. La mente me ha devuelto una imagen de ambos en el patio del colegio organizando un teatrillo basado en la película "Rocky IV". Recuerdo que estaba muy flipado con aquello. Tanto que empezó a hacer boxeo y kickboxing a los 15 años. Luego se hizo profesional hasta que se lesionó la rodilla. Luego pasó a ser promotor. Ahora está metido con esta franquicia. Se le ve contento. Lo que hacen las endorfinas.

Realmente me da envidia esta gente que sabían de pequeños lo que les gustaba y que han hecho de ello una misión de vida. Yo sigo buscando la mía, y a este paso me moriré buscando. He pensado en las cosas que solían gustarme: diseñar vestidos, dibujar mi casa ideal, escribir, leer...¿Dónde quedó todo aquello? En el pasado, como tantas cosas. A veces echo de menos a aquella niña.

Cinco embriones


Cinco embriones surgieron del proceso y ninguno de ellos prosperó.

El primero fue el más traumático, el que la enfrentaría al futuro, la incertidumbre, sus creencias limitantes, su moral, su confianza en sí misma y en su capacidad. Dio mucho miedo y fue en sí mismo un ejercicio de autoconocimiento brutal.
Aun siendo el más prometedor, de alguna forma, este embrión estaba destinado a fracasar por toda la presión que se le vino encima. Además, ella aún soñaba con bebés de pelo castaño y ojos verdes.
Ella supo exactamente cuándo el embrión abandonó su cuerpo. Lo vio irse por el sumidero una mañana a los pocos días de la transferencia.

El segundo y el tercero pasaron un proceso más normalizado. Las dudas y los miedos persistían, pero no eran comparables a las del primero. Podrían haber salido con éxito, pero tampoco cuajaron. Causas desconocidas.

El cuarto no sobrevivió a la descriogenización, y hubo que despertar al quinto.

El quinto fue el más doloroso emocionalmente, porque fue el tercer revés consecutivo en menos de un mes. Quizás los dos primeros fueron lo que precipitaron éste. Nunca se confirmará.

Cinco intentos, cinco fracasos. Ahora queda la duda: volver a intentarlo (pasar por todo el proceso nuevamente, con lo que económica, moral, y emocionalmente significa) o desistir. ¿Cuántas veces son necesarias para una fatalista saber cuándo algo es imposible? ¿Cuándo dejar de luchar? ¿Cómo se acepta algo así?

Lo que sí es cierto es el dolor por la pérdida. En cierta manera, esos eran sus hijos no natos. Seguramente les escribirá una carta de despedida, para que se vayan tranquilos. Y llorará mucho por ellos, por lo que pudo ser y no fue, por los futuros muertos.

Lo que permanece es más desvalorización (sumada a la ya existente), el imaginarse como una reina Midas de la muerte: todo lo que toca se estropea y muere. Yerma y estéril. Buena para nada. Buena para nadie.

miércoles, enero 17, 2018

Virtual Love

Hace tres años abrí una cuenta en una conocida página de matchmaking. Tuve la idea de que me convenía conocer gente para no quedar atrapada en una historia sinsentido. Una vez más, mi intuición tenía razón. Pero no recuerdo por qué me decidí por esta vía, ya que jamás antes había hecho algo así. Un mes más tarde, mi amiga América me recomendaba otra página gratuita que usaba ella.

Al principio seguí los pasos que indicaban sendas páginas: abrir el perfil y empezar a curiosear. Y pronto me dí cuenta de que este medio no era para mí.

Me sorprende que a tantas personas les funcione, pero está claro que tienen una personalidad diferente a la mía. Digamos que tengo carencias para el juego: soy tímida, soy muy cautelosa con los hombres, y no soy nada lanzada. Por no decir que soy la típica chica a la que nadie ve, la mujer invisible, la chica violeta. Aun así, recibí algunos mensajes, cosa que agradezco porque yo jamás podría iniciar el contacto. Pero la mayoría de los intentos fueron fallidos porque la demanda de la gente es exagerada. A ver, yo no concibo estar metida en chats todo el día, como si no tuviese nada más que hacer. Buscar el amor es importante, pero conservar mi trabajo también. Alguno se molestó por no ser más activa. "Sosa" me llamaron. Si supieran que en realidad soy asíncrona multicanal, como decía Dani...

Otro problema que encuentro en estas plataformas son los perfiles. No nos damos cuenta de la cantidad de información que damos sin pretenderlo. Todo el mundo intenta ser guay para llamar la atención y dar su mejor imagen: las mejores sonrisas, las actividades más interesantes, los lugares más exóticos... pero la mayoría de las veces no se consigue. Quizás soy yo demasiado exigente (no digo que no), pero las cosas que veía me echaban para atrás que atraerme, esas cosas que no se ven a simple vista, esas intuiciones, esas primeras impresiones. Bastaba con ver la foto, no porque fueran feos o poco agraciados, sino por lo que transmitían en ellas sin querer. Y seguramente eran personas encantadoras e interesantes, pero la información que recibía no me animaba a conocerlos. A veces conseguía traspasar mis prejuicios y llegar a leer a los perfiles, y casi era peor. Había de todo, mucho corazón herido disfrazado de perdonavidas, muchos requisitos imposibles de satisfacer, mucha frase lapidaria.

Lo que más me repelía era la vergüenza ajena que sentía. Pensaba que ya es duro que normalmente te ninguneen para ser ninguneado ampliamente online por un grupo más numeroso. No me gustaría saber lo que mi perfil podría suscitar. Indiferencia sobre todo, supongo. Y eso que jamás mencioné que me encanta el esoterismo, la metafísica o las terapias alternativas.

De mi experiencia recuerdo tres casos concretos. El primero un chico de Madrid con el que supuestamente tenía una alta compatibilidad. A los dos nos gustaba el metal, las cervezas, y las series. Me pareció que merecía la pena conocernos. Quedamos. Me pareció muy majete, pero no sentí ninguna química. Es malo ir a estos sitios cuando estás ya enamorado o cuando tienes el corazón roto (o ambas cosas a la vez).

El segundo era un chico de Sevilla con el que crucé varios mensajes. Él estaba empeñado en que nos conociéramos, pero yo no quería relaciones a distancia. Insistió, pero lo tenía muy claro. Bastante sé de distancias como para saber que no iba a funcionar.

El último fue un masajista de Madrid. Muy lanzado. Demasiado. Me acojoné y corté la conversación.

Desde entonces nada. Tampoco tenía motivación. Yo estaba en otra historia.

Pero hoy he vuelto a entrar en una de las cuentas por curiosidad. Quería saber si mi percepción había cambiado. En absoluto. Sigo sintiendo la misma vergüenza ajena, el mismo recelo, el mismo reparo. Sé que tampoco era el mejor momento, tengo que cerrar heridas primero y tengo que reconstruir mi autoestima. No será en el corto plazo. Ni siquiera lo veo factible.

Soneto 116 - Willian Shakespeare

Permitid que no admita impedimento
ante el enlace de las almas fieles
no es amor el amor que cambia siempre por momentos
o que a distanciarse en la distancia tiende.

El amor es igual que un faro imperturbable,
que ve las tempestades y nunca se estremece.
Es la estrella que guía la nave a la deriva,
de un valor ignorado, aún sabiendo su altura.

No es juguete del Tiempo, aun si rosados labios
o mejillas alcanza, la guadaña implacable.
Ni se altera con horas o semanas fugaces,
si no que aguanta y dura hasta el último abismo.

Si es error lo que digo y en mí puede probarse,
decid, que nunca he escrito, ni amó jamás el hombre.

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Let me not to the marriage of true minds
Admit impediments: love is not love
Which alters when it alteration finds,
Or bends with the remover to remove.
Oh no! it is an ever-fixèd mark
That looks on tempests and is never shaken;
It is the star to every wandering bark,
Whose worth's unknown although his height be taken.
Love's not Time's fool, though rosy lips and cheeks
Within his bending sickle's compass come;
Love alters not with his brief hours and weeks,
But bears it out even to the edge of doom.

If this be error and upon me proved,
I never writ, nor no man ever loved

lunes, enero 15, 2018

Blue Monday

Este lunes lo echó de menos y quiso buscarlo. Echaba de menos tantas cosas: su sonrisa, el ángulo de su mandíbula, sus ojos, su olor, su calor...todo. Se preguntó si él también la echaría de menos. "Claro que no, niña tonta", se dijo a sí misma. Y le recordó todas las palabras que él había pronunciado. Sabía que estaba mal hablar así a su niña interior, pero es que a veces parecía que no se enteraba de las cosas.

Afortunadamente tenía más trabajo del que necesitaba, así como un gran resfriado. Estaba claro que somatizaba la tristeza en resfriado, lo cual tenía sus ventajas, pues podía argumentar que sus ojos vidriosos y su nariz roja eran los síntomas de la enfermedad. Muy conveniente todo.

Había tomado paracetamol para paliar el malestar general. Por la mañana creía haber tenido fiebre. De hecho, habría querido irse pronto a casa y descansar, pero tenía trabajo que adelantar, y las 17h se convirtieron en las 20:30.

Un mensaje le informó de la muerte de Dolores O'Riordan, y pensó en la futilidad de la vida, en cómo todo cambia en un segundo drásticamente. No había sido una gran fan de Cranberries, pero lamentó la muerte de una mujer tan joven que, en cierta manera, había sido un icono. En su cabeza revoloteó el estribillo de "Linger":
"But I'm in so deep
You know I'm such a fool for you
You've got me wrapped around your finger
Do you have to let it linger?
Do you have to, do you have to, do have to let it linger?"
Muy apropiado.

Salió de la oficina y en la recepción encontró la cara deforme de uno de los vigilantes. Tenía la cara totalmente torcida hacia el lado izquierdo, y el ojo derecho opacado, posiblemente ciego. Era la primera vez que lo veía en el edificio. Sintió pena por él y se preguntó si le daban el turno de noche para no causar " mala" impresión. Intentó que su cara no la traicionara cuando se dirigió a él para preguntar si alguien había dejado su tarjeta perdida. No quería ofenderlo.

Llegó a casa sin recordar bien cómo. Recordaba haber conducido, pero no recordaba bien el trayecto. Creía estar otra vez con fiebre. Habría querido ver alguno de los capítulos de "Big Little Lies" que le habían grabado (una gran serie, le habían asegurado), pero se encontraba tan cansada que pensó que sería mejor irse a la cama sin más. No importaba nada más que dormir. Hoy no habría lágrimas, sólo un sueño profundo y reparador.

Pensó en cuánto se alegraba de haber comprado un colchón tan maravilloso. Pensó en que sus gatas velarían por ella.
Pensó que quizás se reencontraréis con él en sueños y eso la consolaría. Pensó que no conocía ninguna canción que hablase del Blue Monday.

Y así cayó dormida.