domingo, noviembre 12, 2017

Una avispa en las margaritas



Cada año en noviembre voy al cementerio a visitar a mi abuelo paterno. Ya es una tradición. Intento ir cerca de la fecha de su fallecimiento, le compro unas flores, y voy a su tumba a hablar con él. Luego rezo una oración, me despido, tomo una foto y voy a visitar a mi abuela para que vea la tumba, ya que ella no puede trasladarse allí.

Normalmente hablo con mi abuelo de mis inquietudes, de mis problemas, de la familia. También suelo hablar con mis bisabuelos maternos, que también están enterrados en la misma tumba. Este año el gesto me parece hasta más importante, teniendo en cuenta mi interés por el transgeneracional. Es una forma de tomar el árbol, rendirle tributo, y

Este año ha pasado una cosa bonita. Estaba hablando con mi abuelo, cuando una avispa ha venido a oler las margaritas amarillas (qué bonitas, qué colorido más inteso). Se ha posado en ellas, ha estado recorriéndolas un poco, y luego se ha marchado. Para mí ha sido un símbolo de que mi mensaje había sido recibido. En este caso, aunque la avispa suele tener un significado poco positivo, yo no lo he percibido así, ni he sentido aversión por el insecto.

Mi mente lógica me ha dicho con retintín: "Los que creen en la magia están destinados a encontrarla". Daba a entender que estaba forzando la interpretación. La he mandado al cuerno.

Cuando he regresado al coche, el panel marcaba las 11:11 y 11ºC. Pedazo señal. Sólo habría faltado haber ido el 11/11. No sé lo que significa. Tiendo a interpretarlo como que estoy alineada con mi propósito, cualquiera que sea. No necesito más.

jueves, noviembre 09, 2017

Moonspell: 1755


Nueva visita del grupo luso a Madrid, presentando su último trabajo: "1755". Como me pasa últimamente, otro concierto al que voy sin haber escuchado ni una sola canción. Me recuerda los tiempos del Wacken, cuando íbamos a los conciertos a descubrir grupos. Poco grupo que descubrir: Moonspell son un gran grupo y su actuación siempre es impecable. Pero el disco sí, es un descubrimiento. Es un gran albúm. Me encanta que sea en portugués, para variar de tanta letra sajona, y aunque el portugués me parece un idioma meloso, no le resta fuerza a las canciones. Además, es el idioma que le pega al concepto del disco: el terremoto de Lisboa de 1755 (una novedad frente a la temática de la peste que parece acompañar a los títulos con fecha).

Parece que en esta ocasión el grupo ha optado por una gira corta entre Portugal y España. Vendrán más adelante con Cradle of Filth, cosa que me motiva menos porque no tengo nada escuchado a los Cradle. Fue una suerte que el concierto fuera en la sala Caracol, que me parece mejor que Changó. Como dijo Fernando en el concierto, Caracol permite como más cercanía. No había demasiada gente, me pregunto por qué. Quizás es que el disco está recién estrenado y la gente apenas ha tenido tiempo de escucharlo.

La composición del concierto fue equilibrada, pero diferenciando bien un primer bloque dedicado al nuevo disco de un segundo bloque más centrado en algunos clásicos. Por supuesto no faltaron "Opium" y "Alma Mater". La segunda canción es que simplemente me encanta, pero empiezo a cansarme un poco de la primera (y mira que me gusta también). Es posiblemente su canción más conocida, y parece que se sintieran obligados a tocarla siempre. Podría decir lo mismo de "Full Moon Madness", pero no estoy tan cansada de ella. No así de "Vampyria", que me aburre un poco. Una lástima no haber podido escuchar "Scorpion Flower".

Y en esta ocasión me gustaría resaltar el trabajo del técnico de luces, una actividad a la que no se da demasiada visibilidad. La sincronía de luces y canción fue perfecta. Eso sí, en algunos momentos casi me quedo ciega al recibir la luz directa en los ojos. Es lo malo de ser un poco sensible a la luz.

Como Crisis y yo llegamos pronto, nos dio tiempo a ver a las dos bandas de teloneros que acompañaban a Moonspell. Dos bandas portuguesas también: Norunda, que parecían más trash, y Bizarra Locomotiva, más industrial pero bastante oscuro. Me gustaron más los primeros porque son más "convencionales". De los segundos cabe destacar que su cantante estaba un tanto pasado de rosca. Se pasó más de medio concierto bajado del escenario entre la gente. Habría sido un detalle de no ser por su energía excesiva. Me parecía un uruk hai. Gracias a Dios el cable no llegaba a donde estábamos nosotras. Fernando cantó una canción con ellos, y el cantante cantó con Moonspell "Em Nome do Medo", que quedó muy bien.

Ir a ver a los teloneros está bien, pero es muy pesado estar tantas horas de pie. A lo que sonaron Moonspell ya estaba muy cansada. Creo que eso me restó un poco a la hora de disfrutar el concierto plenamente. Una pena porque, como digo, fue un gran concierto.

sábado, noviembre 04, 2017

El muñeco de nieve



Una película estupenda para una tarde lluviosa de sábado en soledad. No es mucho más que una película policíaca entretenida, pero hace su papel. En ella un par de detectives investigan varios casos de mujeres desaparecidas los días en que se produce una nevada. En todas las escenas aparece un muñeco de nieve que indica la amenaza del asesino.

La película está protagonizada por Michael Fassbender, actor que me gusta tanto en lo físico como en lo artístico. Lo único que me chirría de su actuación es que el personaje fuma demasiado y creo que no pega mucho. De hecho, al personaje lo etiquetan de borracho, cuando sería más apropiado decir que es fumador compulsivo.

Aparece también un Val Kilmer con aspecto sorprendentemente desmejorado. Qué penica.

Y como personaje especial, hay que mencionar los paisajes invernales de Noruega, que dan una atmósfera especial a la película. En la película salen algunas imágenes de Bergen, y la verdad qué diferencia a la imagen que tengo de la ciudad en mi mente.Me he acordado mucho de mi primer viaje a Suecia, también en invierno (un marzo especialmente frío), donde sorprendía ver las calles de Estocolmo sin limpiar de nieve. Me daba la sensación de que podríamos caernos en cualquier momento y rompernos una pierna. Hacía bastante frío entonces, aunque en Madrid habíamos tenido una ola de frío polar que hizo que apenas notáramos la diferencia. Estocolmo me encantó entonces, a pesar de que no presentaba su mejor aspecto (¡mucho mejor en verano!). De hecho, es una de mis ciudades favoritas hasta la fecha. No como Hamburgo, está claro, pero sí de las favoritas. Me encantaría regresar.

Mensajes

Me escribe mi amigo Rydwlf para comentarme un sueño donde aparezco yo. Es un sueño donde él me pedía una opinión sincera sobre mis sentimientos en un momento en el que yo voy a acabar la carrera. Me dice que buscaba en mí una conexión o mi sabiduría, algo profundo alejado de la superficialidad que nos rodea. Y me confiesa que él sentiría miedo.

Y esto me lo comunica justo antes de empezar una constelación familiar, donde parte del ejercicio es arrojar luz sobre el árbol familiar, y sumergirse en las profundidades de la familia. No es casual. No hay nada de superficial en hacer un ejercicio así.

En ese momento reconozco que hay un mensaje para mí en su sueño, y así se lo digo: si él ha sentido la necesidad de compartir su sueño conmigo, es porque el sueño también es para mí. Quizás no recibamos el mismo mensaje, quizás sí. Y ahora, al repasar la conversación, veo cosas que antes no he visto. Por eso es bueno registrar los sueños, para poder volver a ellos y descubrir nueva información. Es como releer un libro: en la primera pasada te centras en algunos detalles, en la segunda descubres otros que estaban ocultos en la lectura anterior. Esto es así porque todos hacemos un filtraje de la información que recibimos. Por ello no todos percibimos una situación de igual manera. En realidad hay muchos sesgos cognitivos de los que no somos conscientes.

Ahora puedo confesar que cuando estaba acabando la carrera sentí miedo como una forma de resistencia a salir de mi forma de confort. Procrastiné bastante la finalización del proyecto fin de carrera, que me llevó más tiempo de lo que realmente era necesario, ayudada por la enfermedad de mi padre, que alimentó la excusa. Todo por miedo. El mismo miedo que siento cada vez que tengo que afrontar el cierre de cualquier situación a la que me he habituado: viajes, relaciones, cursos, trabajos, etc...Tengo un apego enorme a todo lo que entra en mi vida. Me cuesta mucho soltar, forzando lo inevitable. Tiene que ver con la necesidad de seguridad que busco en la vida. No soy un 6 del eneagrama por nada.

Curiosamente el mensaje llega en un momento en el que debo tomar una decisión. O varias. Pero una de ellas es inminente, laboral. Estoy un poco confundida al respecto y no tengo una decisión clara. 

Ojalá los mensajes fueran más claros. Y más evidentes. Nos llegan mensajes por múltiples vías: carteles, anuncios, sueños, personas...La mayoría de las veces nos cuesta reconocerlos. Pienso que estamos normalmente en el mental y eso nos anula el sentimiento. La lógica, lo mundano nos hace ciegos a las señales. Así que las señales pasan por delante de nuestros sentidos, pero no los captamos.

Esa es una parte. La otra es que las señales tampoco son evidentes en sí mismas. En este caso, el mensaje ha llegado por una persona, pero la mayoría de las veces son demasiado sutiles: el famoso 11:11, una pluma, una conversación casual, una imagen...¿Cómo interpretar todo eso? Espero que mi subconsciente lo sepa. A nivel consciente me conformo con saber que son augurios favorables y que estoy alineada con el Universo. No parece mucho, pero es lo que tengo.

miércoles, noviembre 01, 2017

Cartas de amor



Un poco de teatro para pasar el día de Todos los Santos. Un poco de teatro para pasar un rato con mi madre. Un regalo de cumpleaños para ella y un poco de distracción en medio de nuestras rutinas. Elegí esta obra pensando en qué podría gustarle. Dudaba entre un musical y esta obra, y finalmente me decanté por ésta, porque pensé que podría ser una historia bonita.

Ciertamente "Cartas de Amor" es una historia sobre el amor, un amor especial que se establece entre dos personas desde la infancia, y que se desarrolla epistolarmente durante la vida de ambos. Lo cierto es que resulta un reto hacer una obra basada en la correspondencia entre dos personas y que el argumento resulte coherente, a la par que interesante. Además cuando no hay ningún artificio más en todo el escenario aparte de un sofá, unos legajos de papel, y unas bombillas que van atenuándose conforme pasa la vida de los dos protagonistas. Los papeles principales están representados por Julia Gutiérrez Caba y Miguel Rellán, que hacen muy buen trabajo desarrollando sus personajes en las diferentes etapas de la vida. Al final resulta una historia muy llevadera y amena. Se agradece que no haya intermedio que corte el hilo de la historia.

Él es Andrew, un chaval formal sometido a los criterios familiares que se basan en el triunfo y en la apariencia. Ella es Melissa, la típica niña rica de familia desestructurada que vive la vida según le llega, sin demasiados miramientos o preocupaciones. Andrew sabe desde el primer momento que Melissa es el amor de su vida. Ella tarda más en saberlo, y eso hace que se produzcan varios desencuentros que articulan toda la historia. Él se alista en la marina y termina en Japón en una relación con una japonesa que se ve obligado a romper por cumplir con los criterios familiares. Después empezará una carrera de derecho que le llevará a la política, y a tener la familia ideal, aunque no sea lo que desea. Al no poder coincidir con Andrew, Melissa se casará con un hombre que la hará infeliz y arruinará su carrera de artista.

Justo cuando Andrew decide meterse en política, ambos tendrán por fin la oportunidad de vivir su amor, aunque sea en la clandestinidad. Su amor se ve amenazado por la carrera política de Andrew, quien antepone la misma y a la familia a lo que realmente quiere, que es Melissa. La traición de Andrew hace que Melissa entre en una espiral de depresión que terminará con la muerte de ella. Sólo entonces Andrew comprenderá la soledad que se siente al perder a la persona que más te quiere y te comprende, su amante y su amiga. Su vida continuará pero ya no tendrá brillo.

Una historia un poco triste que me deja un poco tocada emocionalmente. Ahora tengo que buscar algo que lo contrarreste antes de irme a dormir.

Maestros espirituales

Nunca me cansaré de repetir lo importante que es dar con un buen maestro para todas las facetas de la vida. En la espiritual también. Maestros hay muchos, pero no todos son adecuados para el alumno, por eso el alumno debe tener la sabiduría de reconocer cuándo debe prescindir de un maestro. Parece obvio, pero no lo es tanto. A veces cuesta reconocer que un maestro no es apto para uno, por mucho renombre o experiencia que tenga.  Sí, es verdad que a veces el alumno puede caer en el pecado de la arrogancia, pero no me estoy refiriendo a eso. Es una cuestión de vibración.

El año pasado me apunté a un curso de primer nivel de registros akáshikos. Era el segundo curso que hacía porque el primero fue en remoto y no me entusiasmó. Esperaba que en presencial fuese diferente. Lo fue, pero tampoco colmó mis expectativas. A futuro haré otro, y esta vez creo que tengo elegida a la maestra, a la cual conocí en dicho curso, un alma muy bella y amorosa, que podría ayudarme a conectar con esta herramienta. A ver si saca el curso de una vez, porque me apetece.

El profesor del curso era un maestro de reiki que además había canalizado a Mikao Usui y había escrito un libro sobre él. Tras el curso nos invitó a los alumnos a participar en un foro de reiki que había creado en Facebook. Me uní al foro por interés y por querer aprender más, pero pronto vi cosas raras procedentes de este señor.

Lo primero es que ser maestro no te da un puesto de superioridad moral sobre nadie. Ser maestro significa que tienes mucha experiencia en algo, y como tal puedes dar una opinión sobre los temas que dominas, pero ya. Cuando ejerces juicios arrogantemente y emanas inflexibilidad en tus opiniones, para mí tu credibilidad es nula. El maestro arrogante puede ser maestro, pero también es un cretino.

Tengo varios ejemplos para ilustrar por qué terminé de abandonar aquel grupo de Facebook. Recuerdo un día que este señor criticaba a otro que decía que también había canalizado a Mikao Usui. Era como si le molestase, quizás porque era un competidor de su propio libro. Rechazaba la idea de que otro hubiese canalizado a Usui porque la personalidad de Usui no estaba bien reflejada. Y digo yo: 1) que tú hayas canalizado a Usui no significa que nadie más pueda hacerlo. No es exclusivo tuyo. Usui se prestará a quien le parezca. 2) Que Usui se muestre de una manera a ti, no significa que se muestre a todos igual. Más que nada porque todos tenemos sesgos cognitivos y percibimos las cosas de diferente forma. 

Otro día se me ocurrió preguntar al grupo en qué pensaban ellos mientras daban Reiki, por ejemplo, si meditaban, si rezaban, si hacían ho'oponopono, etc. El tipo me echó una bronca porque según él yo debía estar presente en el acto de dar Reiki. No digo que no tuviera razón (que no lo creo), pero la forma de expresarlo no fue la adecuada. Me molestó, sí, bastante. Pero la verdad, una sesión de reiki puede ser larga, no me creo que todo el mundo tenga la capacidad de estar en el aquí y en el ahora continuamente. Afortunadamente tengo otra maestra que me dice que hasta puedo hacer la lista de la compra si quiero mientras doy Reiki. No voy a hacerlo, pero seguramente sí haga ho'oponopono, que va más conmigo.

En otra ocasión apercibió a una chavala que publicaba en el grupo fragmentos del libro "La Voz Interior" de Eileen Caddy. Según él estaba mal publicar sin el permiso de la autora. La chica no volvió a hacerlo, obviamente, y eso fue el detonante para mi marcha. Porque sí, es verdad que no es correcto hacerlo, pero a mí me encantaban esos fragmentos. De hecho. gracias a los mismos me compré el libro. Pero para mí que él lo veía como una amenaza a sus propios derechos de autor. Y las formas, nuevamente, desde esa superioridad moral, no me parecieron las adecuadas. Por cierto, creo que es un 1 del eneagrama.

Me salí del grupo, pero seguí manteniéndolo en mis contactos. Hoy he visto un comentario suyo al respecto de la fiesta de Halloween. Según él Halloween es una fiesta que sabotea la espiritualidad y que se relaciona con el bajo astral, una fiesta que fomenta el miedo y la frivolidad. Tócate las narices. Parece que cualquier cosa que sea diversión parece que está en contra de la espiritualidad. Pero ¿y tú qué ******* sabes de la espiritualidad de la gente? Si a ti te gusta celebrar este día con recogimiento e introspección, me parece fenomenal, es una vía muy lícita, pero ¿qué hay de malo en divertirse? Se pueden tener las dos cosas. Yo ayer por la mañana hice mi ejercicio de conexión con mis ancestros, pero por la tarde surgió una fiesta y me uní a ella. Es otra forma de conectar con la gente, con los vivos. Los valores no están en peligro si explicas bien las cosas y sabes separar.

En fin, que lo he visto como otra de sus perlitas de moral que no me gustan.
Por eso me planteo hasta quitarlo de mis contactos porque esta persona no me aporta nada. Es decir, quizás tenga mucho que aprender de él, pero si en el paquete van su superioridad y su soberbia, prefiero no aprenderlo a través de su persona.