sábado, diciembre 31, 2011

Marea

Mi último post del año va dedicado a la crónica del concierto que dio el grupo pamplonica en el Palacio de los Deportes de Madrid. Marea venían con un nuevo album titulado "En mi hambre mando yo", el cual no pude conseguir antes del concierto. Esto siempre me da un poco de reparo, porque aunque la música sea buena, me gusta disfrutar los conciertos al máximo, muy especialmente siendo el último concierto del año y a las puertas del fin de año, y eso se consigue con canciones conocidas. Afortunadamente el amplísimo setlist estuvo muy equilibrado y mezclaron canciones de este último disco con clásicos de siempre. 

A pesar de que la acústica no estuvo a la altura del concierto de los RHCP, el concierto sonó bastante bien.El Kutxi parecía más entonado que la vez pasada (año 2007 en el Madrid Arena) y quizá más en forma física. Al menos pareció que podía aguantar en el escenario las dos horas y media que duró el concierto.  El resto de la banda, tocaron muy bien, un sonido bastante limpio y muy buena puesta en escena.

El aforo rozaba el lleno absoluto, aunque en las gradas había huecos libres. Lo que es impresionante es ver la entrada de patio rebosando, con la gente cantando y saltando al tiempo. A diferencia de otros conciertos, donde la barrera lingüística evita que la gente sepa todas las canciones, con los Marea prácticamente las canciones son coreadas de principio a fin y eso es muy emocionante. A mí se me pone la carne de gallina. Además que quieras que no, las canciones en tu propio idioma quizá las sientas más. Lástima que no haya grupos en español que llamen mi atención.

El final del concierto fue apoteósico. Uno de los mejores momentos fue cuando sonó "El Perro Verde" y el Kutxi bajó del escenario y se paseó por la primera fila haciendo que la gente cantara un verso cada vez. Vale que no cantaban muy bien, pero me pareció muy bonito.

"y cuando las estrellas salen
ya estoy colgado del jirón de un sueño,
el mundo entero no me vale,
ayer por la noche me estaba pequeño,
y plantao en un tiesto sin tierra
me invento otro mundo de puertas abiertas,
en donde los besos no sepan a mierda,
voy buscando otro yo a limpio trompicón,
y ya he vuelto a perderme,
no pude juntar el agua con aceite"

Si hay algo negativo de este concierto, fueron algunas actitudes del público. Me molesta que la gente sea tan incívica. Si está prohibido fumar, no se debe fumar. Si hay un pasillo, hay que dejarlo libre por seguridad básica. No creo que sea falta de experiencia en conciertos, más bien me parece la típica chulería de "yo soy más listo" o "porque yo lo valgo". A esa gente, deberían echarla directamente de las salas, a ver si aprenden para otra vez.

viernes, diciembre 30, 2011

Bye bye 2011

El año 2011 se va acabando. Me da pena porque ha sido un año intenso e interesante. Me atrevería a decir que hasta bueno. Así que no tengo mucha prisa porque entre el 2012 con sus inquietantes pronósticos.
La nota más amarga de este año es quizá la agonía innecesaria de Basi en su enfermedad. Estoy esperando que en cualquier momento suene el teléfono comunicándome su muerte. Ella sigue increíblemente aferrada a la vida, aunque ya no como antes, no con la misma fuerza. Pero ¿cómo va a ser cuando sólo el 10% de sus órganos vitales están activos? Se me hace raro pensar en celebrar la Nochevieja mientras ella y su familia la pasan en el hospital. Me recuerda, salvando las diferencias, a aquél día de Nochevieja que pasamos en el hospital esperando la mejoría de mi padre. Salvo que las perspectivas entonces eran (y fueron) más halagüeñas. De aquello hace ya mucho tiempo.

Volviendo al tema central del post, me gustaría hacer balance del 2011 en diferentes áreas de mi vida. Si hay algo que ha caracterizado este año han sido los viajes. En el plano personal destacaría la estancia que Crisis y yo tuvimos en Helgoland en verano viendo las focas. Me encantó la experiencia de tumbarme en la playa a tomar el sol, tan cerca de esos bichitos adorables. En el plano profesional me gustaría resaltar mi viaje a Thessaloniki, mi primera visita a Grecia. Fue tan relajado, tan despreocupado, tan interesante. En contraposición, diría que el último viaje del año a Bruselas fue el peor de todos, debido a que tuve que ir a la review de mi proyecto. Fueron días muy estresantes, de mucho trabajo y de resultado desigual.

Otro aspecto destacable de este año ha sido que este año he estado más activa físicamente. La pereza no me la quita nadie, pero a cambio he conseguido ir regularmente al gimnasio. Adelgazar ni un gramo, pero no era el objetivo. El objetivo era adquirir resistencia y aunque no soy capaz aún de aguantar 5km corriendo seguidos (correr no está hecho para mí), sí noto que tengo más aguante en general. La prueba fue la mencionada review de Bruselas (y los preparativos previos) donde la forma física me ayudó muchísimo a soportar los momentos de máxima tensión.

Además del gimnasio, sigo yendo a clase de salsa y a comienzos de año me apunté a clase de patinaje. Estas son mis aficiones del fin de semana. Aficiones que me obligan a salir de casa y a ser un poco menos un coach potato. Ambas me encantan. En patinaje he progresado mucho este año: ya patino hacia atrás con cierta solturilla y he conseguido que me salga el 3, pero tengo que mejorar los cruzados. Mi mayor freno aquí es el miedo a caerme y a hacerme daño. Hace un mes me di un rodillazo contra el hielo y tuve la rodilla muy fastidiada. No fue agradable y desde entonces me da un poco de reparo hacer ángeles. Pero ya estoy recuperada y quiero seguir avanzando.

Películas he visto pocas este año y no sé si alguna es suficientemente destacable. Conciertos en cambio…¡menudo fin de año! A la espera del concierto de Marea de esta misma noche (el último del año) y habiéndome perdido los de Amon Amarth y (sobre todo) Machine Head, me quedo con los de Dark Tranquility y Moonspell. Y con el Wacken, claro está, pero esto casi es ya una commodity.

En cuanto a libros, tengo dificultades para elegir entre estos dos que me gustaron mucho: “Si decido quedarme” o “Blanca como la nieve,roja como la sangre”. Además, estoy contenta de haber conseguido terminar unoen alemán para variar. 

Laboralmente ha sido un año muy intenso también. Además de la review de Bruselas, tuve otra en junio en Suiza, pero aquí mi participación y mi responsabilidad eran bastante menores; el riesgo también era menor. La mayor parte de mi tiempo la sigo dedicando a un proyecto grande con un consorcio un poco especial que me ha generado algunos problemas a lo largo de todo el año, muy especialmente a finales del mes pasado. Pero puede que las cosas cambien el próximo año. Ya veremos. De momento, en previsión hay un viaje muy especial del que hablaré en otro momento, pero que me hace mucha ilusión (aunque también me asusta un poco).

Termino aquí para no alargar más el post. Dicen que 2012 va a ser un año complicado, pero quiero creer que también traerá cosas buenas e interesantes (ojo a los interesantes fenómenos astronómicos). Feliz Año 2012.



martes, diciembre 20, 2011

"Der Hahn ist tot" (Ingrid Noll)

"Der Hahn ist tot" (El gallo está muerto) es el libro que acabo de terminar de leer en clase de alemán. Tengo mi teoría sobre qué relación existe entre el título y la historia que en él se narra, pero si lo explicase, podría desvelar el final. Tampoco es que el libro merezca mucho la pena. Para ejercitar el alemán no está mal: es entretenido, es simplón y se lee deprisa, pero no es un libro que llene el espíritu. Realmente es como leer un capítulo de la serie "Mujeres desesperadas" porque el personaje principal es excesivo. Excesivo por defecto: una solterona gris, apática, insustancial que, de repente, encuentra al hombre de su vida. A partir de ahí comienza la historia de una obsesión por hacerse con el amor del mismo, incluso llegando a matar para apartar la competencia.

lunes, diciembre 19, 2011

RHCP

Red hot chili peppers (RHCP) es la típica banda que tiene canciones que todo el mundo conoce y tararea a pesar de no ser su banda favorita. También es la típica banda que hay que ver al menos una vez en la vida. Con un estilo muy diferente al que suelo escuchar habitualmente, cierto recelo ante la actuación del grupo y a la acústica del Palacio de los Deportes, no sabía muy bien qué esperar del concierto. El resultado fue bastante positivo. El sonido muy bueno, una actuación impecable, y una gran puesta en escena gracias al juego con las pantallas que alternaban proyecciones de los miembros de la banda e imágenes alegóricas. Si hay algo que reprochar es la escasa interacción de la banda con el público. En ese sentido, me pareció algo frío. A destacar los momentos en que tocaron los temas del “Californication”, que es sin duda mi álbum favorito, y la jam session con la que cerraron el concierto.

viernes, diciembre 09, 2011

Carta a un amigo muerto

Querido J:

Hoy hace 3 años desde que te marchastes. Tu muerte fue tan inesperada e inoportuna como sórdida y misteriosa. Pero todo ello importa poco, por lo menos a mí no me interesa conocer los detalles porque creo sinceramente que no añadiría luz al asunto, sino muchas más sombras, que ya son bastantes. 

Lo que me importa es que no estás aquí y cuando me acuerdo de ti, me apeno. Porque aunque tuviéramos poco trato, siempre te he considerado alguien de mi familia. Y lamento que no estés y podamos reirnos juntos, que es lo que más recuerdo de ti: tu capacidad para hacer bromas socarronas y reirte de todo y de todos (aunque sé que por dentro eras un alma más sensible de lo que querías dejarnos ver). 

A pesar de la pena, sinceramente, más lamentaría que pudieras ver lo que has dejado y cómo lo has dejado.  No quieras saberlo, aunque no es difícil hacerse una idea. Más bien espero que donde estés seas feliz y encuentres paz. Nosotros soportaremos la tristeza de mejor o de peor modo. Hoy sin duda peor. Pero por otro lado pienso que son estos momentos los que hacen que vuelvas a revivir para nosotros. Eso no puede ser malo del todo ¿verdad?

Hasta pronto.

sábado, diciembre 03, 2011

Moonspell


Tras el chasco del concierto de Opeth, cualquier otro concierto habría sido calificado como bueno. En esto Moonspell jugaba con ventaja, pero lo cierto es que el concierto de ayer fue inmenso. Los portugueses son muy muy buenos y muy profesionales. Con ésta han sido ya tres veces que les he visto en concierto (Metalway, Wacken y Madrid) y siempre han ofrecido grandes actuaciones. Casi se puede decir que son una garantía. Su éxito está en el esfuerzo que hacen en cada actuación.

El concierto de anoche estuvo centrado en sus primeros discos: "Wolfheart"  e "Irreligious". Ambos dividieron la actuación en dos mitades muy distintas debido al cambio evolutivo de los temas. En la primera destacaron los temas "Trabaruna", "Ataegina" y "Alma Mater", que a mí me parecen más folk que góticos. Son temas largos y animados con los que disfrutamos mucho. Sí, también tocaron "Vampiria", pero a mí no me hace mucha gracia esta canción.

La segunda parte empezó un poco más floja debido al contraste de estilos. La famosa "Opium" se me quedó cortísima y un poco deslucida en comparación a las anteriores. Sin embargo el concierto mejoró con "Awake", "Ravenclaws" y "Full Moon Madness".

De ahí pasamos a los bises, que se convirtieron en una especie de tercer bloque muy variado con temas más modernos que los anteriores como "Finisterra" o "Scorpion Flower". Toda una sorpresa.

El resumen es que lo he disfrutado tanto, que estoy deseando volver a verlos. En medio año aproximadamente.



martes, noviembre 29, 2011

Estructuras (sintácticas)

Debo admitir que siempre me han gustado todo tipo de estructuras. Las estructuras se relacionan con la regularidad, el orden, la estabilidad y, por qué no, la seguridad. Las estructuras nos aportan un soporte, un refugio, una salvaguarda para el caos diario de un mundo hecho en vidrio amorfo y plástico. También pueden crearnos dependencia y apego, impidiénonos la flexibilidad y la adaptabilidad que los tiempos requieren. Aún así abogo por las estructuras.

En especial me gustaría resaltar las estructuras sintácticas. Las estructuras físicas y arquitectónicas son hermosas, pero requieren de capacidades para las que lamentablemente no estoy dotada. Las estructuras sociales me parecen complejas y en sus reglas me muevo con torpeza. Las estructuras de datos me parecen meras cajas. Las estructuras sintácticas, por el contrario, son manejables, accesibles y cómodas.

A riesgo de mostrar ciertos rasgos autistoides, confesaré que la sola contemplación de estas estructuras me produce un sosiego inmediato, como una especie bálsamo para mi mente. Jugar con ellas ordena mi pensamiento y me da claridad de ideas. Al mismo tiempo me conceden un espacio fuera del mundo donde poder encontrarme a mí misma, donde se diluye esa molesta sensación de inutilidad que me acompaña de seguido. Una bendición que lamentablemente se presenta en gotas.

miércoles, noviembre 23, 2011

martes, noviembre 22, 2011

Opeth - Sala Penélope

Aún no me explico cómo pude acabar en el concierto de un grupo que no sigo y cuya música tampoco me llena. Pero ahí estaba yo la noche del sábado preguntándome a mí misma qué pintaba yo allí. Fue una total pérdida de tiempo que podría haber empleado en dormir y recuperarme de una dura semana.

El grupo estuvo impecable, aunque un tanto soporífero. Más allá de eso, lo peor con diferencia fue la organización. Primeramente, la sala Penélope (primera vez que veía un concierto en ella) no me parece adecuada para dar un concierto. Es pequeña y no reúne condiciones. Y tiene una pedazo columna en medio de la pista que impide cualquier visión del escenario si te quedas atrás y escorado, como fue mi caso. Si a eso añades volumen bajo del sonido y gran intensidad lumínica, tienes una atmósfera que no llama a sumergirse en el concierto, por desconocidos que sean los temas.

Segundo, creo que se vendieron más entradas de las que permitía el aforo. Dentro estábamos como piojo en costura. Incomodísimos. Es más, es probable que mucha gente se quedó sin ver el concierto porque se hablaba de la presencia de policía a las afueras del recinto y de reclamaciones. Sin poder verificarlo, lo que sí puedo decir es que detrás de donde estabábamos nosotros haciendo cola se formó otro grupo tan grande como el que teníamos por delante. Detrás de mí no entró tanta gente (o así me pareció), así que me creo que se haya podido organizar algún problema por falta de aforo. Si es cierto, es una vergüenza: overbooking en los conciertos.

Y para colmo, la apertura de puertas comenzaba a las 20:00.  Como queríamos ver a los teloneros (Pain of Salvation), fuimos sobre esa hora a las puertas, pensando que entre la apertura de puertas y el comienzo de los PoS habría tiempo más que de sobra. No sé a qué hora cruzamos las puertas de la discoteca, tampoco me pareció una eternidad (¿quince minutos quizá?), pero ¡los teloneros estaban acabando el concierto! Dios, ¿a qué hora empezaron?A mí me daba un poco igual, la verdad, pero el resto estaban un tanto frustrados, cosa que se agravó durante el concierto de Opeth.

En resumen, un cúmulo de despropósitos. Lo único bueno que he sacado es una camiseta con el logo tan chulo que tiene el grupo.

domingo, noviembre 13, 2011

Noviembre de conciertos


Tras meses de sequía musical parece que muchos de los grupos que más me gustan se han puesto de acuerdo para venir a Madrid a tocar, todos con disco nuevo. Eso hace que estos meses de noviembre y diciembre estén saturados de citas. Obviamente, por motivos de disponibilidad y dinero, es necesario hacer una selección de los mismos. Otra limitación, lamentablemente, son mis viajes laborables. Eso ha hecho que me haya perdido el concierto de Amon Amarth y que tampoco pueda asistir al de Machine Head la próxima semana, cosa que me revienta sobremanera. Por todos estos motivos, este fin de semana tenía hambre de conciertos.

El primero de ellos fue el de Iced Earth el viernes con su nuevo disco "Dystopia". La reciente salida del gran Matt Barlow, dejaba la incóginita sobre el futuro del grupo. Sin embargo, el disco es bastante bueno y el cantante, Stu Block, es todo un portento vocal. Además parece ser un frontman decente. Resultado: un concierto excelente con dos momentos muy especiales: "Damian" y "Dante's Inferno". He de reconocer que no había mirado el setlist antes del concierto, por lo que la primera canción fue toda una sorpresa. La segunda sí era esperada, pero no así el resultado, que fue brutal. Un pedazo de concierto.

Mención especial para los teloneros Fury UKque hicieron un gran trabajo. Eso sí, no pueden sonar más Maiden y eso creo que les puede perjudicar un poco en su carrera.

El sábado tenía una cita con los chicos de In-Extremo y su nuevo album "Sterneneisen". Dave ha hecho una crónica excelente en su blog. Por mi parte sólo decir que lo que me gusta de In-Extremo es que son capaces de variar la canción original y que encima les quede bien. Así que asistir a sus conciertos siempre resulta sorprendente.

Fue un concierto muy divertido  y disfruté como una enana. No voy a criticar el setlist porque me gustó bastante (aunque echo de menos algunos temas), pero el orden de las canciones sí podría haber sido mejor. Por ejemplo, cerrar con "Stalker" no me pareció muy afortunado. Menos mal que lo arreglaron con los bises y el final "Spielsmannsfluch".

La banda sonó muy bien, quizá porque la acústica de la sala Caracol es mejor que la de Heineken (que por cierto parece que cambia de nombre, pero no me queda claro si a "Marco Aldany" o al antiguo "Arena").

El próximo concierto, Opeth. No sé muy bien por qué voy, ya que no son de mis bandas favoritas, pero quizá me sorprendan.


jueves, noviembre 03, 2011

Camino a París

"Shouji, shouji". Me parece que estoy soñando. "Shouji" significa "teléfono móvil" en chino. Me parece oirlo claro y nítido. Por supuesto que estaba soñando. Hace un rato veía a mi abuelo paterno en una silla de ruedas, con su bata azul y sus grandes gafas diciéndome: "gitana, gitana de raza pura". Hace más de diez años que falleció, pero yo aún siento su pérdida. Claramente estoy soñando.

Desde hace un tiempo he desarrollado la gran habilidad de quedarme dormida en todos los despegues. Hincho mi almohada cervical fosforita, me reclino sobre la ventanilla y caigo dormida como un tronco. Es genial porque lo paso fatal en cada ida y de esta manera no me entero de nada.

Pero ahora tengo los ojos abiertos y oigo claramente el sonido de un teléfono. Miro por la ventana. Aún estamos en tierra, esperando a despegar. Detrás de nosotros espera una cola de al menos cuatro aviones. Un chico está recriminando al pasajero que apague el teléfono, pero parece que éste no sabe. Vuelvo a mirar por la ventana. Un hermoso sol de otoño se destaca entre las nubes plomizas que descargaban un chaparrón minutos antes.

Ya llevamos cuarenta minutos de retraso. Voy a llegar de noche a París. La sombra de la Tierra se dibuja en el horizonte. "Es un buen día para morir", pienso yo, pero descarto en el mismo instante el pensamiento. Se me ocurren pensamientos de lo más bizarro en los despegues que trato de sustituir por otros más halagüeños. Pienso que quiero volver a Paracuellos a ver despegar los aviones, que quiero salir una noche a buscar Polaris y Betelgeuse.

Lo mejor es que intente volver a dormir. Y así, poco a poco, vuelvo a caer en los brazos de Morfeo.

lunes, octubre 17, 2011

Contagio

Sábado tarde, sola y aburrida, varias opciones se ofrecen ante mí en la cartelera del cine. Elijo "Contagio" porque espero una película de sobremesa. No es mala película, pero se me hace larga y, peor áun: no tiene final. Más que una película parece la narración de una epidemia, de una manera semejante a lo que podríamos ver en un telediario durante varios meses de propagación de un virus. La película va en crescendo desde el comienzo, pero es terriblemente fría, apenas suscita una sola emoción. Pienso que tiene que ver con plantear las diferentes situaciones sin querer juzgar a los diferentes personajes. No hay concesiones, pero no engancha nada.

lunes, octubre 03, 2011

lunes, septiembre 05, 2011

Una vieja amiga

Olvidada en la repisa de un armario. Llena de polvo, cuerdas rotas. Su voz callada y queda. Como tantas otras cosas que he abandonado en esta vida. 
Pero ahora vuelves a mí, vieja amiga. Tu tacto suave entre mis dedos. Tu madera herida por mi torpeza y descuido. Y ese olor entre metálico y acre que aún destilas al aproximarme. Me evoca tantos recuerdos.
Nuestra relación necesita reparaciones e intimidad perdida. Tú y yo solas, como antaño cuando llenabas las tardes de mi adolescencia. ¿Seremos capaces de borrar el pasado, el pasado perdido? ¿Podremos llenar nuevas tardes de notas y dedos doloridos? Aunque conozco a nuestros enemigos: la falta de tiempo y mi impaciencia. Podemos intentarlo, es lo único que puedo prometer en estos momentos. Eso y una funda nueva que te envuelva por las noches.

domingo, agosto 28, 2011

Thessaloniki 2011

Hace muchos años que dejé de visitar Levante y por ende perdí el Mediterráneo. Con Nápoles volví a retomar el contacto, pero ha sido ahora al visitar Salónica en que me he dado cuenta de que lo echo de menos. Me encanta el norte de Europa, pero es innegable que mis raíces me arrastran al Sur.

No habría venido aquí de no ser por haber escrito un paper para una conferencia. Pero ahora repetiría el viaje. Cuando voy sin expectativas sobre un lugar, la impresión suele ser más favorable. Salónica me ha causado una buena impresión. Sí, me recuerda bastante a Nápoles: caótica, ruidosa, algo sucia, calurosa, muy mediterránea, pero igual mente tiene un encanto especial. De hecho, las postales me han mostrado sitios que me gustaría visitar, especialmente Santorini y Meteora. Sobre todo me gustaría poder ver otra vez ese mar de azul intenso que se aprecia desde el avión cuando vas a aterrizar en el aeropuerto. Lamentablemente, Salónica no tiene playas sino a unos 25km de distancia.

He caminado bastante por la ciudad, que es extensa, y no me he sentido demasiado extranjera. Los griegos tendrán sus defectos, pero son graciosos. Al menos tienen un sentido del humor parecido al nuestro y son capaces de entender cuándo estás de broma. El idioma no ha sido un problema, porque la mayoría hace un esfuerzo por entender el inglés. Claro está que yo también he hecho un esfuerzo por aprender griego. Mi objetivo simplemente poder leerlo. En el viaje de ida ya pasé un rato leyendo la revista de Aegean Airlines intentando aprender el alfabeto. Eso y algunas palabras básicas: hola, buenos días, buenas tardes, gracias, de nada. Todo un éxito :-)

La conferencia también ha sido diferente. Estoy acostumbrada a las conferencias del norte donde todo es milimétrico y rígido. Ésta, por contra, ha resultado lo suficientemente informal para sentirme cómoda. Y la comida ha sido increíble. Lo mejor, la de la cena de gala, que ni siquiera pagué. Y encima me sentí fatal cuando un chico griego nos contaba la triste situación de Grecia en estos momentos mientras yo comía por la cara.

El viernes nos llevaron de excursión a Vergina para visitar las tumbas reales, entre ellas la de Filipo II, padre de Alejandro Magno (oriundo de Macedonia), y la supuesta tumba del hijo de Alejandro, Alejandro IV. Interesantísima. Pero lo anecdótico del viaje fue que Gustavo (mi compañero de Institut Telecom) y yo nos equivocamos de vehículo y nos fuimos en un monovolumen particular. Ese viaje ha sido de lo más costumbrista que me haya podido echar en cara, algo así como estar en una peli de Emir Kusturica: música tradicional griega de fondo con griegos gritándose los unos a los otros sobre cómo llegar a Vergina, sin ningún pudor de tenernos a bordo. ¡Y cómo gesticulan!

Lo peor del viane ha estado a la vuelta. ¡Menuda odisea! Aviones retrasados, enlaces perdidos, amenaza de no salir de Atenas, búsqueda de plaza en otras compañías, y finalmente llegada a Madrid a altas horas de la noche. Creo que aún no me he recuperado y mi próximo viaje ya asoma en el horizonte.

lunes, agosto 22, 2011

Frei.Wild - Mal Heimweh, mal Fernweh.



Se escucha un poco mal, pero no hay nada mejor en youtube.
Me encanta esta canción. La tengo metida en la cabeza desde hace unas semanas.
Es un precioso himno a la patria que queda atrás, sobre la nostalgia y la necesidad de volver a donde perteneces, donde eres querido y esperado.


martes, agosto 16, 2011

Valle de Benasque 2011


Si digo que no estoy en forma, no miento. La montaña lo puso de manifiesto en tres ocasiones. Con retos más asequibles, otro gallo habría cantado, pero llevaba compañía caprina: dos personas que más que botas de trekking parecían tener pezuñas. No deberían molestarse si las llamo cabritas :-p

Lejos de sentir compasión de mi deplorable estado físico las cabritas decidieron que querían retos: el pico Salvaguardia (800m de desnivel), gran ibón de Batisielles (950m de desnivel) y forau del Aigualluts (200m de desnivel). El primero fue horrible, subida continua y abrupta a pesar de que nuestra guía de rutas lo calificaba como "Sin Dificultad". Bueno, pues resulta que esa etiqueta sólo indica ausencia de puntos de escalada o pasos aéreos. Resultado: no conseguí subir más que a la base del pico porque tras 500m de subida estaba exhausta y aún tenía que descender. Mis cabritas, por supuesto, alcanzaron la cima y cruzaron la frontera con Francia.

En la segunda ruta casi me desmayo porque me quedé sin respirar. Sólo tenía ganas de llorar cuando llegué al ibón. Sí, subí, pero lo pasé francamente mal. Sólo tras un baño me recuperé un poco. Bonitas vistas pero me habría conformado con el ibonet 300m más abajo. La bajada también fue dura. Por poco no perdimos la senda y tenemos que bajar como gollum saltando por las piedras. Como secuela, tengo la rodilla derecha un poco tocada.

Sólo la tercera ruta me pareció más asequible. Mucho más fácil, por supuesto, ni punto de comparación. Quiero creer que también empecé a acostumbrarme un poco. La lluvia colaboró en este día, impidiéndonos subir al refugio de la Renclusa. Pero a estas alturas ya me daba igual.

El caso es que a pesar de haberlo pasado tan mal físicamente, quizá me gustaría repetir al año que viene. La cerveza y los baños son recompensas atractivas, aunque no terminen de compensar la balanza.
Pero lo fundamental: prefiero mil veces estar sufriendo así que la mierda emocional que me he encontrado a la vuelta al curro.

En el campo no hay tigresas heridas.

martes, agosto 09, 2011

W:O:A 2011

Se acabó el Wacken Open Air 2011. Mi novena asistencia al festival. Poco que descubrir después de tantos años, pero siempre hay algo nuevo que contar.

Este año la lluvia fue protagonista de nuevo. El último día, cuando quedaban dos conciertos por cerrar el festival, cayó toda el agua que no había caído en los tres días. Mucho, mucho barro, incomodísimo para hacer 2.5km de vuelta al coche. Afortunadamente son muchos años también para estar más que preparados: botas de agua, doble chubasquero, sudadera, paraguas y linterna.

A grandes rasgos el festival me ha gustado mucho, más que el anterior, gracias especialmente a los grupos del domingo que fueron fantásticos. Esta es mi crónica de las bandas que he visto en esta edición:

  • Freiwild: Buen concierto con canciones conocidas. Se me hizo corto.
  • Blind Guardian: muy entretenido, aunque bastante centrado en el album "Nightfall in Middle Earth". Hansi no hace ni uno de los agudos, lo cual podría ser criticable. Pero casi es mejor eso que intentar hacer un agudo y graznarlo cual cuervo.
  • Ozzy: creo que podría calificarse de patético. La verdad que da un poco de pena verlo tan decrépito y enajenado.
  • Trivium: una sorpresa. No había oído nada de ellos anteriormente y me agradaron. Buscaré la discografía.
  • Heaven Shall Burn: muy buenos, pero no es mi estilo. Necesito escucharlos más.
  • Judas Priest: gran setlist, buena banda, pero el Halford no está en su mejor momento. Hay que decir que a ratos graznó un poco. Aún así no fue mal concierto. El último que veré de ellos. Me da mucha pena que se retiren, pero supongo que el momento tenía que llegar. Creo que debería reconocerse todo lo que han hecho por el Metal. Lo comentaba el otro día: si yo nombro el "Painkiller" todo el mundo la reconocería al instante porque forma ya parte de la historia del Metal, pero no sucedería por ejemplo si nombro el "Episode 666" de In-Flames, por ejemplo (y mira que me gusta esa canción).
  • Trypticon: sustituían a Craddle of Filth. Muy pesados. Me pregunto si a ellos les gustan sus propias canciones.
  • Kyuss Lives: raros.
  • Airbourne: muy buena banda y muy buen concierto, pero no terminan de engancharme (Sorry, Goldman!). El cantante decidió que lo mejor que podía hacer era subirse por los andamios del escenario y a poco no se mata.
  • Iced Earth: conciertazo. Otra de las despedidas del festival, la última actuación del gran Matt Barlow. Peazo voz. Qué lástima me da que se retire también. Me habría gustado ver muchas más canciones, pero en una hora las posibilidades son limitadas. Al menos tocaron la trilogía del "Something Wicked...".
  • Sepultura: el mejor concierto del festival para mi gusto. Qué buenos. Tuvieron una pequeña broma con el público tocando la famosa bossa nova "Brasil". Una gozada.
  • Children of Bodom: para mi gusto estuvieron un poco flojos y es mucho decir, dado lo buenos que son. Estarían cansados o quizá fuera la lluvia.
  • Subway to Sally: concierto muy festivalero aunque sonaron un poco raros. Tanto que me costó distinguir algunas canciones como "Kleine Schwester" y "Die Schlacht". Pero muy entretenido.

domingo, julio 17, 2011

Sonisphere 2011

El Metalmanía 2003 pasará a los anales de la historia como uno de los festivales de cartel inmejorable pero desastroso en organización y terribles condiciones medioambientales. A poco no nos morimos de deshidratación en el desierto de Villarobledo. Todavía me dan escalofríos cuando recuerdo aquellos días.

Desde entonces, salvo el Metalway de Gernika, sólo he ido al Wacken Open Air. Me he mal acostumbrado y me he aburguesado. Por eso, el Sonisphere ha sido toda una bofetada en la mejilla.

Emplazamiento: polígono de los olivos en Getafe, un auténtico secarral que no garantiza unas condiciones mínimas de confort. En serio ¿no había un lugar alternativo? He vuelto a sentir el agobio de calor del Metalmanía (lógico si consideramos los 35 ºC de Madrid en julio), y he tragado más polvo que en una tormenta de arena. Al llegar de mi casa me di una ducha y el agua salía roja de toda la tierra pegada a la piel. Lo único bueno ha sido poder dormir en casa. No quiero ni pensar la gente acampada allí cómo lo habrá pasado, sobre todo si, como se comenta, no había ni duchas en el cerro de los Ángeles.

Organización: señores organizadores, no me queda duda de que alguna vez en su vida han ido al WOA (si no, ya pueden ir). Una de dos: o no hemos aprendido nada o bien nos estáis tomando el pelo. La comida ligeramente cara, los túneles de lavado no funcionan, los baños parecen insuficientes, los puestos de comida también (o falta personal), no hay aparcamientos y tuvimos que aparcar como pudimos por el polígono; el flujo de personas no parece haber sido estudiado y se forman largas colas y tapones. Al menos hay que agradecer que haya alguna zona de sombra.

Afluencia: se estiman unas 40K personas. No soy capaz de evaluarlo. No he sentido agobios ni apreturas porque tampoco iba al meollo del concierto.

Sonido: más o menos decente, amortiguado un poco por alguna ráfaga de aire.

Visibilidad: más o menos buena desde el lateral derecho porque la zona de conciertos hace bajada hacia el escenario. Desde que Becky y Crisis trajeron la mesa y nos encaramamos a ella, la cosa mejoró. Lo malo que no parecía demasiado estable y no pudimos movernos mucho.

Grupos: el cartel me pareció un poco desequilibrado, especialmente entre el viernes y el sábado. Por eso sólo vi a Iron Maiden, no puedo opinar del resto. Dicen que Slash y Twisted Sisters estuvieron enormes. Lástima.

Iron Maiden bien aunque se les van notando los años.
Son un grupazo y la puesta en escena está bien (se nota que tienen pelas), aunque previsible.
El setlist es mejorable. A mí me parece que a un festival no se pueden llevar tantas canciones del último disco (unas 4 o 5 para más inri), sino los éxitos que la gente quiere escuchar y disfrutar en un festival (¿para cuándo “Alexander the Great”?). Pero ya que os empecináis, al menos no pongáis una canción como “When the Wild Wind Blows “ a mitad de concierto porque nos dejáis fríos, coño.

Individualmente, Dickinson parece estar en forma a su edad y no ha cantado mal del todo. Creo que sólo se ha equivocado en la letra de “The Evil that men do”.
Gers en su línea de “dancing noise”. Brain bien, como siempre. El resto un poco paraditos para mi gusto. Dicen que Murray se comió el solo de “The number of the beast” pero yo no me di cuenta.

En resumen, creo que ya me han visto en otro festival en España (a menos que sea en el norte).

domingo, junio 26, 2011

La lección del via crucis de Luzern

Llovía a raudales en Lucerna y entré en la iglesia de san Leodegard a refugiarme. Había estado allí el día anterior con Markus y sabía que los bancos estaban divididos de manera individualizada y eran altos de respaldo, lo que te hacía prácticamente invisible a ojos extraños. Me sentía cansada de andar toda la mañana, pero también estaba algo triste y vacía. Me pasa siempre que me esfuerzo mucho para intentar lograr algo, como un examen o, como en este caso, la final review de un proyecto.

Desde mi sitio en la iglesia veía el altar mayor, las figuras de los apóstoles sobre mi cabeza, e imágenes de la pasión de Cristo en los laterales. Me fijé en éstas sin ninguna intención previa. Fue entonces cuando recibí el mensaje de las pinturas, mi “revelación”.

La mitología clásica y algunas religiones politeístas nos muestran dioses fuertes y poderosos a los que el hombre debe temer porque es en las manos de los mismos en las que reside su destino. Cristo en cambio, nació para dar ejemplo desde su propia humanidad. Sufrió humillación, escarnio, tortura y murió en la cruz. Por ser hijo de Dios, podría haberse librado de todo aquello en cualquier momento (sólo tendría que haberlo pedido), pero decidió continuar hasta el final para demostrarnos que un dios también puede compartir las penas de los hombres, que no es ajeno a nuestro sufrimiento y que lo comprende y, sobre todo, para darnos esperanza de que a pesar de todo el dolor, es posible perseverar y alcanzar la gracia.

La segunda boda del año

Ayer tuve la segunda boda de este año. Dos de tres si nadie más lo estropea. Ésta fue más tradicional que la primera y con más clase también. Se casaba una antigua compañera del colegio. Me sorprendió la invitación porque hacía mucho que no teníamos relación. Estuve a punto de rechazarla, pero después pensé que a veces es necesario compartir con la gente ciertas experiencias para poder formar parte de la vida.

La ceremonia en sí no me gustó nada. Fue rara, mal elaborada. Parecía como si hubiera estado hecha de retales dispares mal cosidos. No me sentí demasiado parte de la misma, salvo en la homilía del cura, que a todo el mundo le pareció larguísima excepto a mí. El cura habló de los símbolos del matrimonio y el primero es el de la mirada: amar no significar verse el uno en los ojos del otro, sino mirar los dos en la misma dirección. Es decir, que amar es caminar uno junto al otro, recorrer el mismo sendero, apoyarse en el otro cuando uno se fatiga, esperar por él y compartir las vivencias. Es una imagen bonita y edificante a la que todos podemos aspirar.

Lo que no me gustó tanto fue otra de las recomendaciones: perdonarlo todo. ¿Se puede perdonar todo? ¿Se puede perdonar que te maltraten, que te humillen, que te violen, sólo por el hecho de ser matrimonio? Supongo que el cura no pensó en ello, pero cuando lees algunos titulares en la prensa y ves cómo la Iglesia católica (en este caso) defiende ciertos comportamientos en el marco del matrimonio, te hierve la sangre. Hay cosas que no tienen justificación por muy santificadas que estén.

lunes, junio 20, 2011

Litha 2011

Este año el sol se mostraba tímido, pero finalmente ha decidido mostrarse en su plenitud.
Hace calor, pero es soportable. Eso significa que podemos salir al aire libre a celebrar Litha y llenarnos de la energía poderosa del sol que purifica al tiempo que trae la alegría de la vida.


Litha (Lisa Thiel)

I am the fire that burns within your soul
I am the Holy light that fills and makes you whole
I am the Flame within, that never dies
I am the sun that will ever arise

Power of the Sun we honor you this night
We leap across the fire to keep our spirits bright
Power of the Sun, fire in the night
We leave behind, that which blinds, to restore our sight

I am the fire that clears away the old

I am the holy light that guides you to your soul
I am the Flame Of Love for which you yearn
I am the sun that will always return

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miércoles, junio 01, 2011

"Si decido quedarme" (Gayle Forman)

Mia tiene un terrible accidente de tráfico en el que toda su familia muere. Ella sobrevive, pero entra en coma y en esa situación tiene que enfrentarse a una disyuntiva: vivir o morir. La decisión depende de soportar el dolor de una gran pérdida y de luchar por las cosas que aún le quedan: Adam, Kim y una prometedora carrera como chelista.

La respuesta es predecible: Mia decide aferrarse a las cosas que le quedan. No sólo es el final más políticamente correcto, estoy convencida de que la autora no quería el final triste (¿triste?). Nuestro instinto de supervivencia nos impulsa a la lucha, a pensar que merece la pena vivir por las cosas que quedan por pequeñas que sean. Es el final que queremos (¿queremos?) leer para no enfrentarnos a la pregunta existencial: "¿qué hay más allá de la muerte?". Quizá es un ejercicio demasiado duro en tiempos duros. Quizá es que necesitamos algo de esperanza.

A mí me habría gustado ver la otra cara de la dicotomía, aunque eso planteara la nada. Pero aunque en mi victimismo me gustaría creer que yo habría elegido marcharme para siempre de este mundo, lamentablemente me esfuerzo demasiado en la lucha.

Hace tiempo leía un artículo de un psicólogo en el que relataba su experiencia con enfermos terminales (creo que salía en EPS, pero no he conseguido encontrar el reportaje). Contaba que en algunos casos estos enfermos se empeñan en luchar por la vida prolongando el sufrimiento innecesariamente, soportando lo indecible para permanecer en el mundo. Sería más fácil dejarse ir, pero estoy segura de que estamos biológicamente programados para permanecer. ¿Para qué?