jueves, enero 28, 2010

Wien...

Estoy sentada en la habitación de mi hotel. Hace un rato regresé del Social Event y estoy haciendo la digestión antes de dormir. He comido tanto...La comida en Viena está buenísima: Tafelspitz, Wiener Schnitzel, Sachetorte, Apfelstrudel...Creo que he engordado un par de kilos incluso (horror!!!).

Debería estar currando un poco, que tengo mucho pendiente. Pero estoy cansada y desmotivada. Mañana es la última sesión de la reunión de consorcio y regreso a Madrid. Tengo unas ganas locas de volver. Aquí hace un frío que pela y la reunión es pesada. Mi móvil no me da servicio y parezco E.T en Austria: lejos de casa, sin teléfono y hablando swahili. Pero lo peor es la pérdida del sentido de la realidad: no sé en qué día vivo, ni en dónde me encuentro, ni si estoy soñando...

Y aquí estoy, escribiendo en mi abandonado blog. La maleta está lista.Y acabo de acordarme de que tengo gatas. Es lamentable.

Mañana tengo un par de horas mínimo para pasear por la ciudad antes de despegar. La gente de HP nos ha sugerido ir al centro con ellos. Parece que hay un tranvía para turistas que recorre los puntos más importantes del centro. No creo que pase por donde más me gustaría: la Krawinahaus. Sin duda, lo que más me ha gustado de Viena. Lo sé, estoy pesadísima con Hundertwasser, pero era algo que quería ver hace tiempo, desde que vi la foto en mi libro de texto. Me encanta. Es original, colorido, vibrante. Tendré oportunidad de volver a verlo: en marzo hay review (ooops)

4 comentarios:

Goldman (bad to the bone) dijo...

La verdad es que con tanto viaje no me extraña que tengas un tanto de sentido de irrealidad, de no saber dónde te hayas; pero bueno, piensa que de todo se puede sacar algo positivo y todos estos viajes te vienen a dejar alguna vivencia que nada te podrá quitar, como por ejemplo la comida austriaca... joder, que no sé qué será todo lo que dices, pero a mí me suena a salchichas y salchichón, y eso, con sólo pensarlo, me molaaaaaaa....

Morrigan dijo...

Comida Austríaca: Tafelspitz (carne cocida con verduras), Wiener Schnitzel (filete empanado de ternera), Shinkensulz (jamón en gelatina), Sachertorte (tarta de chocolate), Mozartkugeln (bombones rellenos de mazapán)...
Todo delicioso.

Morrigan dijo...

Y se me ha olvidado comentar que a pesar de que a Viena no le cojo el punto, en invierno tiene un ambiente gótico importante.

Crisis@Madrid dijo...

Comprendo tu sentido de "irrealidad" ya que es una situación que te rompe el día a día y encima lejos de casa.
Al menos has visto el "Hundertwasser", que será lo que almacenarás en tu memoria de esta vivencia ya que siempre será "la primera vez que viste ese edificio" y los sentimientos que te movió nunca se te olvidarán.
¡Feliz vuelta!