domingo, junio 10, 2007

Maypole

Luis, el hijo de Pili, y Mercedes, su novia, han decidido casarse en un pueblo de Guadalajara llamado Uceda. Mi madre, cómo no, está invitada, pero irá con Miguel Jesús en el coche. Sin embargo, la he llevado hoy a que vea el pueblo y, de paso, me aprendo cómo se llega, no porque vaya ir a la boda, sino porque una no sabe si tendrá que hacer de chófer de urgencia.

El pueblo, tranquilo y soleado, tiene una amplia plaza junto a la iglesia (una iglesia del sXVI), y en medio de la misma había clavado un árbol en un alcorque apuntalado con maderas. Mi madre ha dicho: "¡hombre, aquí han puesto el mayo!" y una idea ha surcado rápidamente mi mente: el maypole de Beltane. Le he preguntado a mi madre por la tradición, pero no sabía demasiado del tema porque en Jarque no se hace. Sólo me ha contado que está relacionado con los quintos y que se celebra el mes de mayo (obviamente). Pero me ha alterado la idea que también en España tengamos esa tradición pagana. ¡Y yo sin saberlo! Qué lástima que la información de mi madre no dé para más. Tendré que investigar por mi cuenta.

2 comentarios:

Crisis@Madrid dijo...

Esto es lo que he encontrado por Internet (http://www.sevillaweb.info/ocio/cruzmayo/cruzmayo.html)

La celebración de la Cruz (poner el Mayo) ha presentado siempre en todas sus manifestaciones una serie constante de elementos comunes, como es el hecho de que el centro de la fiesta sea precisamente una cruz, de tamaño natural o reducido, que se adorna. A su alrededor se vive la fiesta, con bailes juegos y coplas. A veces hay procesiones, de carácter religioso o pagano.

A la hora de establecer los orígenes de esta celebración popular de la Cruz hay que referirse necesariamente a una serie de fiestas paganas que se celebraban desde muy antiguo en el mes de mayo, considerado desde siempre como el mes del esplendor de la vegetación y la naturaleza, de la primavera. Ha sido siempre un tiempo muy proclive para la organización de fiestas. Así, desde antiguo se celebraba la fiesta conocida como la de "las mayas" -precisamente en alusión al mes-. Era una celebración de carácter alegórico que tenía como protagonista a una niña (la maya) vestida de blanco y coronada de flores. Junto a ella una corte de jovencitas, también ricamente engalanadas, que pedían "un cuartito para la maya, que no tiene manto ni saya".

De esta fiesta, quedan costumbre como festejos en algunos pueblos en los que se coloca en la plaza principal o en otro lugar elegido por la tradición un gran árbol denominado mayo, al que se adorna y se convierte en centro de una celebración festiva. Según Covarrubias, "mayo suelen llamar en las aldeas un olmo desmochado con sola la cima, que los mozos zagales suelen en el primer día de mayo poner en la plaza, o en otra parte". Otro autor, Basilio Sebastián de Castellanos, aporta más datos: "El llamado mayo, protagonista de la función cívico-campestre, consiste en un tronco muy alto, comúnmente de álamo verde, vestido de flores, cintas, ramas y frutos, y en muchas partes pañuelos de seda y otras prendas de vestir, que plantan los jóvenes labriegos de nuestros pueblos en la plaza y a cuyo alrededor se baila todo el día con entusiasta alegría".

Como se ve, los orígenes de estas fiestas populares del mes de mayo son discutidos. Desde los autores renacentistas se pretende hacer derivar tales celebraciones de alguna festividad clásica grecolatina. Un escritor italiano del siglo XVI, Polydoro Virgilio, las relaciona con las fiestas romanas en honor de Flora, diosa que representa el eterno renacer de la vegetación en primavera y con la procesión ateniense del Eiresioné en la época de la cosecha. Otros las vinculan con las fiestas romanas de Vulcano y de las divinidades Maia y Ops. También se las relaciona con las fiestas de Attis, un hermoso joven que vivía en los bosques de Frigia y que la diosa Cibeles lo eligió para sí, haciéndolo guardián de su templo, pero con la condición de que se mantuviera siempre virgen Attis cedió al amor de la ninfa Sagaritis y entonces Cibeles hizo que ésta muriera, derribando el árbol del que dependía su vida. El muchacho enloqueció y se castró, tras lo cual la diosa lo volvió a admitir en su templo). La fiesta, rememorando su muerte y resurrección, tenía lugar coincidiendo con el equinoccio de primavera. Como consecuencia del empeño de la jerarquía cristiana por eliminar antiguas prácticas paganas y supersticiosas, muchas veces escandalosas y casi siempre contrarias a su moral, el mayo-árbol se convirtió en mayo-cruz, conservando casi intactos todos los demás elementos de la celebración. A su lado confluyeron elementos tomados de otras prácticas paganas: la maya, que en muchos sitios se coloca junto a la cruz, la artificiosa decoración, los cantos y bailes, etc. El paso de la celebración pagana a la religiosa, popular en ambos casos, habría resultado favorecido por el culto litúrgico a la Cruz (mucho más antiguo, como hemos visto) y por las leyendas sobre el descubrimiento de la auténtica de Cristo. Como se aprecia, la esencia del Día de la Cruz está íntimamente ligado a la adoración y exaltación de la Cruz donde murió Jesucristo.

Rydwlf dijo...

Tremendo... buen trabajo de campo! Ya me gustaría a mi (y sé que a vos también) tener tiempo y posibles para investigar estas cosas.

En la obra de Joaquín Díaz, folklorista castellano, de vez en cuando se encuentran cosas así, retazos bien conservados de un pasado pagano. Lamentablemente no te puedo indicar ahora ningún ejemplo, pero creo que en su serie sobre la Tradición Oral en Palencia (yo lo buscaría en estos programillas tan simpáticos que te permiten culturizarte;)) había más de un testimonio que te hacía pensar "esto huele a pagano" :)

Muy interesante, verdaderamente,... encima leo la referencia a los álamos, otro árbol mágico donde los haya. Como bien dices, hay que seguir investigando :) Promete recompensas.

Salud,
R.