miércoles, noviembre 17, 2010

Accidente M-30

En esta vida hay una primera vez para todo y hoy me ha tocado el primer accidente de coche.
Se veía venir después de tres incidentes tan seguidos: el golpe con la papelera, la batería que se muere, y el sandwich que me hicieron en Sta Leonor. Tantas señales y tan poca visión... ayyyyy.

M-30. 19:45. De regreso a casa después del trabajo. Golpe al Mercedes que iba delante cambiando de carril. En cuanto lo he visto parado sabía que le iba a dar: una chapuza de frenada de emergencia. El Mercedes ha salido medio rebotado hacia el carril derecho donde ha recibido el impacto lateral de un tercer coche granate. Afortunadamente ningún herido. Pero mi Igor y el coche granate han resultado dañados; el Mercedes prácticamente ni magulladuras (joder qué resistencia).

Hemos aparcado en el arcén. Yo no tenía ni puñetera idea de qué hacer y el conductor del coche granate estaba un tanto afectado. Pero el conductor del Mercedes se ha encargado de todo: ha llamado a la policía para que despejaran el tráfico y ha señalizado el accidente.

Y en éstas que aparece una grúa de la nada. Yo pensaba que la había llamado el conductor del Mercedes, pero resulta que pasaba por allí. Y qué casualidad que el conductor de la grúa era el dueño de un taller, que tiene concierto con mi aseguradora y que está emplazado cerquita de donde trabajo. Además un hombre amabilísimo que me ha ayudado con todo el papeleo. Vamos, que tengo un ángel de la guarda que debe ser una virtud o una potestad como poco, porque anda que no me saca de apuros y no me facilita las cosas ni nada.

Aclaradas las cosas (suele ser fácil cuando la gente es tan civilizada como el conductor del Mercedes) y completado el parte, el conductor de la grúa ha cargado mi Igor y nos hemos ido al taller a dejar el coche y hacer todo el papeleo. Allí se ha quedado el pobre y mañana harán el peritaje. Según el hombre el coche podría estar listo la semana que viene. ¿Tan pronto? Sería una buena noticia.

La verdad que aún estoy un poco desconcertada, aunque me alegro de que mi estado de infoxicación haya parado cualquier ataque de histeria. Aún no me ha dado el bajón, pero lo estoy esperando. Y mañana a ver cómo me levanto. En principio no me parece que el golpe haya sido tan fuerte como para haberme hecho daño en las cervicales, pero nunca se sabe. Por cierto, sería accidente itinere.

2 comentarios:

Crisis@Madrid dijo...

Yo de momento te veo bien de las cervicales. ¿Eso es un accidente laboral, no?

Una faena, la verdad, pero al menos no te ha pasado nada. Al Igor... dale la jubilación... y ¡¡¡cómprate un Mercedes!!!

Bss,
KIKI

Goldman (bad to the bone) dijo...

Joder, me alegro de veras de que estés bien, que es lo más importante. Siento muchísimo que te hayas dado, pero por lo que cuentas sólo ha sido chapa, y me alegro.

Espero que te lo cubra el seguro, o que al menos no te salga muy caro si no lo cubre. Yo temo ese momento que sé que también tendré algún día... sobre todo lo temo porque sé que al tener mi cohe 15 años, el día en que tenga un golpe, me quedaré sin él, puesto que el seguro me lo dará siniestro total al ser más cara la reparación que el valor del coche. Pero bueno, lo importante es sobre todo que cuando pase, igual que te ha ocurrido a tí, todo se quede en un susto sin consecuencias.

Cuidate, un besazo