martes, mayo 31, 2011

Sentenciado a muerte

Un bulto pequeño, negro y peludo, se acurruca en el ánden de acceso a la carretera. Un gato pequeño. Apenas unos días de vida. No cumplirá muchos más. Su destino parece estar sentenciado a morir atropellado. Y yo no he hecho nada. Me digo que de haber parado habría provocado un accidente. Pero creo que sólo es una excusa. Sólo puedo llorar por él, por mí, por los dos.

1 comentario:

Goldman (bad to the bone) dijo...

Creo que no es ninguna excusa, aunque te pese. No puedes ir salvando a todos los animales en peligro. Lo siento.