lunes, octubre 08, 2018

Música azul

Me lleno la bañera con agua un pelín caliente, echo infusión de salvia y sales, y me sumerjo en la profundidad que me permite la tina. No es mucho, pero lo suficiente para que me cubra la cabeza y poder quedar bajo el agua. Así me quedo suspendida en una especie de mundo paralelo donde la realidad desaparece.

A ratos emerjo y me quedo con los ojos cerrados para escuchar la música que sale de la tablet. He escogido una música relajante que dura varias horas. Seguramente no pase tanto tiempo en el agua, pero me aseguro de que dure durante todo el rato que vaya a estar allí dentro. De repente tengo la sensación de que la música tiene color azul.

No soy sinestésica ni nada parecido, pero en ese momento tengo la sensación de que la música es azul. Ciertamente el azul es un color relajante y posiblemente quede bien con la melodía que escucho. Es una melodía suave, fría y azul, casi triste. No es la música que más necesito en este momento. A veces, cuando me siento triste, es verdad que busco músicas melancólicas que se unan a mi sentimiento. Es la búsqueda de una catarsis para tocar fondo pronto. Pero hoy el azul no me ayuda. Necesito una música de color amarillo.

No hay comentarios: